06 enero 2006
Su legado todavía sorprende después de 300 años
Sin haber heredado fortuna alguna ni posición social, el décimo hijo de un fabricante de velas y de jabón de Boston se elevó hasta llegar a ser uno de los hombres más interesantes del siglo XVIII, cuya influencia se hizo sentir en la investigación científica y la invención, la educación, el pensamiento político y el periodismo, mientras desempeñaba un papel decisivo en la lucha por la independencia de Estados Unidos de la Gran Bretaña.
Benjamín Franklin, cuyo tercer centenario de su nacimiento se celebra el 17 de enero, puede considerarse como el primer personaje estadounidense con celebridad internacional, cuya fama por sus logros os científicos y periodísticos precedió su llegada a las capitales de Gran Bretaña y Francia, donde explicó y defendió los derechos de su nación recientemente formada.
En 1776, a la edad de 70 años, Franklin llegó a París vestido con un gorro de piel y un modesto traje marrón, epítome del ideal del hombre sencillo pero digno del Nuevo Mundo, que contrastaba mucho con la corte real y la aristocracia ornamentada. La Ciencia del tío Richard, una compilación de sus máximas y sentencias que exhortan a la aplicación del sentido común y a los hábitos de la frugalidad y honradez, había sido traducido al francés y Franklin parecía personificar tanto al hombre sencillo y esclarecido de Voltaire y como al "salvaje noble" de Rousseau.
La misión de Franklin era asegurar el apoyo financiero y militar de Francia contra la Gran Bretaña. En esa tarea se vio objeto del culto a la personalidad. Su retrato no tardó en aparecer en medallones, anillos, relojes y cajas de rapé franceses y las damas elegantes adoptaron la "Coiffure à la Franklin" para imitar su gorro de piel. El primer diplomático de Estados Unidos era también su primera superestrella.
La alianza que forjó entre Francia y las colonias en Estados Unidos aseguró en definitiva su independencia, pero requirió diplomacia hábil e intriga ingeniosa, incluso el uso de espías. Franklin llevó a cabo su tarea prácticamente a solas. Como representante de un puñado de colonias dispersas, Franklin tenía que habérselas con una de las grandes potencias mundiales del siglo XVIII. Tenía que convencer a Francia de que la ayuda militar y una alianza, equivalentes a una guerra contra la Gran Bretaña, eran deseables por la perspectiva de victoria y de futuros beneficios comerciales.
En la reseña sobre un documental de televisión sobre Franklin, el sitio electrónico Underground Online dijo que la figura de este hombre regordete y casi calvo, que vivió hace mucho tiempo es "no solamente el hombre en nuestra billetera en un día de suerte" (haciendo referencia a su imagen en la anverso del billete de 100 dólares), "es el tipo a quien se debe la primera biblioteca pública circulante de Estados Unidos; la primera universidad no religiosa y el primer periódico nacional. Inventó todo género de cosas, desde instrumentos musicales y los anteojos bifocales hasta la estufa Franklin; documentó el fenómeno de la Corriente del Golfo de México y logró lo que se puede argüir es el avance científico más importante del siglo XVIII con sus estudios de la electricidad".
Las agudezas y las sentencias en La ciencia del tío Richard y en otras fuentes han sobrevivido en el inglés moderno. Todo atleta conoce la frase: " no hay ganancia sin dolor". En el mundo de los negocios hay una sentencias como: "la prisa crea desperdicio" y en las reuniones en que abunda la verbosidad muchos estarían de acuerdo con él en que "la rueda menos sabe es la que más chilla". En momentos de buen humor y desesperación también podemos servirnos de una sentencia de Franklin: "nada puede decirse que es cierto en este mundo, excepto la muerte y los impuestos".
El biógrafo Carl Van Doren rindió tributo a su amplia esfera de influencia así: "En cualquier época, en cualquier lugar Franklin habría sido un hombre grande. Incluso su genio no puede limitarse en una sola categoría".
Científico cívico
En su edición de octubre de 2003, la revista Physics Today describió a Franklin como el "científico cívico modelo", es decir "la persona que emplea su conocimiento y habilidad científica especial para influir en las políticas e informar al público".
La imagen popularizada de un hombre golpeado por un rayo en el acto de volar una cometa se refiere a la que puede ser una de las contribuciones más importantes de Franklin a la ciencia. En su experimento de 1572, y luego en su libro Experimentos y Observaciones sobre la Electricidad, confirmó que los relámpagos son un fenómeno eléctrico. De esta manera ofreció al mundo científico la idea de que la electricidad puede ser un valioso campo de estudio que, a la larga, ha producido muchas de los artefactos eléctrico que diariamente se usan en el mundo.
Debido a éste y a otros logros científicos, Franklin ganó fama en la comunidad científica europea y también su reconocimiento. Fue elegido miembro de la Sociedad Real de Londres y, en 1753 recibió la Medalla Copley de la Sociedad, que en el siglo XVIII equivalía quizás al Premio Nobel. En 1772 fue elegido a la Real Academia de Ciencias de Francia, en París, lo que constituía un honor excepcional, ya que la Academia podía tener sólo ocho miembros no franceses a un mismo tiempo.
Padre de la patria y filántropo
Benjamín Franklin fue también el único estadounidense que tuvo una participación activa en la redacción de los cuatro documentos más importantes para el establecimiento de Estados Unidos: la Declaración de Independencia en 1776, el Tratado de Alianza con Francia de 1778, el Tratado de París de 1783, que puso fin a las hostilidades con Gran Bretaña y la Constitución de Estados Unidos, ratificada en 1789.
Como humanitario Franklin fue un abierto defensor de la abolición de la esclavitud de los estadounidenses de origen africano, de su integración en el nuevo país y de su educación. A su muerte, el 17 de abril de 1790, su testamento estableció un fondo fiduciario de 200 años para las ciudades de Boston y Filadelfia, que se utilizó durante ese período en una variedad de programas de préstamos para la construcción de vivienda. En 1990 la suma acumulada de este fondo en Filadelfia, que ascendía a 2 millones de dólares, se utilizó para becas de estudiantes locales de secundaria y con la suma de 5 millones de dólares acumulada en el fondo en Boston se creó el Instituto Franklin de Boston.
Una exposición en Filadelfia, titulada "Benjamín Franklin: en busca de un mundo mejor" conmemora el tricentenario y examina en detalle seis aspectos de su vida. La exposición se llevará a varias ciudades estadounidenses antes de terminar en París del 4 de diciembre de 2007 al 30 de marzo de 2008. Mayor información sobre la exposición y la celebración del tricentenario puede encontrarse en el sitio electrónico denominado Benjamín Franklin Tercentenary.
En Londres se está restaurando la única residencia de Franklin que subsiste, que se abrirá al público el 17 de enero, como parte del tricentenario. Para mayor información véase: Benjamín Franklin House.
Más información puede encontrarse en el sitio electrónico de The Friends of Franklin, Inc., sociedad internacional "dedicada a promover la hermandad, el aprendizaje y el espíritu de Franklin".
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)