06 julio 2009

La función del fiscal

 

Este artículo pertenece al periódico electrónico de julio de 2009 Anatomía de un juicio por jurado. Para consultar los demás artículos de esta publicación haga clic a la derecha.

El objetivo del fiscal en un juicio no es sólo convencer al jurado de la culpabilidad del acusado, sino también garantizar que ninguna persona sea condenada injustamente. Shane Read es fiscal adjunto de Estados Unidos en Dallas (Texas) y autor del libro
Winning at Trial.

 

Por Shane Read

El fiscal representa la autoridad judicial del gobierno en los juicios y su función es demostrar que el acusado es culpable del delito que se le imputa. Este artículo considera la labor realizada por el fiscal en los juzgados y presenta como ejemplo uno de los juicios más sobresalientes de Estados Unidos.

Un juicio consta de cinco etapas: selección de jurado, exposición inicial del caso, interrogatorio directo, contra interrogatorio y alegato final. Al comienzo del juicio, el juez ordena la entrada de unas 40 personas a la sala para proceder a la selección de las 12 personas que integrarán el jurado. Atendiendo a este propósito, el fiscal puede interpelar a cada candidato con preguntas como: ¿Ha tenido alguna vez una mala experiencia con la policía? o ¿ha sido usted, o algún familiar suyo, injustamente condenado de un delito? Si la persona responde afirmativamente a estas preguntas, el fiscal puede realizar más preguntas para determinar la imparcialidad del candidato en vista de sus experiencias previas.

Una vez seleccionado el jurado, el fiscal realiza una exposición inicial del caso. Este discurso es, básicamente, la presentación de las pruebas que le ayudarán a demostrar la culpabilidad del acusado. Entre estas declaraciones iniciales, destaca por su organización lógica y argumentación persuasiva la exposición del fiscal Joseph Hartzler en el juicio contra Timothy McVeigh. McVeigh fue acusado de ser el autor intelectual del atentado contra el edificio de oficinas del gobierno federal en la ciudad de Oklahoma el 19 de abril de 1995. Esa mañana, McVeigh estacionó frente al edificio una furgoneta alquilada que contenía una bomba de confección casera. Bajó del vehículo que, al explotar, dejó un saldo de 168 muertos, entre ellas 19 niños.

El poder persuasivo de esta declaración inicial se manifestó en la manera en la que el fiscal Hartzler capturó inmediatamente la atención del jurado para mantener su interés en la descripción de las pruebas que sería ampliada durante el transcurso del juicio. Comenzó por hablar de las últimas horas de un niño que había sido llevado por su madre a la guardería ubicada en el edificio federal donde estalló la bomba. El propósito del fiscal era dirigir la atención del jurado a la acción despiadada y violenta de McVeigh contra una de sus víctimas más inocentes: un menor.

A continuación, el fiscal adelantó al jurado que probaría la culpabilidad de McVeigh. A pesar de que afrontaba el obstáculo de carecer de testigos oculares que confirmasen que McVeigh se había bajado del vehículo que había explotado, el fiscal disponía de pruebas físicas, como el comprobante de alquiler de la furgoneta y el testimonio de antiguos amigos del acusado que le vieron adquirir los materiales para confeccionar la bomba y que le escucharon hablar sobre sus intenciones.

Comparecencia de los testigos

Después de que el fiscal expone su declaración inicial, el abogado defensor tiene la oportunidad de presentar su versión de los hechos. Acto seguido, comienza la parte más importante del juicio. El fiscal llama a comparecer a testigos que puedan relatar al jurado hechos que vieron o escucharon que demuestren la culpabilidad del acusado. El fiscal podrá presentar fotografías, documentos, diagramas y objetos para su identificación por los testigos para corroborar que el procesado cometió el delito. En el juicio contra McVeigh, uno de los testigos fue Lori Fortier, que había sido una buena amiga del acusado. El fiscal le preguntó sobre la ocasión en la que vio a McVeigh dibujar un diagrama para la confección de la bomba. Fortier también declaró al jurado que McVeigh había intentado persuadirla de que fuera su cómplice en el atentado, a lo que ella se negó.

Después de que el fiscal presenta su caso al jurado, el acusado tiene derecho a presentar pruebas que demuestren su inocencia, aunque esto no es un requisito Durante la argumentación del abogado defensor, el fiscal tiene derecho a realizar un contra interrogatorio de los testigos para impugnar su credibilidad. El abogado defensor de McVeigh intentó presentar pruebas que señalaban a un desconocido como el verdadero autor del crimen. Sin embargo, a través del interrogatorio de los testigos el fiscal pudo demostrar que McVeigh había sido la persona que había colocado el artefacto explosivo. McVeigh fue declarado culpable en 1997 y ejecutado en 2001.

La labor del fiscal en el juicio concluye con su alegato final. Al igual que la exposición inicial del caso, el alegato final está dirigido al jurado. En esta segunda alocución, el fiscal resume el testimonio de los testigos, recuerda las pruebas presentadas al jurado y expone por qué el acusado debe ser condenado. No obstante lo anterior, la función del fiscal no es obtener una sentencia de culpabilidad a toda costa, sino que se haga justicia para que ninguna persona inocente sea condenada injustamente.

Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente las de la Oficina del Secretario de Justicia ni las del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

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