24 septiembre 2009
Países ricos y pobres por igual comparten un futuro común

Washington — El presidente Obama dijo ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que los intereses de los pueblos del mundo son compartidos, más que en cualquier otro momento en la historia de la humanidad, por lo que la comunidad internacional debe adoptar “una nueva era de compromiso” para enfrentarse a apremiantes desafíos tales como la proliferación nuclear, el cambio climático y la crisis económica.
En su discurso pronunciado el 23 de septiembre ante líderes de todo el mundo, Obama dijo que los primeros nueve meses de su presidencia han mostrado un esfuerzo renovado por parte de Estados Unidos para participar con el mundo y para vivir a la altura de sus propios valores. Pero, señaló, “Quienes solían criticar a Estados Unidos por actuar solo en el mundo no pueden ahora cruzarse de brazos y esperar a que Estados Unidos resuelva solo los problemas del mundo”.
Países ricos y pobres por igual comparten un futuro común y no pueden darse más el lujo de permitir sus diferencias. “ha llegado el momento en que el mundo avance en una nueva dirección. Debemos aceptar una nueva era de compromiso, en base al interés mutuo y al respeto mutuo, y nuestra labor debe comenzar hoy”, indicó Obama.
El mundo continuará enfrentando serios desafíos tales como el extremismo violento, conflictos prolongados, genocidio, proliferación nuclear, los efectos del cambio climático, pobreza y pandemias a menos que los líderes confronten la situación actual, según expresó.
“Digo esto no para infundir temor, sino para presentar los hechos: nuestros actos aún no se ajustan a la magnitud de nuestros desafíos”, declaró Obama.
La comunidad internacional vive un momento crucial, mencionó el presidente. Las Naciones Unidas “Las Naciones Unidas pueden ser un lugar donde discutimos las viejas quejas o establecemos un terreno común”, donde las naciones se puedan centrar en “un lugar donde nos centramos en lo que nos diferencia o en lo que nos une; un lugar donde consentimos la tiranía; o una fuente de autoridad moral”.
“En resumidas cuentas, las Naciones Unidas pueden ser un organismo que está desconectado de lo que importa en la vida de nuestros ciudadanos o un factor indispensable para promover los intereses de los pueblos a los que servimos”, añadió.
El presidente explicó los “cuatro pilares” que afirmó son fundamentales para un futuro mejor para todos: “la no proliferación y el desarme, la promoción de la paz y la seguridad, la preservación de nuestro planeta y una economía mundial que promueva oportunidades para todos los pueblos”.
Asimismo, renovó su llamamiento a un mundo sin armas nucleares, al indicar que de fracasar en actuar contra los esfuerzos de proliferación de países tales como Corea del Norte e Irán “estaremos invitando a la carrera de armas nucleares en toda región, y la perspectiva de guerras y actos de terror en una escala que apenas podemos imaginar”.
Estados Unidos mantendrá su parte de la responsabilidad, agregó, que incluye colaborar con Rusia para reducir de manera sustancial los lanzamisiles y misiles nucleares estratégicos, ratificar el Tratado de Prohibición de los Ensayos Nucleares y trabajar para poner en vigor el tratado para prohibir de forma permanente los ensayos nucleares. El Tratado de No Proliferación Nuclear, que otorga a cada nación el derecho al uso de la energía nuclear con fines pacíficos pero hace un llamado para un desarme mundial, es “el acuerdo básico” en contra del terror de las armas nucleares, por lo que Obama dijo que la revisión del tratado programada para 2010 “podría ser determinantes para ver si este pacto se refuerza o se destruye lentamente”.
Al reiterar su compromiso a la diplomacia con Corea del Norte e Irán, Obama indicó que se debe hacer responsable a ambos países por su búsqueda de armas nucleares. “El mundo debe mostrarse firme en conjunto para demostrar que la ley internacional no es una promesa vacua, y que los tratados serán aplicados. Tenemos que insistir en que el futuro no le pertenece al miedo”, señaló.
Obama mencionó que el mundo debe estar determinado a enfrentar el extremismo violento con la perspectiva indiscutible de que “el asesinato de hombres, mujeres y niños inocentes nunca se tolerará”.
Además, solicitó que se aplique el Acuerdo General de Paz en Sudán, y se comprometió a que, a pesar de los atrasos, falsos comienzos y días difíciles, no vacilará en su búsqueda de “una paz justa y duradera entre Israel, Palestina y el mundo árabe”.
“Seguimos pidiendo a los palestinos que pongan fin a las incitaciones contra Israel, y seguimos haciendo hincapié en que Estados Unidos no acepta la legitimidad de la continuación de los asentamientos israelíes”, expresó. Así como Estados Unidos “no le hace ningún favor a Israel” cuando no asocia su compromiso inquebrantable con la seguridad de Israel “con la insistencia de que Israel ha de respetar los derechos y reclamos legítimos de los palestinos”, otros estados miembro en las Naciones Unidas “no les hacen ningún favor a los palestinos cuando optan por los ataques virulentos contra Israel en lugar de la voluntad constructiva de reconocer la legitimidad de Israel y su derecho a existir en paz y seguridad”, añadió.
Con respecto al cambio climático, Obama indicó que “los días en que Estados Unidos le daba largas” a este asunto “se han terminado”, y los países ricos que causaron daño al medio ambiente durante el siglo XXI “deberán aceptar nuestra obligación de encabezar este esfuerzo”. Pero, para tener éxito, los países en rápido desarrollo deben también reducir las emisiones de dióxido de carbono y las naciones pobres deben recibir ayuda para adaptarse a los efectos del cambio climático.
“[N]o habrá paz a menos que asumamos la responsabilidad de preservar nuestro planeta”, señaló. “Nuestros esfuerzos para poner fin a los conflictos se verán eclipsados por guerras motivadas por los refugiados y los recursos. La sequía y la hambruna causarán estragos al desarrollo”. Agregó que el mundo también enfrenta el juicio de las futuras generaciones por fracasar en emprender acciones.
El presidente también dijo que el mundo necesita “una economía mundial que ofrezca oportunidades para todos” y que enfrente la desesperación, la enfermedad y la pobreza, y que además reforme al sector financiero mundial para “poner fin a la codicia y los excesos y los abusos” que han causado la actual crisis financiera. Al igual que como los países ricos deben abrir sus mercados y ayudar a quienes tienen menos, los países en desarrollo deben eliminar la corrupción “ya que las oportunidades no pueden prosperar cuando las personas están oprimidas y las empresas tienen que pagar sobornos”, añadió.
Obama señaló que la democracia y los derechos humanos son esenciales para lograr esos cuatro pilares. “es más probable que los gobiernos del pueblo y por el pueblo actúen conforme a los intereses generales de sus propios pueblos, en lugar de los intereses limitados de quienes están en el poder”, agregó, y el verdadero liderazgo “no se mide por la capacidad de silenciar a la disidencia, ni de intimidar o acosar a la oposición política”.
Así como no se debe forzar a ningún país a aceptar la tiranía de otro, ningún individuo debe tener que aceptar la tiranía de su propio gobierno, según expresó.
“Los pueblos del mundo desean un cambio”, indicó Obama. “Estados Unidos de América nunca vacilará en sus esfuerzos por defender el derecho de todos los pueblos a determinar su propio destino”, manifestó.
La transcripción del discurso de Obama está disponible en el sitio web de America.gov.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )