12 octubre 2006
Programas del Departamento de Agricultura adoptan reglamentos con base científica
Washington – Los granjeros y funcionarios del gobierno en los países en desarrollo están aceptando en los últimos años la biotecnología agrícola en mayor medida, y eso es un paso prometedor para intentar reducir el hambre en el mundo y abrir los países al comercio, dice un alto funcionario del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
Los granjeros en el mundo están aprendiendo que las cosechas genéticamente modificadas pueden implicar mayores rendimientos y otros beneficios tales como más resistencia a las sequías y plagas. Están convenciendo a sus gobiernos para que alteren sus políticas reglamentarias para permitir la importación de semillas transgénicas, dijo Ellen Terpstra, subsecretaria adjunta para servicios agrícolas al exterior.
Antes del Día Mundial de la Alimentación, Terpstra declaró al Servicio Noticioso desde Washington que por medio de la asistencia técnica a los países y los programas de intercambio, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos está ayudando a los gobiernos a informarse sobre cómo adoptar reglamentos sobre seguridad alimentaria que sean “transparentes, eficientes y con base científica” con la finalidad de reemplazar las “prohibiciones arbitrarias” para la importación de los productos biotecnológicos.
El programa también aumenta la capacidad de los países para mantener la seguridad en los alimentos dentro de sus fronteras, manifestó.
En cuanto a otras iniciativas de seguridad alimentaria, el Departamento de Agricultura ha proporcionado aproximadamente 150 millones de dólares al año por medio del programa Alimentos para el progreso (Food for Progress) para proyectos de desarrollo agrícola, explicó Terpstra.
Por medio de este programa, se venden objetos donados en países receptores y lo que se obtiene se envía a proyectos de desarrollo aprobados, entre ellos proyectos de desarrollo económico y de mejora de las infraestructuras.
Un ejemplo es el proyecto llevado a cabo por la red de agencias de desarrollo Aga Khan. La red ha utilizado lo obtenido de la venta o el trueque de objetos donados por el Departamento de Agricultura en Tayikistán para proporcionar leche a escolares, para impartir cursillos a trabajadores de la comunidad tanto del sector de la salud como ganadero y para proporcionar servicios preventivos de salud para madres con hijos pequeños.
En Afganistán estos fondos han contribuido a proporcionar leche para niños –con frecuencia distribuida a pie en comunidades aisladas– y para financiar cursillos de formación para granjeros sobre el terreno.
Otra actividad del Departamento de Agricultura en relación con la ayuda alimentaria, y que está ampliándose es el programa McGovern-Dole Alimentos para la educación, explicó Terpstra.
Por medio del programa de 100 millones de dólares al año, se proporcionan alimentos nutritivos a familias con jóvenes escolares en “países con deficiencias alimentarias” para animar a los padres a apoyar la asistencia de sus hijos, especialmente de las niñas, a la escuela, en lugar de imponerles tareas caseras o trabajo fuera del hogar.
Se usan también fondos del programa para reconstruir escuelas, mejorar el acceso de las escuelas a servicios sanitarios y agua potable, y ayudar a las comunidades a plantar frutas y verduras para mejorar las dietas de los niños.
El programa debe su nombre al antiguo embajador de Estados Unidos ante las agencias alimentarias de las Naciones Unidas, George McGovern y al antiguo líder del Senado Bob Dole.
Desde el año 2000 el programa McGovern-Dole ha ayudado a alimentar a más de 10 millones de niños en más de 40 países y ha incrementado la asistencia a la escuela y la formación de maestros, según indica el Departamento de Agricultura.
El Departamento de Agricultura está ayudando a los países en desarrollo a aprender y a reconocer, así como a responder apropiadamente, los descubrimientos de enfermedades de plantas y animales para prevenir la diseminación y evitar mayores riesgos para la salud, dijo Terpstra.
Otro esfuerzo del Departamento de Agricultura para ayudar a países en relación con la seguridad alimentaria es el patrocinio del programa de becas Cochran, expresó.
El programa Cochran selecciona expertos en agricultura y personas que participan en la elaboración de políticas y los trae a Estados Unidos para recibir cursos de formación individual por sus contrapartes estadounidenses por un período de hasta seis semanas de duración. Casi 10.000 personas han recibido formación por medio de este programa de becas, dijo Terpstra.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)