12 marzo 2009

Alianza EE.UU.-China afronta retos imponentes, dice Clinton

Estados Unidos desea tener “una relación de colaboración positiva y amplia”

 
La secretaria Clinton y el ministro de Asuntos Exteriores chino Yang Jiechi
La secretaria Clinton y el ministro de Asuntos Exteriores chino Yang Jiechi en Washington el 11 de marzo

Washington – Estados Unidos y China afrontan retos imponentes, ha declarado la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton, quien se ha comprometido a trabajar con China para hacer frente a desafíos comunes y aprovechar oportunidades compartidas.

“Esta es una relación muy importante para nuestros dos países, y Estados Unidos tiene la intención de trabajar junto con China en establecer una relación de colaboración positiva y amplia”, dijo Clinton el 11 de marzo durante una rueda de prensa junto con el ministro de Asuntos Exteriores chino Yang Jiechi.

La visita del ministro a Washington sigue a las recientes consultas de la secretaria Clinton en Pekín. Ambas visitas han estado dominadas por consideraciones acerca de lo que dos de las economías más grandes del mundo pueden hacer para afrontar la crisis económica mundial. Las conversaciones entre los dos altos diplomáticos sentarán las bases para la primera reunión oficial del presidente Obama con el presidente chino Hu Jintao, que tendrá lugar al margen de la reunión del G20 de las economías desarrolladas y emergentes en Londres en el mes de abril.

“Estados Unidos y China tienen la responsabilidad conjunta de contribuir a garantizar que la cumbre produzca progresos tangibles y medidas concretas hacia una respuesta mundial coordinada cuyo objetivo sea estabilizar la economía mundial y comenzar la recuperación”, dijo Clinton.

Al igual que en Estados Unidos, China ha adoptado medidas para estimular el consumo y hacer inversiones estratégicas encaminadas a reactivar el crecimiento económico, lo cual Clinton calificó de “paso muy positivo”.

En la agenda de Yang estaba previsto que continuase la conversación sobre la economía mundial con el secretario de Hacienda, Timothy Geithner, más tarde ese mismo día, seguido de reuniones en la Casa Blanca con el presidente Obama y sus principales asesores el 12 de marzo.

En lo que respecta a la política exterior, Clinton y Yang examinaron los esfuerzos para reiniciar las conversaciones entre las seis partes para eliminar las armas nucleares de la península coreana; la alianza paralela de Washington y Pekín con otros miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y con Alemania destinada a convencer a Irán de que suspenda el enriquecimiento de uranio; y los progresos de la administración Obama hacia una nueva estrategia internacional para estabilizar Afganistán y la región fronteriza de Pakistán.

Clinton y Yang también abordaron la creciente crisis humanitaria en la región sudanesa de Darfur, que amenaza con empeorar a raíz de la decisión del Tribunal Penal Internacional de emitir una orden de detención para el presidente sudanés Omar al-Bashir. (Véase El presidente de Sudán debe ser hecho responsable, dice Clinton)

Si bien Estados Unidos y China celebran este año el 30 aniversario de las relaciones diplomáticas oficiales, la visita de Yang también ocurre en un momento en que el mundo observa el 50 aniversario del levantamiento tibetano de 1959. El informe anual de derechos humanos del Departamento de Estado concluyó hace poco que las autoridades chinas han actuado contra las normas mundiales de derechos humanos, al aumentar de forma significativa la represión cultural y religiosa en las regiones tibetanas.

“Instamos a China a reexaminar sus políticas en el Tíbet que han creado tensiones debido a su efecto nocivo en la religión, cultura y medios de vida tibetanos”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Robert Wood, el 10 de marzo. “Creemos que el diálogo con los representantes del Dalai Lama, de conformidad con el compromiso del Dalai Lama de renunciar a cualquier intención de obtener la soberanía o la independencia del Tíbet, puede ocasionar progresos y contribuir a instaurar una verdadera estabilidad duradera en el Tíbet”.

El diálogo abierto y sincero sobre las diferencias en materia de derechos humanos seguirá siendo un componente clave de las relaciones entre Estados Unidos y China, dijo Clinton.

“Una de nuestras convicciones fundamentales es que todos los países no sólo deben respetar, sino también contribuir a moldear las normas internacionales que determinan si las personas tienen derecho a vivir libremente y participar al máximo en su sociedad. De hecho, nuestro propio país debe esforzarse constantemente para estar a la altura de nuestros propios ideales”, dijo Clinton. “Dejamos bien sentado a todos los países, incluida China, que el compromiso mutuo y colectivo con los derechos humanos es importante para mejorar nuestro mundo, al igual que lo son los esfuerzos en materia de seguridad, economía mundial, energía, cambio climático y otras cuestiones apremiantes”.

Clinton y Yang también conversaron sobre el enfrentamiento que tuvo lugar el 9 de marzo entre cinco buques chinos y el buque naval estadounidense USNS Impeccable, un buque de vigilancia naval, desarmado y operado por civiles, que transitaba las aguas internacionales del Mar de China Meridional. El director nacional de Inteligencia de Estados Unidos, Dennis Blair, declaró ante un panel del Congreso el 10 de marzo que éste había sido el incidente de seguridad más grave desde el año 2001, cuando China forzó el aterrizaje de un avión militar estadounidense que sobrevolaba aguas internacionales a 110 kilómetros de Hainan, y mantuvo detenida a su tripulación durante 10 días.

“Ambos acordamos que debemos trabajar para garantizar que semejantes incidentes no vuelvan a ocurrir en el futuro”, dijo Clinton.

Marcar página con:    ¿Qué es esto?