22 octubre 2008
Retiera apoyo a preservar la seguridad y medioambiente en ese campo

Washington — La cooperación internacional es un asunto fundamental para Estados Unidos y otros “países responsables con capacidad espacial”, según la delegada estadounidense ante el Primer Comité de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre Desarme y Seguridad Internacional.
El comité está discutiendo asuntos relativos a la prevención de una carrera armamentística en el espacio ultraterrestre. La delegada estadounidense Karen House dijo, en la reunión celebrada el 20 de octubre, que Estados Unidos se opone a cualquier propuesta de control de armas legalmente obligatoria en relación con el espacio, pero que “apoya con entusiasmo medidas voluntarias y concretas que traten problemas prácticos”.
Como ejemplo destacó que Estados Unidos ha presentado propuestas de cooperación internacional “para mitigar los desechos espaciales y preservar el medioambiente espacial para las generaciones futuras”.
House dijo que Estados Unidos apoya una iniciativa reciente de Francia para crear un grupo informal de trabajo, formado por especialistas de sectores espaciales públicos y privados “para asegurar la sostenibilidad a largo plazo de las actividades espaciales”.
HAY CABIDA PARA MEDIDAS VOLUNTARIAS
Dijo que Estados Unidos continúa apoyando medidas voluntarias de transparencia y creación de confianza (TCBM). Algunas TCBM nuevas y voluntarias, dijo House, “podrían mejorar la seguridad de los satélites y reducir la incertidumbre en un ambiente evolutivo de seguridad espacial”.
“Recibimos con beneplácito la oportunidad de un diálogo trasatlántico con la Unión Europea en relación con propuestas para establecer un conjunto de TCBM que se centren en un enfoque pragmático y en incrementos hacia la seguridad del espacio en todos los sentidos”, dijo.
La delegada de Estados Unidos también dijo que Estados Unidos intentó trabajar para redactar una resolución de las Naciones Unidas, con Rusia y China, para explorar la posibilidad de nuevas y voluntarias medidas TCBM. No se pudo lograr un acuerdo, dijo House, porque esos dos países “rehusaron acordar una resolución neutral de TCBM sin obstáculos en materia de control de armas en el espacio ni limitaciones.
En vez de ello, dijo, China y Rusia han intentado vincular medidas TCBM útiles a acuerdos de control de armas que no pueden verificarse. House expresó la decepción que el gobierno de Estados Unidos ha experimentado respecto a Rusia, que hasta ahora, ha declinado aceptar invitaciones para enviar candidatos de las Fuerzas Espaciales Rusas a reuniones con sus contrapartes del Comando Estratégico de Estados Unidos cerca de Omaha, Nebraska.
POLĺTICA ESPACIAL DE EE.UU. CONSISTENTE EN EL TIEMPO

House recordó a su audiencia que la política estadounidense en materia del espacio ha permanecido sin cambios durante varias administraciones y muchas décadas. Tal continuidad está basada en que Estados Unidos apoya el Tratado del Espacio Ultraterrestre de 1967 del que dijo que “continúa proporcionando el marco legal para responder a los desafíos que emergen en el siglo XXI”.
Estados Unidos se ha opuesto consistentemente a conceptos de control de armas, propuestas y regímenes legalmente vinculantes “que intentan lograr o imponer prohibiciones en el uso del espacio con propósitos militares o de inteligencia”, expresó House. También nos oponemos a cualquier propuesta de control de armas que “falle en preservar los derechos de Estados Unidos de llevar a cabo investigación, desarrollo, pruebas y operaciones en el espacio con … propósitos civiles o comerciales”, agregó.
House dijo que el régimen existente de tratados, que consiste en el Tratado del Espacio Ultraterrestre, el Acuerdo sobre salvamento y devolución de astronautas de 1968, el Convenio sobre la responsabilidad internacional por daños causados por objetos espaciales de 1972, y el Convenio sobre registro de objetos lanzados al espacio ultraterrestre de 1974, proporciona las suficientes garantías de los derechos de todos los países a tener acceso al espacio y a realizar operaciones en el mismo.
House se dirigió a aquellos que utilizan retórica de prevención de una carrera de armas en el espacio y dijo que Estados Unidos siempre ha dicho que es imposible “definir la naturaleza de un ‘arma’ basada en el espacio”. Estados Unidos también considera imposible “desarrollar un acuerdo efectivamente verificable” para prohibir las armas basadas en el espacio y sistemas antisatélite basados en tierra (ASAT), según declaró.
DESECHOS ESPACIALES DE LA PRUEBA ASAT DE CHINA
House continuó con asuntos relacionados con la prueba ASAT, que China llevó a cabo sin anunciar el 11 de enero de 2007. La actuación del ejército de China, en la que se utilizó un misil balístico para destruir un satélite meteorológico chino Fengyun-1C, a una altitud aproximada de 870 kilómetros, generó más de 2.750 piezas de residuos siderales.
“La nube de desechos creada por este acto intencionado implica que China es ahora responsable de más desechos en la parte baja de la órbita de la tierra que ningún otro país”, dijo House, y estos materiales implican un riesgo tanto para los vuelos espaciales como para los satélites.
La delegada expresó preocupación porque el gobierno chino todavía no ha ofrecido “respuestas adecuadas a las preguntas planteadas por la comunidad internacional en relación con las intenciones militares de China” para la prueba ASAT y otros programas.
Todos los países que se benefician de actividades comerciales y de seguridad en el espacio ultraterrestre “deben continuar registrando sus preocupaciones respecto al aumento del riesgo de colisiones con desechos” de la prueba china, dijo House, “y deben dejar clara su oposición a cualquier otra prueba ASAT que sea destructiva”.
Indicó que la comunidad internacional debería desalentar pruebas posteriores y “dejar claro que habrá consecuencias para tales acciones irresponsables y por cualquier peligro intencional que se cause a actividades humanas de vuelos espaciales u otro tipo de actividades espaciales”.
House dijo que China debe obligarse al aseguramiento particular que ha hecho a Estados Unidos de que no llevará a cabo más pruebas. Acciones futuras en sentido contrario, agregó, socavarían la credibilidad del compromiso de China de actuar responsablemente en el espacio.
Para más información, véase Estados Unidos se opone a restricciones de uso del espacio.