24 noviembre 2009
Muchos donan o son voluntarios y ayudan a repartir alimentos a los necesitados
Washington — La mayoría de los estadounidenses esperan con entusiasmo compartir una comida del Día de Acción de Gracias con familiares y amigos, pero muchos también hacen un esfuerzo especial para ser voluntarios en albergues, iglesias, bancos de alimentos y otras organizaciones benéficas. Muchos supermercados y personas contribuyen con pavos, papas, pasteles de calabaza y demás productos tradicionales del Día de Acción de Gracias a los bancos de alimentos y comedores de beneficencia, al igual que voluntarios pasan el día cocinando y sirviendo a cientos de personas.
“A medida que nos reunamos nuevamente con nuestros seres queridos, brindemos ayuda a nuestros vecinos y conciudadanos en necesidad”, dijo el presidente Obama en su proclama del Día de Acción de Gracias.
En el año2008, el entonces presidente electo Obama y su familia dieron el ejemplo al ayudar a distribuir alimentos en una iglesia en Chicago durante el Día de Acción de Gracias, y en un mensaje radial en que agradeció a las personas de todo Estados Unidos que “cooperaron con tiempo y recursos para ayudar a sus vecinos en necesidad. Es este espíritu que nos enlaza a todos como una sola familia estadounidense: La creencia de que ascendemos y decaemos como un sólo pueblo”.
El Día de Acción de Gracias, que se celebra el cuarto jueves de noviembre, en general se centra en una cena de pavo asado, por lo que las campañas de donación de alimentos en todo el país se enfocan en ese ingrediente principal del banquete de Acción de Gracias.
Por ejemplo, cada año en la ciudad de Santa Mónica en California, la gente dona pavos sin cocinar u ofrece sus hornos para asar un pavo la noche anterior al Día de Acción de Gracias. En 2008, unos 300 pavos fueron preparados en más de 2.100 comidas calientes para los necesitados y distribuidas en el Auditorio Cívico de la ciudad.
Mediante el programa Operación Pavo en la ciudad de Austin, Texas, se preparan y distribuyen comidas de Acción de Gracias y ropa cada año con la ayuda de más de mil voluntarios. En otras 16 ciudades, la mitad de ellas en Texas, también llevan a cabo campañas de la Operación Pavo.
DONAR, SER VOLUNTARIO Y DIVERTIRSE
Algunos grupos tratan de hacer de la donación algo divertido. En Las Vegas, el banco de alimentos Three Square y el equipo de hockey sobre hielo Las Vegas Wranglers desafiaron a los aficionados a llenar el remolque de un vehículo de carga con alimentos donados, y quien donaba por los menos cinco productos obtenía boletos gratuitos para el juego de hockey de esa noche. El banco de alimentos pidió a los voluntarios que ayudaran a colectar los alimentos en la puerta, junto con un voluntario especial que vistiera un disfraz de pavo durante el evento.
En el condado de Saint Mary en Maryland, el gobierno local auspicia una actividad benéfica basada en el juego de golf que se lleva a cabo el Día de Acción de Gracias. Los golfistas donan bolsas de alimentos no perecederos y artículos para el hogar a un banco de alimentos local. En 2008, más de 2.000 artículos fueron colectados.
Los sitios web de redes sociales son otra forma de hacer de la donación algo fácil y divertido. Por ejemplo, el sitio web SocialVibe ofrece una solicitud de “Banquete de Acción de Gracias” para el sitio web Facebook que permite a los usuarios pedir a sus amigos que participen en un juego; por cada punto ganado en el juego, se donan alimentos a los necesitados en asociación con el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas.
UNA NECESIDAD CADA VEZ MAYOR
Peggy Grimes, directora ejecutiva de la Red de Bancos de Alimentos de Montana en la ciudad de Missoula, en el estado de Montana, que proporciona alimentos a casi 200 agencias de beneficencia a través del estado, afirma que la necesidad de donaciones de alimentos durante la temporada de fiestas, y de hecho, durante todo el año, es más grande que nunca. En 2008, el banco de alimentos distribuyó cerca de 1,82 millón de kilogramos de alimentos, pero “probablemente alcanzaremos los 3,64 millones de kilogramos este año”, agregó.
La Red de Bancos de Alimentos de Montana es un socio de Feeding America (anteriormente llamada America’s Second Harvest), la organización nacional más grande de ayuda alimentaria en la nación.
Cada día, entre 20 y 25 voluntarios trabajan para el banco de alimentos de Montana, clasificando latas y cajas de alimentos, empacando de nuevo productos en grandes cantidades como cereal, y poniendo órdenes de alimentos en cajas. Estudiantes universitarios y personas de la tercera edad con frecuencia les gusta venir durante el día, señaló Grimes, mientras que grupos de iglesias y demás personas vienen después del trabajo. “Estamos descubriendo que más familias quieren que sus hijos participen, y vienen por las noches — de manera que hemos tenido noches y fines de semana ocupados en los últimos seis meses”.
A las personas que realmente quieren servir comidas o distribuir canastas de alimentos se les dirige a grupos benéficos que llevan a cabo esas actividades, indicó Grimes. Se necesita de muchos voluntarios para un comedor de beneficencia que sirva comidas durante el Día de Acción de Gracias, añadió.
Un programa especial llamado Cazadores para los que tienen hambre (Hunters for the Hungry) permite a personas donar venado, alce, alce americano y otros animales de caza, que a su vez son trasladados a una instalación de procesamiento de alimentos operada por reclusos en la Prisión Estatal de Montana, ubicada en la ciudad de Deer Lodge, donde la carne es cortada y congelada, explicó Grimes. El banco de alimentos distribuye la carne donde se necesite.
“Estamos observando a muchas más familias asistir” al banco de alimentos debido a la pérdida de empleo causada por la recesión económica, expresó Grimes. “Cuando se presentan momentos de dificultad financiera en todo el país, la gente se agrupa y dice ‘Lo más importante que tenemos que apoyar: Garantizar que la gente tenga un hogar y alimentos en su mesa’”.
“De manera que las personas están participando, y son realmente muy generosas con nosotros y nos ayudan a cumplir con la tarea. Si no fuera así, no podríamos distribuir los alimentos a tanta gente”.
Véanse los artículos relacionados “El voluntariado es un componente integral de la cultura de EE.UU.” y “Nueva era de servicio en un país de voluntarios”.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )