23 octubre 2009
“Todos nosotros debemos decidir cuan en serio nos tomamos la paz”, dijo

Washington — Se terminaron los días en que los países podían impulsar sus propios intereses aislados de las necesidades de la comunidad mundial, afirmó Susan Rice, embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, hablando ante una audiencia israelí, ocasión en la que hizo un llamamiento al recomienzo "sin precondiciones" de las negociaciones de paz entre Israel y los palestinos para resolver los temas relacionados al estatus permanente entre ambas partes.
"Todos nosotros debemos decidir cuan en serio nos tomamos la paz, o si solamente vamos a dedicarnos a hablar", dijo Rice el 21 de octubre en una conferencia organizada por el presidente israelí Shimón Peres, en Jerusalén.
"Como el presidente Peres siempre nos recuerda, la seriedad en relación a la paz significa arriesgarse en favor de la paz. Tener seriedad en cuanto a la paz significa comprender que es necesario que el mañana no se parezca al ayer", dijo Rice.
La meta de las negociaciones sobre la seguridad, fronteras, refugiados y el estatus de Jerusalén es lograr un acuerdo de paz integral: "el estado judío de Israel, con verdadera seguridad para todos los israelíes y un estado palestino viable e independiente para los palestinos, con territorio contiguo que termine la ocupación iniciada en 1967 y que permita realizar el potencial del pueblo palestino", dijo.
Este es el camino para que Israel pueda "ocupar verdadera y completamente su lugar correcto entre las naciones" y para que los palestinos "por fin puedan gozar de la dignidad y las bendiciones de la libertad en un estado independiente propio", agregó.
Política de sumatoria cero
Bajo la presidencia de Obama, Estados Unidos está llevando a cabo una política exterior "con principios y pragmática", basada en la visión del mundo que se intenta obtener para las generaciones futuras y en lo que está en el interés común.
"Nuestra visión del mundo se arraiga en una verdad que mi país desde hace tiempo considera como evidente en sí misma, aquella de que todas las personas son creadas iguales, con igual valor, de igual consecuencia y con iguales derechos", dijo Rice.
"Se terminaron los días en que podíamos impulsar nuestros propios intereses en el aislamiento. Los días en que podíamos ocuparnos de nuestra propia seguridad y prosperidad sin considerar las de los otros son cosa del pasado", dijo. Con desafíos comunes tales como el cambio climático, la proliferación de armas nucleares, el impulso a los derechos humanos, y el peligro que plantea el extremismo violento, Estados Unidos sabe que el destino de los pueblos del mundo se estrecha y une cada vez más.
"Más y más, vivimos en un mundo en el que surgimos y caemos juntos, donde la política de sumatoria cero no encaja en las duras realidades de hoy, en el que lo que es bueno para los otros con frecuencia lo es para nosotros", afirmó.
El fracaso al no tomar medidas firmes para resolver los problemas comunes dejará a todos en la Tierra en un gran peligro. Los países del mundo deben elegir entre la inercia y "el vano intento de aguantar el torbellino", o la cooperación "para aprovechar esta rara oportunidad de lograr un cambio profundo y duradero", aseveró la embajadora Rice.
El impulso a los derechos humanos y la mejora en la vida de los pobres del mundo son áreas en la que los intereses y valores de Estados Unidos convergen, dijo.
Al reflexionar en que ella y el presidente Obama son parte de la "primera generación de afroestadounidenses cuyos sueños no se circunscribieron con el racismo institucionalizado y la segregación legalizada", dijo que todos los niños deben tener la posibilidad de tener una buena educación y "forjarse un futuro digno, sin estar atados a las circunstancias accidentales de su nacimiento".
Estados Unidos busca un mundo "en el que un niño pueda crecer en Gaza, en Tel Aviv, en Bagdad, en Bamako, o en Kabul, libre del miedo, libre de la carencia, y con la oportunidad de poder cumplir sus sueños", en el que las mujeres y las niñas "logren todo su potencial y en el que sean indispensables para el crecimiento y desarrollo nacionales", dijo.
El gobierno de un país debe ser el "medio para impulsar los derechos humanos, no una herramienta para suprimirlos", y junto al rechazo del extremismo violento, debe poner fin al genocidio y la incitación, incluyendo los textos escolares con "calumnias sobre el sionismo, el pueblo judío o cualquier grupo religioso, racial o étnico".
Estados Unidos no puede lograr su visión actuando por su cuenta, y conoce los obstáculos en su camino, pero dijo Rice que "la dificultad de la tarea no puede servir como excusa para la falta de acción".
Mientras que los derechos humanos y la democracia no pueden ser impuestos a otros países por la fuerza "no hay nada relativo en las convicciones de Estados Unidos".
Siempre saldremos en defensa del estudiante que tiene hambre de aprender, del votante que quiere ser escuchado y del inocente que ansía la libertad, afirmó.
La embajadora Rice también convocó a los ciudadanos comunes a que desempeñen su parte para conseguir un mundo mejor.
"Ningún pacto climático logrará una diferencia si los consumidores no cambian los autos que manejan o la manera en que aislan sus viviendas. Ninguna paz verdadera durará si no se pide cuentas a los líderes del cumplimiento fiel de sus obligaciones y si los ciudadanos pierden el entusiasmo ante la promesa de un futuro brillante. La seguridad compartida depende de la determinación pública, de la comprensión común y de una voluntad unida", dijo.
Siempre habrá quienes protesten, no elijan una opción y prefieran no entrar en acción, pero, como lo dijo la embajadora, la "historia está hecha por quienes están dentro del campo de juego, no por aquellos sentados en los asientos baratos".
En el histórico momento que enfrenta el mundo, las futuras generaciones recordarán a aquellos líderes "que asumieron responsabilidades por nuestro destino compartido" y a los ciudadanos "que rehusaron permitir ser definidos por las diferencias".
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )