13 julio 2010

Washington — La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton y otros funcionarios de la administración Obama condenaron duramente los ataques terroristas ocurridos el 11 de julio en Uganda, que atentaron contra espectadores que se habían reunido en un restaurante y en un centro deportivo de rugby de Kampala para ver el partido final de la Copa Mundial de Fútbol que se celebraba en Sudáfrica.
En declaraciones de 12 de julio, Clinton ofreció su pésame a las familias y amigos de las víctimas y manifestó su apoyo a las autoridades de Uganda.
“En estos trágicos momentos, Estados Unidos está con Uganda. Tenemos una amistad estrecha y de larga data con el pueblo y el gobierno de Uganda y colaboraremos con ellos para llevar ante la justicia a los autores de este crimen”, dijo Clinton.
El portavoz del Departamento de Estado P.J. Crowley dijo el 12 de julio que Estados Unidos no tiene motivos para dudar de la autoría del atentado que el grupo terrorista somalí al-Shabab se ha atribuido.
“Desafortunadamente, observamos este contraste entre la visión y la esperanza que Sudáfrica ha inspirado… durante estas últimas semanas, y la manera en que esto contrasta con la cobardía y la destrucción que al-Shabab abraza, puesto que utilizaron una celebración de la Copa del Mundo en Kampala para cometer el asesinato a sangre fría de civiles inocentes”, dijo Crowley.
Según informes de prensa, las tres bombas dieron muerte al menos a 74 personas. Crowley dijo que un estadounidense resultó muerto y otros cinco han sido hospitalizados.
En marzo de 2008, el Departamento de Estado designó a al-Shabab, un grupo extremista con sede en Somalia y que tiene lazos conocidos con al Qaeda, como una organización terrorista extranjera. Crowley indicó que el grupo había amenazado a Uganda por su participación en la misión de mantenimiento de paz que la Unión Africana lleva a cabo en Somalia.
El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, visitó el centro de rugby y dijo a los periodistas el 12 de julio en Kampala: “Si quieren luchar, ¿por qué no atacan a soldados o a instalaciones militares en lugar de atacar a gente inocente que están viendo el fútbol?”
El presidente Obama y otros funcionarios estadounidenses han conversado con Museveni después de los atentados. Crowley comentó que el líder de Uganda continúa comprometido a la participación de su país en la misión de mantenimiento de paz somalí. “Si esto tenía de alguna manera la intención de castigar o debilitar la determinación de Uganda, ha tenido el efecto contrario”, declaró Crowley.
Crowley manifestó que “la bofetada más fuerte para al-Shabab” es que “vamos a seguir apoyando a aquellos que desean un gobierno responsable en Somalia, y resistiremos a aquellos que tienen una visión estrecha, brutal… violenta del futuro en ese país”.
Estados Unidos “continua estando hombro a hombro con Uganda en la lucha contra el terrorismo”, declaró Crowley, tanto en Somalia como respecto a la actividad de Uganda contra el Ejército de Resistencia del Señor (LRA).
Agregó que el presidente Obama había enviado un equipo de tres personas del FBI a Kampala para ayudar a las autoridades a recolectar pruebas, y que se les unirán el 12 de julio dos miembros de la Oficina de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado.
“Tenemos un equipo adicional del FBI preparado en Estados Unidos, listo para ayudar si hace falta; pero continuaremos haciendo todo lo posible para ayudar a Uganda a llevar a los autores de estos atentados ante la justicia”, declaró Crowley.
El estadounidense que resultó muerto ha sido identificado por su empleador, la institución benéfica Invisible Children (Niños invisibles), y se llamaba Nate Henn, oriundo de Raleigh (Carolina del Norte). La organización Invisible Children trabaja con niños de Uganda que han sido secuestrados por grupos rebeldes como el LRA y forzados a convertirse en niños soldados o esclavos sexuales.
El sitio web de la organización rindió homenaje a la dedicación de Henn a los niños de Uganda en una entrada de blog el 11 de julio.
“Nate vivió una vida que exigía explicarse: Viajó por Estados Unidos sin recibir paga defendiendo la libertad de los niños secuestrados para ser niños soldados en la guerra de Joseph Kony y recaudó miles de dólares para que estudiantes de Uganda afectados por la guerra pudieran asistir a la escuela”, indica el sitio web de Invisible Children.
“No estaba defendiendo ninguna idea de un África tiranizada. Servía a los inocentes: Tony, Boni, Ronald, Papito, Sunday y Lilian. Estos son algunos de nuestros estudiantes de Uganda a los que les encantaba la inteligencia, fortaleza, carácter y firme amistad de Nate. Le dieron el apodo acholi de Oteka, que significa ‘El fuerte’. Algunos de ellos estaban con él en el momento del atentado”, indica el blog.
(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )