07 octubre 2009
Agencia atmosférica de EE.UU. propone crear el Servicio Nacional Climático

Washington -- El estado de la salud humana fluctúa según las distintas épocas del año, pero la actual confluencia del clima extremo, el cambio climático mundial y la cambiante repartición de las enfermedades están creando la necesidad de una colaboración más activa entre los científicos y los expertos en salud pública.
Las reuniones entre los expertos climáticos y de salud se han incrementado desde el año 2007, cuando el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático confirmó que el clima de la Tierra está cambiando y que la actividad humana está afectando a ese cambio. Véase Expertos mundiales instan a preparación para efectos de cambio climático en salud.
En un encuentro en 2008 en Washington denominado “Cambiar el clima, cambiar los modelos de salud: El costo de predecir y proteger”, Conrad Lautenbacher, entonces administrador de la Administración Nacional de Asuntos Oceánicos y Atmosféricos (NOAA); Barbara Hatcher, secretaria general de la Federación Mundial de Asociaciones de Salud Pública y un panel de expertos analizaron el tema de la observación de la Tierra y su aplicación a la salud pública.
Un instrumento útil para ambas disciplinas es el Sistema de Sistemas de Observación Global de la Tierra (GEOSS), dijo Lautenbacher, al referirse al esfuerzo para integrar datos de las redes de observación terrestre, ampliamente repartidas en la superficie terrestre con datos de instrumentos de supervisión con base en aviones y en el espacio.
El Grupo de Observaciones de la Tierra (GEO), una organización intergubernamental voluntaria formada por 73 gobiernos, la Comisión Europea, y 52 entidades intergubernamentales, internacionales y regionales, coordina el esfuerzo del GEOSS, que comenzó el año 2003.
LA TIERRA DESDE EL ESPACIO
La red del GEOSS para proporcionar datos, dijo Leonard Hirsh, el moderador del panel, durante una charla electrónica realizada en 2008 en el Departamento de Estado, se ha reunido para “elaborar normas, metodologías y herramientas para utilizar mejor las enormes inversiones que los países y localidades han hecho para recolectar observaciones en los alrededores de la Tierra, todo desde las imágenes tomadas por satélites y medidas terrenas sobre el flujo del agua hasta patrones de biodiversidad y tendencias en la salud”. Hirsh es asesor principal en políticas en la Institución Smithsonian de Washington.
La capacidad hoy en día para crear mapas y modelar las medidas, agregó Hatcher, nos “permite profundizar mucho más en los enlaces, las sendas y la causa de las preocupaciones para la salud pública, desde las enfermedades contagiosas a enfermedades provocadas por la polución, como pueden ser el asma y las alergias”.

Desde la década de 1980, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ha financiado proyectos que utilizan datos captados remotamente, cambios en las capas terrestres, supervisión y sistemas de alerta temprana en países de todo el mundo. Hoy en día, se pueden utilizar observaciones con sensores remotos de parámetros del clima, la Tierra y el océano para predecir brotes o tendencias en enfermedades infecciosas tales como la meningitis, la malaria y el cólera.
En 1994 la científica Rita Colwell, al estudiar las influencias medioambientales en el cólera, sugirió que la temperatura de la superficie del mar, la altitud, y nidos de plancton podrían ser captados remotamente y utilizados para pronosticar brotes.
A partir de 1997, por medio del Sistema de Vigilancia y Respuesta a las Infecciones Globales Emergentes del Departamento de Defensa de Estados Unidos, los científicos de la NASA han utilizado observaciones satelitales de la vegetación, de las temperaturas de las superficies marítimas y otros elementos para supervisar las condiciones de la lluvia en el este de África que están ligadas al brote de enfermedades como la fiebre amarilla.
En la próxima década, más o menos, el GEOSS mejorará esos pronósticos, convertirá datos sobre el transporte de polución aérea en alertas anticipadas para los pacientes con problemas cardiovasculares y respiratorios, usará los datos sobre el clima y el flujo de cauces para administrar mejor el agua potable, e integrará el conocimiento de la distribución de la población, el transporte de químicos y el pronóstico avanzado de huracanes e inundaciones para convertirlos en decisiones a la hora de gestionar emergencias.
PROYECTO MERIT
En 2007, la Organización Mundial de la Salud, GEO y miembros de organizaciones que se dedican a cuestiones sobre el medio ambiente, la salud pública y la epidemiología establecieron el proyecto Tecnologías de la Información para el Riesgo Ambiental de la Meningitis (MERIT - Meningitis Environmental Risk Information Technologies). La meningitis es una infección de las meninges, la fina capa que cubre el cerebro y la médula espinal.
MERIT combina el conocimiento, las conclusiones de las investigaciones y la experiencia de 30 socios internacionales y regionales para mejorar la comprensión de los factores de riesgo: ambientales, socioeconómicos, demográficos, biológicos y epidemiológicos, que influyen en la diseminación de la meningitis meningocócica o disparan brotes en el cinturón africano de la meningitis, una zona que se extiende desde Senegal, en el oeste, hasta Etiopía, en el este, con una población que se calcula en los 300 millones de personas.
Según la Fundación Salud y Clima, organización con sede en Washington, el proyecto amplía la capacidad de combinar la información ambiental con los conocimientos sobre las epidemias de meningitis. Los socios de MERIT integrarán valiosa información en las actividades de prevención y control de la meningitis, al desarrollar mapas de riesgo de la situación actual y marcos hipotéticos futuros basados en los cambios previstos para el clima, los sistemas de detección anticipada y los mejores esfuerzos de prevención.
Por ejemplo, la combinación de datos rutinarios que se obtienen de la vigilancia de epidemias con información sobre las condiciones climáticas y ambientales históricas o actuales, podría contribuir a orientar las campañas de vacunación. Los recursos existentes podrían mejorarse drásticamente por medio de la colaboración entre instituciones nacionales, regionales e internacionales con la finalidad de perfeccionar las actividades de investigación, aumentar el acceso a los datos y desarrollar y mejorar las redes de salud y medioambiente.
Actualmente, en el marco de MERIT, están en marcha más de 20 actividades, estudios, proyectos de investigación y modelos de desarrollo de enfermedades.
Para más información, en inglés, sobre GEOSS véase la página web de NOAA. Para más información sobre MERIT véase la página web de la Fundación Salud y Clima (en inglés).
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )