29 octubre 2009

Negociadores hondureños solo necesitan voluntad política para lograr acuerdo

Estados Unidos cree que un trato político ya está sobre la mesa para ambas partes

 
Thomas Shannon (centro) y otros funcionarios de EE.UU. en Tegucigalpa (© AP Images)
Se pidió a Thomas Shannon (centro) y a otros funcionarios de EE.UU. que permanezcan en Tegucigalpa para ayudar con las negociaciones.

Washington — A los funcionarios estadounidenses enviados para facilitar las negociaciones entre el gobierno de facto de Honduras y el presidente Manuel Zelaya, que fue derrocado el 28 de junio en un golpe de estado, se les ha pedido que continúen allí hasta que las dos partes lleguen a un acuerdo que ayude a legitimar la elección presidencial en el país planeada para el 29 de noviembre.

Al hablar con periodistas en Washington el 29 de octubre en una teleconferencia desde Tegucigalpa, el secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental Tom Shannon dijo que era necesario llegar a un acuerdo para que la elección obtenga amplio apoyo internacional.

“Desde nuestro punto de vista, un acuerdo, en el contexto del diálogo nacional abre un amplio espacio para que los miembros de la comunidad internacional ayuden a Honduras en el proceso electoral y observen las elecciones y se tenga un proceso pacífico que produzca un liderazgo ampliamente reconocido como legítimo en el hemisferio”, indicó.

Tener un gobierno reconocido en el poder también ayudará a Honduras a “reintegrarse en la comunidad interamericana”, no sólo con la Organización de los Estados Americanos (OEA), “sino también en el Banco Interamericano de Desarrollo y otras instituciones, así como a tener acceso a fondos de desarrollo provistos por instituciones financieras internacionales”, dijo Shannon.

Estados Unidos cree que un trato político ya está sobre la mesa para ambas partes, pero que la cuestión de la restitución de Zelaya sigue siendo el tema pendiente.

“No es realmente cuestión de redactar o dar forma a un párrafo. Es realmente una cuestión de voluntad política”, indicó Shannon.

Shannon, el subsecretario principal adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental Craig Kelly, y el asesor especial de la Casa Blanca para el presidente sobre Asuntos del Hemisferio Occidental Dan Restrepo, llegaron a Tegucigalpa el 28 de octubre para tratar de ayudar a las dos partes a superar el estancamiento. (Véase Clinton envía funcionarios de EE.UU. a Honduras para urgir solución a crisis).

Shannon dijo que la delegación estadounidense ha “decidido quedarse un poco más tiempo porque varios grupos que participan en esta negociación lo han pedido”, y agregó que espera que con la elección tan sólo a 30 días de distancia, “un acuerdo surja pronto”.

En sus negociaciones, Estados Unidos desea que los líderes hondureños “respeten la vocación democrática del pueblo hondureño y el deseo de Honduras de volver a ser una comunidad principalmente democrática en Las Américas”.

Al mismo tiempo, Shannon dijo que la solución a la crisis política deben hacerla y la harán los propios hondureños. “En este proceso, la cuestión realmente no es lo que nosotros vayamos a aceptar; la cuestión es lo que los hondureños puedan negociar entre ellos y lo que los hondureños estén preparados para aceptar”.

“Lo que los hondureños puedan determinar y decidir entre ellos mismos, lo aceptaremos”, indicó, y añadió que el apoyo internacional e interamericano a la solución ayudarán a hacerla “más duradera y pacífica”.

CONTENDIENTES PRESIDENCIALES ESTÁN DE ACUERDO

Shannon dijo que él y los otros miembros de la delegación estadounidense se reunieron el 28 de octubre con los candidatos presidenciales hondureños que representan “un amplio espectro político” del electorado.

“Lo impresionante de la reunión de la noche pasada fue que, a pesar de dicho espectro, todos estaban de acuerdo en que un acuerdo en el contexto del diálogo nacional es absolutamente esencial para que las elecciones del 29 de noviembre se realicen de manera pacífica y productiva”, declaró.

Todos los candidatos también reconocieron que el próximo presidente de Honduras enfrentará enormes desafíos y le será beneficioso tener “amplio apoyo de la sociedad hondureña, amplio reconocimiento de la legitimidad y extenso apoyo de la comunidad internacional”.

El golpe del 28 de junio que derrocó al presidente fue “producto no sólo de una serie particular de acontecimientos sino de un problema más grande y fundamental en la sociedad de Honduras”, y el próximo gobierno del país tendrá que tratarlo comenzando “un profundo diálogo nacional que permita a Honduras fortalecer su democracia, fortalecer sus instituciones y emerger en una posición mucho más fuerte que la que tenía cuando esto comenzó”, dijo.

En las Naciones Unidas, el vicerrepresentante permanente de Estados Unidos Alejandro Wolff dijo el 28 de octubre que “unas elecciones libres, justas y transparentes […] serían un paso clave” hacia una solución que tanto el pueblo hondureño como la comunidad internacional puedan aceptar como legítima.

Todos los candidatos presidenciales habían sido elegidos antes de los acontecimientos que en Honduras llevaron al golpe del 28 de junio y no participaron en el mismo, según dijo Wolff. “Han ganado sus posiciones gracias a la confianza de los votantes, los votantes hondureños”.

(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )

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