09 noviembre 2006

EE.UU. se opone firmemente a la "comercialización" de la hoja de coca en Bolivia

Funcionaria Depto. de Estado iguala la hoja de coca procesada con la cocaína

 

Washington – Estados Unidos se opone firmemente a la “comercialización” en Bolivia de la cosecha de hoja de coca en el país al permitir que el principal ingrediente de la cocaína se venda para uso del consumidor en bienes derivados de la coca tales como productos medicinales, pasta dentífrica, champú, licores y alimentos, explicó Christy McCampbell, la vicesecretaria adjunta del Departamento de Estado para Asuntos de Narcóticos Internacionales y Aplicación de la Ley.

En una entrevista de fecha 7 noviembre con el Servicio Noticioso desde Washington, McCampbell dijo que Bolivia está “trabajando algo en la erradicación de drogas ilícitas” y “haciendo un buen trabajo” en la interdicción de dichas drogas. Pero añadió que Estados Unidos no apoya “ningún tipo de comercialización de coca y que nunca lo hará” porque “si se cultiva coca, eso significa que hay más cocaína en las calles, hay una sola cosa específicamente necesaria para fabricar cocaína y esa cosa, es la hoja de coca”.

McCampbell, que encabezará una delegación del Departamento de Estado a una reunión antinarcóticos convocada por la Organización de los Estados Americanos (OEA) del 29 de noviembre al 1 de diciembre en Santa Cruz, Bolivia, dijo que Estados Unidos respeta las tradiciones culturales y religiosas del pueblo de Bolivia para el uso de la coca y ha aceptado lo que se llama la excepción del “cato” (una medida agraria) por la que el presidente de Bolivia permite el cultivo legal de coca en pequeñas cantidades en determinadas zonas del país. Un cato equivale aproximadamente a un sexto de hectárea, dijo McCampbell.

Explicó que la excepción del cato significa que se permite cultivar hoja de coca en menos de 12.000 hectáreas del país para usos tradicionales como las infusiones y para rituales indígenas. Añadió que Estados Unidos y Bolivia están negociando la eliminación de la excepción “pero esto no es definitivo todavía. Estamos intentando encontrar un punto en común para que los dos países puedan trabajar juntos” en el asunto.

Estados Unidos, dijo, “respeta” las tradiciones culturales bolivianas sobre el uso de la coca. “Reconocemos” la tradición “y el hecho de que hay zonas determinadas en las que los bolivianos tienen autorización para cultivar” coca.

McCampbell dijo que Estados Unidos cree que la coca cuando está procesada “es igual que la cocaína y no podemos permitir que haya más cocaína en las calles. Este uso tradicional de la coca que hemos acordado con los bolivianos es en una proporción muy, muy pequeña”.

La funcionaria dijo que habiendo visitado un número de países en América Latina “puedo decir” que Argentina, Brasil, Perú y Colombia “están muy preocupados” por el cultivo de la coca en Bolivia. Agregó que Bolivia fue en un momento el primer país productor de coca del mundo, pero las operaciones antinarcóticos conjuntas de Estados Unidos y Bolivia ayudaron a desplazar a Bolivia al tercer lugar de la lista de países productores de coca, lo cual fue una mejora significativa.

McCampbell reiteró comentarios que hizo en una sesión informativa el 18 de septiembre, en los que hablaba de que Estados Unidos había establecido “pautas de referencia”
u obligaciones que Bolivia debe cumplir en los próximos seis meses si quiere continuar recibiendo la ayuda antinarcóticos de Estados Unidos. Esas pautas, indicó, incluyen que Bolivia debe continuar erradicando cierta cantidad de hectáreas de cultivos de coca ilícitos particularmente en las regiones productoras de coca de Chapare y Yungas. Estados Unidos está trabajando con Bolivia para “decidir el número” de hectáreas de coca que deben ser erradicadas. Bolivia, dijo, ya ha cumplido con las metas de 2006 de erradicar 5.000 hectáreas de coca.

Otra pauta, explicó, es estrechar el control de Bolivia sobre la venta de la hoja de coca legal para el uso tradicional y el fortalecer el control de los productos químicos que se usan para hacer cocaína.

McCampbell dijo que debido a que el presidente boliviano, Evo Morales, lleva en el poder tan sólo nueve meses, Estados Unidos considera que era prematuro alcanzar conclusión alguna sobre los esfuerzos bolivianos para cumplir con sus obligaciones contra la droga.

Durante dicha sesión informativa, McCampbell explicó que Bolivia era uno de los 20 países que figuran en una “lista de principales” países productores o de tránsito de drogas ilícitas. Estados Unidos, dijo, desea que Bolivia “tenga todas las oportunidades de colaborar de modo bilateral y en la región para reducir la disponibilidad de la cocaína y las materias primas necesarias para el tráfico de cocaína”.

La presencia de un país en la lista no es necesariamente un reflejo negativo de los esfuerzos antinarcóticos de su gobierno o de su nivel de cooperación con Estados Unidos. Sin embargo, un país que demuestre una falta de interés o un rechazo evidente a cumplir las obligaciones de las convenciones antinarcóticos y los acuerdos internacionales, puede ser designado como “[país que] fracasó visiblemente” y ser objeto de sanciones [que impliquen la retirada de la] ayuda estadounidense. También se puede designar a un país que “fracasó visiblemente” pero otorgarle una exención de la sanción si hay un interés vital de Estados Unidos para continuar la ayuda.

La reunión de Santa Cruz de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) agrupará a delegados de los 34 países miembros de la OEA para examinar una amplia gama de temas relacionados con la lucha contra la droga en el Hemisferio Occidental. McCampbell dijo que Estados Unidos ha desempeñado un papel esencial por muchos años en la CICAD, que se reúne dos veces al año para examinar las preocupaciones comunes de la región sobre las drogas.

Sobre otro asunto relacionado con el tema antidroga, McCampbell dijo que Estados Unidos y la comunidad internacional apoyan el plan del gobierno colombiano de responsabilidad compartida, que anima a los países suministradores de cocaína y a los países consumidores a que trabajen juntos para combatir el problema. La iniciativa está particularmente dirigida a Europa donde la demanda de cocaína es particularmente alta.

 (Véase artículo relacionado).

El uso de la cocaína es un “problema de todos: Europa, América Latina y Estados Unidos” explicó McCampbell, y añadió: “ No puedo decir que haya nadie que quiera tener tráfico de drogas en su país”.

Para más información sobre la política estadounidense hacia Bolivia, véase la Iniciativa Regional Andina.

El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)

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