14 septiembre 2009

En los preparativos de la delegación estadounidense para asistir a la 64ª Asamblea General de las Naciones Unidas que se inaugura en Nueva York el 15 de septiembre, la administración de Obama considera asuntos globales tales como el cambio climático y la seguridad alimentaria desafíos inmediatos en materia de seguridad, junto con temas más tradicionales, como la no proliferación y el control de armas.
La tónica general en las cuestiones de no proliferación, mujeres en conflicto, seguridad alimentaria y cambio climático es que todos estos tipos de asuntos “tienen un impacto sobre personas reales”, así como sobre los gobiernos, y tienen un impacto inmediato en la seguridad, según indicó Esther Brimmer, secretaria adjunta del Departamento de Estado para Organizaciones Internacionales.
La administración de Obama ha dicho que está intentando establecer un enfoque más multilateral para lograr la mayoría de sus metas de política exterior que el de sus predecesores, y Brimmer comentó a America.gov que la fuente principal del nuevo enfoque es el propio presidente.
“Sin lugar a dudas, Estados Unidos ha vuelto a la práctica multilateral”, dijo, y el presidente Obama “en su propio conocimiento de asuntos internacionales y política exterior comprende que para hacer avanzar metas claves uno tiene que trabajar en niveles tanto multilaterales como bilaterales… con la finalidad de lograr las principales metas de política exterior de Estados Unidos”. (Véase EE.UU. dispuesto a ser líder nuevamente en la ONU).
Los principales desafíos del siglo XXI son de “carácter transnacional” y “tienen que abordarse en colaboración con otros estados [soberanos]”, dijo.
Además, la administración considera que los períodos de éxito más importantes para Estados Unidos han sido aquellos “en que Estados Unidos ha actuado como líder en el ámbito internacional, capaz tanto de hacer avanzar sus intereses como de lograr el apoyo de los demás a sus puntos de vista”.
Estados Unidos ya no aborda el cambio climático exclusivamente desde el punto de vista de la salud y la ciencia. “La administración asimismo reconoce que también tiene implicaciones inmediatas en lo que respecta a la seguridad”, dijo Brimmer, como lo son los desplazamientos masivos de personas debido a sequías y otros factores, así como las disputas sobre agua.
La seguridad alimentaria constituye un asunto de seguridad inmediato. “Millones de personas en todo el mundo encaran problemas de hambre a largo plazo”, y las recientes alzas en los precios de los alimentos no sólo han causado tragedias humanas, sino que han originado también costos locales en cuestión de seguridad debidos a los disturbios consecuencia de la falta de alimentos, según dijo. La secretaria adjunta agregó que la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, tiene previsto ser co-anfitriones en un acto de las Naciones Unidas para destacar el tema.
“La idea de hacer hincapié en la seguridad alimentaria destaca la iniciativa de la administración sobre el asunto, que se basa en lo que consideramos que son planes dirigidos por los países”, dijo Brimmer. “Cada país tiene que establecer su propio programa para tratar los asuntos de seguridad alimentaria y a partir de ahí ponerlo a la par con el apoyo multilateral que incluye un importante componente o papel para las agencias alimentarias internacionales”.
La secretaria Clinton también piensa asistir a una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU programada para el 30 de septiembre cuyo propósito es establecer nuevas medidas para prevenir la violencia contra la mujer en las zonas de combate. La secretaria “tiene en verdad un profundo interés personal en lo que la comunidad internacional… puede hacer en este asunto”, indicó Brimmer. Clinton aprovechó oportunidades en su reciente viaje a África para hablar con víctimas y cuidadores para “conocer directamente el impacto de este tipo de violencia y está intentando pensar seriamente sobre la manera de combatir estos atroces asaltos y violencia contra los civiles”.
El Consejo de Seguridad podría crear un grupo de trabajo para investigar la manera de ampliar la protección de las mujeres en las zonas de combate, proponer un informe anual y nombrar a un enviado experimentado para el asunto. “La idea es crear un mecanismo institucional para continuar documentando lo que está ocurriendo, obtener información y también contribuir a obtener apoyo sobre el terreno para ayudar a las víctimas”, dijo Brimmer.
La decisión de Obama de presidir el 24 de septiembre una cumbre del Consejo de Seguridad de la ONU sobre no proliferación nuclear es “asombroso”, comentó Brimmer. “Sólo ha habido cinco sesiones que se han celebrado a nivel de cumbre” y esta será la primera presidida por un presidente estadounidense.
“Está intentando ofrecer verdadero apoyo y demostrar al más alto nivel que abordar la no proliferación nuclear es la principal prioridad de dirigentes en todo el mundo”, dijo Brimmer. La presidencia de Obama es, en cierto modo, “el arranque de un año entero en el que realmente estaremos destacando asuntos relativos a la no proliferación”, entre ellos la revisión del Tratado de No Proliferación Nuclear que se ha programado para la primavera de 2010.
La secretaria adjunta también comentó que la capacidad de Obama para reunir a diversas comunidades podría llevar a un nuevo liderazgo de Estados Unidos en materia de derechos humanos en las Naciones Unidas. Los asuntos de derechos humanos “han sido el aspecto más cáustico” entre los estados miembros y Estados Unidos desea tener oportunidades de colaborar con estados y organizaciones claves “para tener un diálogo más positivo sobre la libertad de expresión, que muchos y distintos países de muchas partes distintas del mundo podrían apoyar”.
La participación de Estados Unidos en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que comienza sesiones formalmente en septiembre, será “tanto nueva como vieja al mismo tiempo”, comentó. Aunque el consejo en sí mismo es nuevo, Estados Unidos ha sido un líder activo en los esfuerzos sobre derechos humanos en la ONU en el pasado. “De alguna manera estamos recuperando de hecho nuestro papel histórico aunque en un nuevo tipo de espacio”, comentó Brimmer.
La administración de Obama también continuará intentando una reforma de la ONU en la próxima sesión. “Deseamos tener una organización transparente, porque queremos que la ONU funcione y esté bien gestionada y que funcione bien”, dijo Brimmer. Sin embargo, Estados Unidos se plantea la reforma “más como un consultor que viene a conversar sobre aspectos que se pueden mejorar que como un fiscal que viene a decir lo que se ha hecho mal y a imponer un castigo”.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )