13 noviembre 2009

Washington — Estados Unidos enviará su representante especial para reunirse con líderes de Corea del Norte “en un futuro próximo” y el propósito y límites de la visita se han planteado ya claramente ante Pyongyang, dijo la secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton.
“Esta no es una negociación, es un esfuerzo para allanar la vía para el retorno de Corea del Norte al proceso de las Seis Partes”, dijo Clinton en una rueda de prensa durante la Conferencia de Suntec, en Singapur, el 11 de noviembre. Los ministros de Asuntos Exteriores de las economías del Foro para la Cooperación Económica de Asia y el Pacífico (APEC) se reunirán antes de la cumbre de los líderes el 14 y 15 de noviembre.
El representante especial para políticas con Corea del Norte, el embajador Stephen Bosworth, llevará consigo una pequeña delegación estadounidense a Pyongyang en las próximas semanas, tras mantener extensas consultas con los socios del proceso de las Seis Partes, que son China, Japón, Corea del Norte, Corea del Sur, Rusia y Estados Unidos. El proceso está diseñado para convencer a los líderes de Corea del Norte de que abandonen los programas para fabricar armas y misiles nucleares a cambio de incentivos políticos y económicos.
Clinton dijo que los asociados “comparten nuestro punto de vista de que el embajador Bosworth puede utilizar esta oportunidad para impulsar los principios básicos de la declaración conjunta de septiembre de 2005, entre ellos la desnuclearización completa, pacífica y verificable de la península coreana, así como trabajar para que se reanuden la Conversación de las Seis Partes”.
“Permítanme que destaque que las expectativas que tenemos de Pyongyang no han cambiado y no cambiarán, ni tampoco ha cambiado nuestro compromiso con el proceso de las Seis Partes”, agregó Clinton. “El programa nuclear de Corea del Norte es una preocupación muy importante y Estados Unidos está comprometido a progresar en este asunto”.
POLÍTICA SOBRE BIRMANIA
Clinton también comentó una revisión de la política estadounidense respecto a Birmania, que incluiría una participación diplomática de alto nivel y la expectativa de que los países vecinos ofrezcan apoyo y su influencia en la junta militar que en la actualidad controla Birmania. En semanas recientes, el secretario de Estado adjunto de Estados Unidos, Kurt Campbell, y el vicesecretario de Estado adjunto, Scot Marciel, fueron enviados a celebrar reuniones con funcionarios gubernamentales así como a reuniones privadas con la galardonada con el premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, y con miembros de la oposición política y grupos étnicos.
“Ha sido una serie de visitas muy intensas y constructivas, y Estados Unidos está comprometido al proceso de intentar animar y apoyar a Birmania en su avance hacia la democracia”, dijo Clinton a los periodistas.
“Hay mucho trabajo por hacer. No nos hacemos ilusiones de que todo esto vaya a ser fácil o rápido”.
Clinton también comentó que Estados Unidos no está estableciendo o dictando ninguna condición específica, principalmente porque tiene claro que todo esto debe resolverlo el pueblo de Birmania.
La junta militar rige Birmania desde 1962 y ha prometido celebrar elecciones nacionales el año que viene, pero todavía no ha dicho si permitirá que participe Suu Kyi. En 1990, la junta rechazó los resultados de las elecciones cuando el partido político de Suu Kyi ganó de manera aplastante.
“Las sanciones económicas y politicas impuestas por Estados Unidos permanecerán hasta que veamos un progreso significativo en aspectos clave”, indicó Clinton.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )