28 mayo 2009
Estados Unidos cumplirá con sus obligaciones de defender a Corea del Sur y Japón

Washington — La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton afirmó que Estados Unidos colabora con la comunidad internacional en las Naciones Unidas y en las capitales de naciones en todo el mundo, con el fin de determinar las consecuencias que Corea del Norte sufrirá por su reciente comportamiento.
“Hay consecuencias por tales acciones”, dijo Clinton en una conferencia de prensa conjunta realizada el 27 de mayo en el Departamento de Estado.
Corea del Norte realizó un ensayo nuclear subterráneo el 25 de mayo (9 p. m. hora de verano del este en Estados Unidos, el 24 de mayo), así como también lanzó tres misiles balísticos de corto alcance de tierra a aire y de tierra a embarcaciones. El 26 de mayo, Corea del Norte lanzó dos misiles más de corto alcance desde sus instalaciones de prueba de misiles ubicadas en su costa oriental.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas condenó de manera unánime la prueba nuclear del 25 de mayo de Corea del Norte, que incluyó fuertes objeciones de los aliados tradicionales de Pyongyang, China y Rusia.
Clinton indicó que Corea del Norte optó por violar los términos de una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que prohíbe a esa nación desarrollar, fabricar y probar armas nucleares y misiles balísticos, y que el régimen norcoreano tiene que entender que habrá una respuesta internacional. Agregó que las conversaciones en las Naciones Unidas se centran sobre qué tipo de consecuencias sufrirá Corea del Norte.
Corea del Norte ha “ignorado a la comunidad internacional”, expresó Clinton. "Anuló las obligaciones que contrajo por medio de las Conversaciones de las Seis Partes. Y continúa comportándose de una manera provocadora y agresiva contra sus naciones vecinas”. Las Conversaciones de las Seis Partes, que son encabezadas por China e incluyen a Corea del Norte, Corea del Sur, Japón, Rusia y Estados Unidos, buscan convencer a Corea del Norte de que abandone su programa de desarrollo de armas nucleares. Las conversaciones se estancaron a finales del año pasado.
Corea del Norte amenazó con tomar acciones militares contra buques de la Armada de Estados Unidos y Corea del Sur si intentan registrar sus embarcaciones bajo las provisiones de la Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación, que permite el registro de embarcaciones que pudieran transportar armas de destrucción masiva o los materiales para fabricarlas. Corea del Norte amenazó también con anular el armisticio de 1953 que dio fin a la Guerra de Corea.
Después del ensayo nuclear del 25 de mayo realizado por Corea del Norte, Corea del Sur anunció su participación en la Iniciativa de Seguridad contra la proliferación, un programa de interdicción mundial diseñado principalmente para impedir que armas de destrucción masiva se transporten a grupos terroristas por medio de buques o aviones y que es liderada por Estados Unidos.
Clinton explicó que cualquier acción que tome la comunidad internacional buscará que el régimen norcoreano retorne a “un marco donde cumplan de nuevo con sus obligaciones y se encaminen hacia una desnuclearización de la Península de Corea”.
El secretario de Prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs, dijo en su conferencia de prensa cotidiana del 27 de mayo que las acciones de Corea del Norte sólo sirven para aumentar su aislamiento de la comunidad internacional. “Las amenazas no darán a Corea del Norte la atención que busca”, expresó Gibbs. “Pienso que sería mejor si sus acciones se centraran en sus derechos y obligaciones”.
Estados Unidos, señaló Clinton, cumplirá con sus obligaciones de defender a Corea del Sur y Japón.
La embajadora Susan Rice, representante permanente de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, dijo el día 26 de mayo que el Consejo de Seguridad ha sostenido “conversaciones muy serias y concretas” sobre Corea del Norte y elabora los detalles de una nueva resolución.
“Compartimos un conjunto de objetivos comunes, que son los de expresar de manera muy inequívoca que las acciones de Corea del Norte están en contra del interés de la paz y la seguridad regional, violan la ley internacional y necesitan tratarse de manera directa y seria", expresó Rice.
Corea del Norte realizó su primera prueba nuclear el 9 de octubre de 2006. Como consecuencia, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la resolución 1718, que prohíbe a Corea del Norte llevar a cabo pruebas con misiles y armas nucleares.