08 mayo 2009
Obama se reúne con gobernantes de esos dos países

Washington — La revisión de las políticas sobre Afganistán y Pakistán, emprendida por la administración de Obama, ha ampliado el reconocimiento de los desafíos que el Talibán y Al Qaeda implican a la seguridad regional, lo que exige formar un frente común, dijo el asesor de seguridad nacional del presidente Obama a los periodistas.
“Hay varios países pero un sólo escenario, y así es como lo vemos”, dijo el general retirado James Jones el 6 de mayo, después de que el presidente Obama, la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton y otros funcionarios estadounidenses celebraran una reunión con delegaciones afganas y pakistaníes encabezadas por los presidentes Hamid Karzai y Asif Ali Zardari, respectivamente.
“El que la gente reconozca que se trata de un problema regional, es algo relativamente nuevo, creo, que ha surgido en los últimos seis meses”, dijo Jones. La revisión de políticas regionales de la administración, así como el nombramiento del Representante Especial Richard Holbrooke, se produjeron poco después de la toma de posesión de Obama el 20 de enero. (Ver Análisis: Afganistán necesita la ayuda del mundo).
La meta central de las conversaciones trilaterales celebradas en Washington del 6 al 7 de mayo ha sido “asegurarse de que todas las partes entiendan que este es un frente unido, no sólo entre los presidentes sino entre los ministros de defensa, los ministros de asuntos exteriores, los diversos niveles de gobierno que participan en la reconstrucción económica, la reforma judicial y todos los elementos necesarios para la estabilización de una situación”.
Con la perspectiva de que la situación de seguridad es una preocupación común, que exige una respuesta militar, la nueva estrategia estadounidense destaca el papel de la reconstrucción, la gobernabilidad, y el estado de derecho que deben aplicarse “en concierto con los esfuerzos de seguridad”, dijo Jones.
El asesor de seguridad nacional informó que al comienzo de su reunión del 6 de mayo con el presidente Karzai, el presidente Obama hizo eco de las declaraciones de la secretaria Clinton en las que lamentaba la muerte de civiles en el oeste de Afganistán.
“Lamentamos la pérdida de vidas, particularmente de personas inocentes. Las investigaciones emprendidas se llevarán a cabo intensamente con intención de descubrir lo que ocurrió, cómo ocurrió y cómo nos podemos asegurar de que algo así no vuelve a ocurrir”, Jones dijo que el presidente expresó.
El líder afgano, según Jones, expresó que apreciaba las condolencias y dijo que apoya completamente la nueva estrategia, que requiere “una asistencia más centrada no sólo en capacitación militar sino en capacitación civil para los jóvenes”. Karzai hizo un llamado al desarrollo del sector afgano de la exportación, la ayuda a la agricultura y otros proyectos “para que la gente perciba el cambio en sus vidas”, dijo Jones.
Obama habló con Karzai sobre la importancia de que las elecciones presidenciales de Afganistán a celebrarse en agosto sean “lo más justas y abiertas posible” e instó al líder afgano a eliminar la corrupción y la “percepción de corrupción” en su gobierno. Obama también animó al país a continuar desarrollando sus libertades civiles y derechos humanos.
Karzai dijo, según Jones, que sin importar que los votantes afganos le eligieran o no “desearía asegurarse de que contribuye a la institucionalización de los ideales democráticos en Afganistán.” Karzai informó, dijo Jones, que bajo su administración, la cantidad de afganos que continúan estudios superiores se ha incrementado de 4.000 en 2002, cuando sólo hombres asistían a la universidad al nivel actual de 75.000 estudiantes, tanto mujeres como hombres.
En una reunión separada con el presidente pakistaní Zardari, Obama también prometió apoyar los esfuerzos de su gobierno para institucionalizar la democracia a pesar de las amenazas de los extremistas, dijo Jones. Jones también destacó que durante casi una década no ha habido relaciones bilaterales entre los militares de Estados Unidos y los de Pakistán por lo que esta relación está en estado “embrionario más o menos” y ambos países deben trabajar para construirla y confrontar la amenaza.
“No existen los milagros así que esto no ocurrirá rápidamente, pero si tenemos un enfoque común podemos hacer avances … próximamente”, dijo Jones.
Zardari, dijo Jones, prometió “confrontar la amenaza y tener éxito” mientras que también desea preservar la democracia de Pakistán y mejorar la economía, así como construir nuevos proyectos de infraestructura tales como escuelas y hospitales.
Jones dijo que las reuniones trilaterales de los tres jefes de estado fueron “muy cálidas” y que los presidentes “trataron temas comunes e intentan trabajar juntos”.
GATES DICE QUE OPERACIONES PAKISTANÍES CONTRA EL TALIBÁN SON “SIGNIFICATIVAS”
En su primera visita a Afganistán como miembro de la administración del presidente Obama, el secretario de Defensa Robert Gates elogió la “firme respuesta” del gobierno de Pakistán a la ofensiva Talibán en la región de Buner, a unos 100 kilómetros al noroeste de Islamabad, la capital. Al hablar en una conferencia de prensa en Kabul el 7 de mayo Gates dijo que Talibán se ha “sobre extendido” al acercarse a docenas de kilómetros de Islamabad. Las actuaciones de Talibán “sirven de alarma al gobierno pakistaní, porque estos extremistas violentos al oeste de Pakistán son un peligro significativo para el gobierno”, dijo.
Al describir las operaciones militares pakistaníes contra Talibán como “significativas”, Gates dijo a los periodistas: “No anticipo que las tropas estadounidenses vayan a Pakistán y Afganistán para tratar con este problema”.
La meta estadounidense es trabajar con el gobierno y ejército de Pakistán para que cumplan sus desafíos en materia de seguridad, según dijo, “y estamos dispuestos a hacer todo lo que podamos para ayudar”.
Para consultar una transcripción de las palabras de Jones (en inglés) ver América.gov