23 septiembre 2009

Washington — El presidente Obama hizo una breve pausa durante la serie de actos y conferencias diplomáticas de las Naciones Unidas para hablar con los voluntarios comprometidos a resolver algunas de las preocupaciones más apremiantes del mundo, entre ellas, la pobreza, la salud, la educación y el impacto del rápido cambio climático.
“En todo el mundo, mientras tratamos de lograr una nueva era de compromiso con otros países, aceptamos una mayor participación, nuevas alianzas entre sociedades y ciudadanos, organizaciones comunitarias, empresas y grupos religiosos”, dijo Obama el 22 de septiembre en la 5ª reunión anual de la Iniciativa Mundial de Clinton (CGI) en Nueva York.
La iniciativa, que el ex presidente Bill Clinton comenzó en 2005, une a los sectores público y privado para buscar soluciones de cuatro áreas problemáticas: cambio climático, pobreza, salud, y educación. Se reúne al mismo tiempo que se produce la apertura de la Asamblea General de la ONU y los que asisten: líderes mundiales, ejecutivos de empresas, activistas y personas famosas, se comprometen a trabajar en estos problemas. El jefe ejecutivo de CGI, Robert Harrison, dijo a los periodistas que desde la primera conferencia, se han realizado 1.400 compromisos incluyendo algunos por valor de miles de millones de dólares.
Crear alianzas basadas en intereses y respeto mutuos es lo que mueve el actual curso de relaciones de Estados Unidos en el mundo, según dijo Obama.
“Este espíritu de alianza es la característica que define nuestra política exterior. Estamos renovando nuestro desarrollo como elemento clave de la política exterior estadounidense, sin dictar sermones ni imponer nuestras ideas, sino escuchando y trabajando juntos, tratando de lograr más intercambios entre estudiantes y expertos, nuevas colaboraciones entre científicos para promover desarrollo tecnológico, alianzas entre empresas, empresarios que hacen avanzar la prosperidad y la oportunidad para las personas en todas partes”, dijo Obama.
Obama comentó que mientras los extremistas mayormente están comprometidos a la destrucción de las sociedades, Estados Unidos está comprometido a construir un futuro que invierta en la educación, salud y bienestar de las personas. Y según indicó, ello exige que se creen nuevas alianzas entre regiones y religiones, al tiempo que los líderes religiosos, las organizaciones no gubernamentales y los ciudadanos comunes tienen que trabajar para lograr buen gobierno, instituciones transparentes y servicios básicos de los que dependa su seguridad.
“Hacemos aumentos sustanciales en la ayuda exterior, pero todavía necesitamos de la sociedad civil para que ayuden a los países anfitriones a entregar la ayuda sin corrupción”, indicó Obama. “El propósito de la ayuda debe ser crear condiciones en las que ya no haya necesidad de la misma, donde ayudemos a construir la capacidad del cambio para la transformación en una sociedad”.
Obama explicó que Estados Unidos se basa en su propio éxito en la lucha contra el VIH/SIDA y en el trabajo para eliminar las muertes causadas por la malaria y la tuberculosis y terminar con la polio. “Estos esfuerzos solo serán sostenibles si mejoramos la capacidad de los sistemas de salud pública para proporcionar cuidados, especialmente para las madres y sus hijos”.
El presidente Obama también indicó que Estados Unidos hace nuevas inversiones en seguridad alimentaria mundial, pero que ésta no puede consistir solo en regalos. La necesidad más apremiante, según dijo, es compartir nuevos métodos y tecnologías de cultivo para que los países y comunidades sean más autosuficientes.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )