19 agosto 2008
La Constitución establece los requerimientos y condiciones de servicio
El siguiente material es un pasaje del libro Semblanza del Gobierno de EE.UU., publicado en septiembre del 2000.
La Constitución exige que los senadores tengan por lo menos 30 años de edad, que hayan sido ciudadanos de los Estados Unidos durante los nueve años más recientes, por lo menos, y que residan en los mismos estados que los postulan. Los miembros de la Cámara de Representantes deben tener cuando menos 25 años de edad, ser ciudadanos de este país desde hace siete años por lo menos y ser residentes de los estados que los han enviado al Congreso.
Los estados pueden imponer otros requisitos para la elección de sus miembros del Congreso, pero la Constitución otorga facultades a cada cámara para establecer las condiciones que deben satisfacer sus miembros. Cada estado tiene derecho de enviar dos senadores. De este modo, a Rhode Island, el más pequeño de los estados, con una superficie de casi 3.156 kilómetros cuadrados, le corresponde la misma representación senatorial que a Alaska, el estado más grande, con un área de 1.524.640 kilómetros cuadrados. Wyoming, cuya población ha sido estimada en 480.000 personas, tiene una representación igual a la de California, cuya población es de 32.270.000 habitantes.
El Congreso ha especificado el número total de miembros que debe tener la Cámara de Representantes. Ese número se prorratea entre los estados, en función de sus respectivas poblaciones. No importa cuál sea su población, la Constitución garantiza que todos los estados cuenten por lo menos con un miembro en la cámara. Hoy en día, siete estados — Alaska, Delaware, Montana, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Vermont y Wyoming — tienen un solo representante. En cambio, otros seis estados tienen más de 20 representantes cada uno; por sí solo, California tiene 52.
La Constitución dispone que cada 10 años se lleve a cabo un censo nacional y que se redistribuyan los asientos de la Cámara de acuerdo con los cambios registrados en materia de población. Según la disposición original de la Constitución, el número de representantes no debía ser mayor de uno por cada 30.000 ciudadanos. En la primera Cámara había 65 miembros, y ese número aumentó a 106 después del primer censo. Si se hubiera seguido aplicando la fórmula de 1 a 30.000 en forma permanente, el crecimiento demográfico de los Estados Unidos habría elevado el total de los representantes a unos 7.000. En vez de eso, la fórmula se ha ido ajustando a través de los años y hoy la razón entre el número de representantes y la población es de 1 a 600.000 aproximadamente.
Las legislaturas de los estados dividen a éstos en distritos del Congreso, los cuales deben ser más o menos equivalentes en población. A intervalos de dos años, los votantes de cada distrito eligen un representante para el Congreso.
Los senadores son escogidos en comicios que se realizan en todo el estado, en los años pares. El período de cada senador en el cargo es de seis años; y la tercera parte del Senado se somete al proceso de elección cada dos años. Por lo tanto, dos terceras partes del Senado siempre son personas que tienen experiencia legislativa en el nivel nacional.
En teoría, es posible que la Cámara esté formada tan sólo por legisladores principiantes. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de los miembros son reelegidos varias veces y la Cámara, igual que el Senado, puede contar siempre con un grupo fundamental de legisladores con experiencia.
En virtud de que los miembros de la Cámara ocupan el cargo por períodos bienales, se considera que la vigencia de un Congreso es de dos años. La Vigésima Enmienda a la Constitución de los EE.UU. dispone que el Congreso se reúna en sesión ordinaria cada 3 de enero, a menos que el propio Congreso elija una fecha distinta.
El Congreso continúa en plena actividad hasta que sus miembros decidan, por votación, suspender el período de sesiones, casi siempre hacia el final del año.
El presidente puede convocar una sesión especial cuando lo estime necesario. Las sesiones tienen lugar en el edificio del Capitolio, en Washington, D.C.