14 noviembre 2006
Miles recuerdan las palabras del doctor King

Washington – Estrellas de la ópera y la música “gospel” cantaron, el presidente Bush, el ex presidente Clinton y cuatro niños pronunciaron discursos, varios poetas leyeron sus versos líneas y 75 personas hundieron sus palas en la tierra para iniciar la construcción de un monumento al héroe de los derechos civiles Martin Luther King Jr., el 13 de noviembre, en el Paseo Nacional en Washington.
El presidente Bush dijo estar orgulloso de dedicar el monumento en el “lugar justo” – entre los monumentos a Thomas Jefferson, quién “declaró la promesa de Estados Unidos” y Abraham Lincoln, “quién defendió la promesa de Estados Unidos”. El doctor King, dijo el presidente Bush, “redimió la promesa de Estados Unidos”.
Se espera que el nuevo monumento, el primero que se construye en el Paseo Nacional para honrar a un afro norteamericano, se terminará en 2008 y estará ubicado al este de la dársena que se encuentra frente al Monumento a Jefferson.
En el verano de 1963, el doctor King pronunció su famoso discurso Yo Tengo un Sueño desde la escalinata del Monumento a Lincoln, ante más de 200.000 manifestantes a favor d/e los derechos civiles que se habían reunido en el paseo. Ese discurso es considerado por muchos como uno de los grandes discursos de la historia estadounidense. La hija del doctor King, Yolanda, recordó la voz de su padre suave como “terciopelo” pero también dominante, cuando pidió a Estados Unidos que cumpliera con su promesa de libertad y justicia para todos sus ciudadanos.
El monumento tendrá inscritas las palabras de King, detrás de una cascada y cerca de una “piedra de esperanza” que recuerda la frase de su discurso en la que el doctor King dijo que su sueño y su fe permitirían a los manifestantes regresar al Sur y “podremos labrar de la montaña de la desesperación, una piedra de esperanza”.
Al momento de ésa y otras manifestaciones a favor de los derechos civiles, los afro norteamericanos estaban segregados de los blancos en escuelas, centros comerciales, restaurantes y autobuses. Sus intentos por inscribirse para votar en el Sur a menudo encontraban violencia. El doctor King comenzó una campaña de resistencia no violenta para rectificar estos males. En su discurso de su “sueño”, dijo que su gente no estaría satisfecha hasta “que la justicia corra como el agua y las virtudes como una fuerte quebrada”. Menos de un año después, el presidente Johnson firmó la Ley de Derechos Civiles, terminando de esta manera las prácticas de segregación.
El presidente Bush elogió al doctor King por porque él “que la nación se mantuviera fiel a sus propias normas”. El presidente dijo que el sueño de King -- un sueño en el que la nación se levanta y vive el verdadero significado de sus credo, que todos los hombres son creados iguales -- no fue destruido por la bala del asesino, sino que “continua inspirando a millones alrededor del mundo”.
Nelson Mandela, héroe sudafricano del antiapartheid, envió una carta en la que dice que el movimiento de King “trasciende una sola nación” y elogia el legado de King de oponerse a la tiranía “sin buscar beneficios egoístas”.
Para más información, puede leer el discurso de Matin Luther King “Yo tengo un sueño”.
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