20 noviembre 2009

Washington — El Congreso de Estados Unidos está estudiando la posibilidad de levantar las restricciones que impiden a los estadounidenses viajar a Cuba, una política implantada hace décadas.
“La ley estadounidense permite a los ciudadanos viajar a cualquier país del mundo, ya sea un país amigo o enemigo, con la excepción de Cuba. Ha llegado el momento de eliminar esta anacrónica prohibición, impuesta durante uno de los periodos más álgidos de la Guerra Fría”, según opinaron dos importantes legisladores del Congreso en un artículo publicado en el diario Miami Herald en fechas recientes.
El senador republicano Richard Lugar, de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, y el demócrata Howard Breman, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores en la Cámara de Representantes, dijeron que este año se presentó un proyecto de ley en ambas cámaras que abrogaría las restricciones de viaje a Cuba.
La Comisión de Relaciones Exteriores en la Cámara de Representantes celebró audiencias sobre el proyecto de ley el 19 de noviembre. Sin embargo, es posible que la legislación se vea postergada dado que el Congreso está ocupado con la reforma del sistema de salud, además de otros asuntos legislativos urgentes.
Lugar y Berman sostienen que la prohibición de viaje, implantada por primera vez en 1963, ha impedido el contacto directo entre el pueblo cubano y los ciudadanos comunes de Estados Unidos, hecho que ha perjudicado la posibilidad de la interacción cultural y de valores.
“Nuestro enfoque actual hace que cualquier cambio político dependa de La Habana, y no de los intereses de Estados Unidos, y esto ha hecho que Washington se convierta en un espectador aislado, mirando desde la distancia los acontecimientos que se producen en la isla”, dijeron Lugar y Berman en el diario. “La administración de Obama ha dado un paso en la dirección correcta al levantar las restricciones de viaje y las remesas de los cubano-estadounidenses, y al abrir el camino para establecer mejores conexiones de telecomunicación con la isla”.
En abril, el presidente Obama anunció que Estados Unidos permitiría, de manera ilimitada, los viajes familiares y el envío de remesas, y también autorizó los viajes a Cuba relacionados con la mercadotecnia y venta de productos agrícolas y médicos.
La representante por Florida, Ileana Ros-Lehtinen, la republicana de más alto rango en la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, dijo en la audiencia del 19 de noviembre que la política actual de restricción de viajes y comercio con Cuba se aplicó con la idea de proteger los intereses de seguridad de Estados Unidos. “Permitir los viajes de turistas a Cuba no favorece los intereses de Estados Unidos, ni los de nuestros electores”, dijo.
Barry McCaffrey, ex general del Ejército que en un tiempo fue director del Comando Sur de Estados Unidos, que supervisa las actividades militares en la región que incluye a Cuba, declaró que la prohibición de viajes a Cuba para ciudadanos estadounidenses ha sido parte de una política a largo plazo para forzar un cambio político en Cuba, limitando el comercio, las comunicaciones, los viajes y otras comunicaciones normales de país a país que la mayoría de los países gozan con Estados Unidos.
“El resultado final es que la política del embargo ha fracasado en precipitar el cambio de régimen en Cuba, no lo logrará en el futuro y perjudica los intereses de Estados Unidos a largo plazo, al limitar la capacidad de establecer relaciones de beneficio mutuo que trascenderán la inevitable transición política que ocurrirá en Cuba”, opinó McCaffrey.
Añadió que la severidad de las políticas estadounidenses relativas a Cuba ha aumentado y disminuido durante los 60 años desde que el régimen de Fidel Castro llegó al poder en 1959 y que, en su mayor parte, fueron impulsada por las tendencias ideológicas de los distintos presidentes de Estados Unidos, en lugar de las decisiones políticas eficaces.
McCaffrey agregó que en el año 2000 el Congreso votó a favor de autorizar la exportación a Cuba de productos agrícolas de Estados Unidos, debido a que las preocupaciones por la agricultura impulsaron el cambio. “En la última década, Estados Unidos se ha convertido en el principal abastecedor de alimentos y productos agrícolas a Cuba, lo que representa más del 25 por ciento de la importación total de alimentos y productos agrícolas de ese país”, dijo.
McCaffrey dijo a la comisión que entre 1977 y 1981, durante el gobierno del presidente Jimmy Carter, se levantaron todas las restricciones a los viajes. Agregó que no ha habido indicaciones de que la restricción de viaje haya precipitado cambios en el régimen político ni en su “reprochable represión de la libertad política”.
McCaffrey dijo además que el gobierno de Estados Unidos no restringe a los estadounidenses de viajar a otros países comunistas, como China, Corea del Norte y Vietnam.
“Las restricciones de viaje a Cuba y el persistente embargo son el legado del antagonismo que ha caracterizado la relación entre Estados Unidos y Cuba durante medio siglo”, dijo.
James Cason, un embajador jubilado y antiguo jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, dijo ante la comisión que la eliminación de la prohibición de viajes equivaldría a renunciar al margen de ventaja futura contra el régimen político, a cambio de nada. Dijo que la prohibición de viajes debe mantenerse hasta que concluya el régimen de Castro, o hasta que se produzca un cambio importante en ese gobierno.
“El fin de la prohibición a los viajes debe utilizarse como palanca, como una zanahoria, en apoyo de quienes tendrán voz y voto en el futuro régimen de transición, para determinar si Cuba logra más o menos libertades. Ninguna política ha dado pie a la democracia, la prosperidad y la esperanza al oprimido pueblo cubano”, dijo Cason.
Según el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos, el embargo comercial impuesto a Cuba a principios de la década de 1960 no impide realmente viajar a Cuba, pero sí impone restricciones a cualquier operación financiera relativa a los viajes a Cuba o durante la estancia en la isla, lo cual crea una prohibición real a los viajes. Conforme a las leyes vigentes, el presidente puede levantar las restricciones de viaje sin cambiar la ley, según indica el informe.
El texto completo (en inglés) de las declaraciones preparadas para la audiencia estará disponible dentro de unas semanas en la página web de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )