25 noviembre 2009

Un siglo de historia subraya el premio Nobel de la Paz

 
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Fotos en primer plano del presidente Obama (izquierda) y los ex presidentes Theodore Roosevelt (centro) y Woodrow Wilson (© AP Images)
Obama (izquierda) y los ex presidentes Roosevelt (centro) y Wilson ganaron el Premio Nobel de la Paz mientras estaban en el cargo.

Washington — El premio Nobel de la Paz se otorga a aquellos individuos y grupos que se han dedicado a trabajar por la paz entre países, a abolir o reducir ejércitos existentes, o a promover conferencias internacionales de paz.

“Desde la Segunda Guerra Mundial, el premio Nobel de la Paz se otorgado principalmente para rendir homenaje a los esfuerzos en cuatro aspectos importantes: control de armas y desarme, negociaciones por la paz, democracia y derechos humanos y trabajo dirigido a crear un mundo mejor organizado y más pacífico”, según el Instituto Nobel noruego.

El 9 de octubre el Comité Noruego Nobel anunció en Oslo que había “decidido que el Premio Nobel de la Paz  de 2009 se otorgue al presidente Barack Obama por sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos. El Comité ha dado especial importancia a la visión de Obama de un mundo sin armas nucleares y a sus esfuerzos para lograrlo”.

Obama aceptará el premio de la paz en el ayuntamiento de Oslo el 10 de diciembre. Es el tercer presidente de Estados Unidos galardonado con este premio mientras ocupa el cargo. Recibirá la medalla Nobel, un diploma personal y un premio en metálico de un millón de dólares. El presidente donará el dinero a organizaciones benéficas, según indicó el secretario de prensa de la Casa Blanca Robert Gibbs.

Al anunciar la noticia, el comité dijo que “[d]urante 108 años, el Comité Noruego del Premio Nobel ha procurado estimular precisamente esa política internacional y esas actitudes de las que Obama es ahora portavoz principal en el mundo”.

Cada año se otorgan cinco premios Nobel, el de la Paz es uno de los más aclamados en todo el mundo y algunos de los anteriores galardonados son personas que en el siglo pasado recibieron gran respeto  y tuvieron importante influencia.

Sin embargo, en general se sabe menos del fundador de los premios Nobel, un químico sueco del siglo XIX que amasó una fortuna por su invención de la dinamita, que de aquellos que recibieron el premio. Lo curioso de que el premio de la paz lleve el nombre del inventor de la dinamita es que se haya creado el mito de que Alfred Nobel se sentía en conciencia culpable y estableció el premio como un acto expiatorio.

Sin embargo, Irwin Abrams, autor estadounidense de varios libros sobre el premio Nobel de la Paz, desacredita tal mito, al explicar que Alfred Nobel estaba estrictamente interesado en las aplicaciones civiles de su invento para la construcción de canales, minería y construcción comercial. Como muchos descubrimientos científicos, los ingenieros militares simplemente encontraron usos alternativos para su producto.

La creación del premio de la paz no fue, de hecho, la intención inicial de Nobel. Inventor autodidacta sin titulación universitaria, Nobel deseaba animar a otros que aspiraban a ser académicos, y por tanto, tenía previsto legar su fortuna a instituciones suecas que otorgaran premios a la física, la química, la medicina y la literatura.

Más tarde durante su vida, su amiga la baronesa austriaca Bertha von Suttner le inspiró para que estableciera un premio para quienes intentaban hacer la paz. Ella fue la principal organizadora de un movimiento internacional de paz y autora de la novela Die Waffen nieder! (¡Abajo las armas!).

El testamento de Nobel indica que el premio de la paz debe otorgarse a la persona “que más haya hecho o cuyo trabajo haya sido el mejor para lograr la fraternidad entre los países, la abolición o reducción de los ejércitos existentes o la promoción de congresos por la paz”.

En alguna ocasión el premio se ha compartido entre partes que han celebrado una conferencia de paz. En 1973, Henry Kissinger de Estados Unidos y Le Duc Tho de Vietnam del Norte fueron designados por un acuerdo de alto el fuego que no llegó a mantenerse. Le Duc Tho rechazó el premio.

Sin embargo, “el trabajo por la fraternidad entre los países” es una de las razones frecuentemente citadas por el otorgamiento del premio, especialmente a los protectores de derechos humanos. La primera de estas instancias se produjo cuando Albert Lutuli ganó el premio por su trabajo a favor de los derechos civiles en Sudáfrica en 1960.

Ha habido varios casos desde entonces, incluyendo a Martin Luther King Jr. (1964) por liderar el movimiento de derechos civiles de Estados Unidos, Adolfo Pérez Esquivel (1980) por su trabajo a favor de los derechos humanos en América Latina, Lech Walesa (1983) por su lucha por los derechos de los trabajadores en Polonia, el obispo Desmond Tutu (1984) por su lucha contra el apartheid en Sudáfrica, el Dalai Lama (1989) por su trabajo por los derechos del pueblo del Tíbet, y el obispo Belo (1996) por su trabajo para proteger al pueblo de Timor Oriental (1996).

El primer premio Nobel de la Paz se otorgó en 1901, cinco años después del fallecimiento de Nobel. Los premios se anuncian en el mes de octubre, el mes que Nobel nació, y se presentan el 10 de diciembre, el aniversario de su fallecimiento. Algunos años, el premio se comparte entre varias personas o se otorga a organizaciones. Algunas veces el premio ha quedado desierto, como ocurrió habitualmente durante los años de guerras mundiales del siglo XX.

Las designaciones las hacen los miembros del Comité Nobel, miembros de los gobiernos nacionales, miembros de otras organizaciones oficiales y anteriores galardonados. Generalmente se consideran alrededor de 150 candidatos propuestos.

El premio a la paz siempre se anuncia el último y conlleva un regalo en efectivo de un millón de dólares. Los premios se presentaron en una sala del Instituto Nobel hasta 1947, fecha en que se trasladó el acto a una sala más amplia en un auditorio universitario. En 1990, el año que Mikhail Gorbachev recibió el premio, el acto se trasladó al ayuntamiento de Oslo, con un aforo de más de 1.000 personas. Según el Instituto Nobel de Noruega, nadie sabe con seguridad por qué Alfred Nobel deseaba que el premio a la paz en particular fuera otorgado por un comité noruego, o cual fue la razón por la que este incluyó a Noruega en los procedimientos de los premios Nobel.

Según Anne Kjelling, bibliotecaria del Instituto Nobel, se hizo un importante cambio en 1992. Las reglas estipulaban que el galardonado debía pronunciar un discurso exponiendo su trabajo en seis meses desde la recepción del premio. Pero dado que la ceremonia de premios atraía a dignatarios extranjeros así como la atención de los medios, el instituto decidió que el discurso debía pronunciarse ese día.

Kjelling recuerda que uno de los discursos más emotivos y populares fue el que pronunciara Elie Wiesel en 1986. Wiesel, superviviente de los campos de concentración nazis, dijo que “recordar es un acto noble y necesario”.

En los años transcurridos desde el primer premio, este se ha celebrado de una manera que sin duda Nobel nunca imaginó. David Morley, director canadiense de Médicos sin Fronteras (MSF), dijo que le despertó la llamada telefónica de una emisora de televisión a las cinco de la madrugada cuando su organización ganó el premio en 1999 y que le entrevistaron en ese mismo momento. Comentó que en Canadá, tras la publicidad del premio, la recaudación de fondos para MSF se cuadruplicó y que su organización ahora tiene mayor visibilidad para los funcionarios gubernamentales.

El premio suele ser polémico. El comité de selección de cinco personas es nombrado por el parlamento noruego, y en consecuencia su conformación tiene influencia por la relativa fortaleza de los partidos políticos de dicho cuerpo.

En 1935, Carl von Ossietzky, un periodista pacifista hecho prisionero por Adolph Hitler, fue propuesto como candidato por amigos que deseaban protegerle. No esperaban que fuera a ganar el premio, pero así ocurrió. Un ministro de Asuntos Exteriores noruego y un ex primer ministro se recusaron del comité antes de incurrir en la desaprobación del gobierno nazi.

Desde entonces, no se ha permitido que ningún miembro del gobierno participe en el comité. En 1977, una regla prohibió que los miembros del parlamento puedan servir.

Puesto que los procedimientos del comité son secretos, siempre se producen preguntas sobre el por qué se eligen a algunos de los galardonados y otros se eliminan. Gandhi nunca obtuvo el premio a la paz; Tolstoy nunca obtuvo el premio de literatura.

Aunque Nobel originalmente deseaba que el premio fuera a parar a personas jóvenes como incentivo, se ha otorgado con frecuencia a personas mayores en reconocimiento de logros pasados. La edad promedio de los galardonados es de 63 años. Sin embargo, en épocas recientes, la tendencia ha sido a elegir candidatos más jóvenes, y la edad promedio ha bajado a alrededor de los 50 años. El comité quizá esté intentando reconocer a personas suficientemente jóvenes como para que continúen con su trabajo durante algún tiempo.

La ceremonia del 10 de diciembre en Oslo será un acto para los medios compuesto por una gala, la presentación, discursos, una cena real y un concierto de primer orden. Se dice que el galardonado Desmond Tutu recordaba sin embargo que el momento que más disfrutó de su ceremonia en 1984 fue cuando el salón fue evacuado debido a una amenaza a la seguridad. Fuera todos cantaban una canción pro derechos civiles. El obispo dice que disfrutó este momento más que ningún otro porque lo pasó con personas comunes y corrientes.

(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )

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