21 noviembre 2006
Pelosi es primera mujer en presidir la Cámara de Representantes
Washington -- La elección de al menos 71 mujeres a la Cámara de Representantes de Estados Unidos --cifra que puede aumentar cuando se decidan algunas de las carreras aún en pugna-- y 16 mujeres al Senado en las elecciones legislativas de 2006, establece un nuevo récord para las mujeres en el Congreso. Semejante manifestación del poder político de la mujer también se convirtió en hito histórico con la designación de una mujer al tercer puesto más importante del gobierno de Estados Unidos.
Nancy Pelosi, demócrata del estado de California y actual líder de la minoría en la Cámara de Representantes, fue elegida por la coalición demócrata al cargo de presidenta de la Cámara en el 110 Congreso que comienza en enero de 2007.
Pelosi será tercera en la línea a la presidencia de Estados Unidos. Según el derecho de Estados Unidos, si el presidente se encuentra incapacitado, el vicepresidente asume el control. En caso de que el presidente y el vicepresidente no puedan desempeñar su cargo, el presidente de la Cámara asume la presidencia del país.
“Hemos tenido nuestras diferencias en el partido. Nos hemos unido”, dijo Pelosi tras ser elegida, declarando la futura “unidad del partido para encontrar una nueva dirección para nuestro país”.
Pelosi ha sido una fuerza unificadora en el Partido Demócrata, congregando a legisladores en torno a diversos temas y votaciones decisivas. Conocida por su capacidad de organización y su tenacidad en la resolución de asuntos, Pelosi ha movilizado en distintas ocasiones a los legisladores para bloquear iniciativas importantes del Partido Republicano, como por ejemplo los proyectos de Seguridad Social de la administración Bush. Votó en contra de la guerra en Iraq, si bien más tarde votó a favor de su financiamiento.
Pelosi ocupará el cargo más importante de la Cámara de Representantes, cuyos 435 escaños conforman el órgano legislativo que refleja los deseos del electorado estadounidense. El presidente de la Cámara tiene enorme influencia política, establece el temario legislativo, remite los proyectos de ley para el estudio posterior de las comisiones y designa los cargos en la Cámara.
Pelosi es una pionera para mujeres políticas. Desde 1987 representa el octavo distrito de la ciudad de San Francisco. En 2002 fue elegida líder del Partido Demócrata en la Cámara, siendo la primera mujer en ocupar el cargo. Antes de ello, estaba a cargo de la estrategia legislativa de su partido en su condición de jefe de disciplina del Partido Demócrata. Pelosi se crió en el seno de una familia política. Su padre y su hermano fueron alcaldes de la ciudad de Baltimore.
Bajo la dirección de Pelosi , es probable que más mujeres asciendan a cargos importantes en la Cámara. Se espera también que más mujeres ocupen cargos decisivos en el Senado, como por ejemplo la presidencia de comisiones de gran influencia.
Clima político benefició a las mujeres en las elecciones legislativas
Barbara Palmer, profesora afiliada al Instituto de la Mujer y la Política, en American University, dijo al Servicio Noticioso desde Washington que el actual clima político ayudó a las mujeres a superar el “efecto de permanencia en el cargo actual”, que limita las oportunidades en un Congreso dominado por los hombres. “No tenemos un sistema parlamentario y por ende los partidos tienen muy poco control en lo que se refiere a quiénes se presentan como candidatos. Y eso es lo que nos diferencia de los demás. Es muy difícil lograr un cambio”, dijo Palmer.
No obstante, la insatisfacción del electorado con la labor del Congreso en cuestiones de ineficacia y corrupción, derivó en un ajuste radical en 2006.
“Cualquier situación de corrupción se convierte en algo grande. Se tiene la percepción de que las mujeres son menos corruptas. No importa si esto es o no verdad, pero es la percepción que se tiene de ellas”, dijo Palmer. “No se piensa que las mujeres sean parte del sistema de complicidad entre hombres”.
Las mujeres también tienen distintas prioridades. En 2006 las inquietudes del electorado se correspondían con las de las mujeres candidatas: la atención de la salud, educación, salario mínimo más alto y la resolución de la guerra en Iraq. Ello benefició a las mujeres, premiándoles con un aumento de escaños muy por encima de lo normal.
Las mujeres trabajan con empeño en el Congreso. “Las mujeres senadoras son... de armas tomar. Ocupamos importantes cargos de liderazgo y en comisiones, y trabajamos en coalición para lograr resultados, todo ello en un clima de civilidad y respeto. Creemos que cualquier asunto es asunto de la mujer”, dijo la senadora demócrata Barbara A. Mikulski, en su reciente Taller bipartidista para Mujeres Senadoras. Mikulski comenzó a convocar los encuentros en 1992 con la finalidad de preparar a las mujeres senadoras para los puestos exigentes que ocupan.
Según el Centro para la Mujer Estadounidense y la Política de la Universidad de Rutgers, más mujeres se presentaron como candidatas en 2006 que en cualquier otra época. “Si se analiza las 40 carreras más reñidas del país, hubo mujeres candidatas en casi la mitad de ellas”, dijo Palmer. “Las mujeres candidatas son parte importante de la razón por la que los demócratas alcanzaron semejante margen de victoria en la Cámara”.
Según Palmer, el mensaje que esto envía a las mujeres es: “Las personas pueden inclinar la balanza. Si te apasiona algo necesitas expresarte”. Las mujeres pueden tener éxito, agregó. “Pueden tener enorme impacto en las elecciones y en la política”.
Para más información sobre la política de Estados Unidos, ver Las elecciones de mitad de periodo 2006.
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