16 junio 2009

Irán debe respetar el derecho de su pueblo a la expresión pacífica

 
Muchos iraníes en EE.UU., como estos manifestantes en Los Ángeles, se han unido a las protestas contra los resultados electorales.
Muchos iraníes en EE.UU., como estos manifestantes en Los Ángeles, se han unido a las protestas contra los resultados electorales.

Washington — La administración Obama está “profundamente preocupada” por los informes noticiosos de la violencia en Irán y las posibles irregularidades electorales tras la elección presidencial del 12 de junio. El Departamento de Estado indicó que aún está evaluando si ocurrieron irregularidades pero el portavoz Ian Kelly reconoció que los funcionarios estadounidenses tienen dudas respecto a los resultados.

“Ha habido dudas en cuanto al resultado de las elecciones. Tenemos un verdadero deseo de que el pueblo iraní se exprese, de que esté involucrado en el proceso político, y de que ese derecho tiene que respetarse”, dijo Kelly a los periodistas el 15 de junio. Estados Unidos también está preocupado por los informes de respuestas violentas a las protestas pacíficas”, agregó.

El portavoz dijo que es difícil desarrollar una imagen de lo que ocurrió durante la elección porque Irán no permitió la participación de observadores internacionales y Estados Unidos no tiene personal diplomático en Irán. La administración Obama consulta en la actualidad con otros miembros de la comunidad internacional, especialmente con la Unión Europea (UE) respecto al desarrollo de los acontecimientos en Irán, dijo.

Se dice que funcionarios de la UE han solicitado una investigación en cuanto a la ejecución de la votación y Kelly indicó que funcionarios de la administración Obama “tienen dudas respecto a los resultados electorales”.

Dijo que Irán “tiene que tomarse en serio estas alegaciones y tiene que examinar estas acusaciones con mucho detalle”.

Los resultados oficiales se anunciaron el 13 de junio, y declararon al presidente en el cargo, Mahmoud Ahmadinejad, el ganador del 63 por ciento del voto. El contrincante que le sigue más de cerca, Mir Hossein Mousavi, recibió el 34 por ciento. Desde que los resultados se anunciaron, Irán ha sido escenario de violentos encuentros entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes de la oposición, así como de grandes concentraciones públicas a pesar de la prohibición gubernamental de las protestas.

Según Kelly, gran parte de la información que los funcionarios estadounidenses tienen proviene de los informes noticiosos que han mostrado “la reacción de algunas de las autoridades policiales, noticias sobre el bloqueo del acceso a Internet y el cierre de ciertos periódicos”. Irán ha obtenido la atención mundial por “el entusiasmo y firme debate que estas elecciones han causado” y el portavoz dijo que “el derecho esencial del pueblo a expresarse por sí mismo de manera pacífica tiene que respetarse”.

Agregó que Estados Unidos continua teniendo preocupaciones desde hace mucho respecto a si Irán cumplirá sus obligaciones internacionales, en particular en lo que se refiere al apoyo del terrorismo y su programa nuclear.

Las preocupaciones sobre el programa nuclear “son muy serias y nos llevan al puro centro de las prioridades de ese gobierno en cuanto a la no proliferación, hay preocupaciones sobre las posibilidades de una carrera armamentística en esa parte del mundo”, dijo Kelly.

El vicepresidente Biden dijo que la administración Obama continuará intentando la diplomacia directa con Irán, en particular en el contexto de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania, grupo que se conoce como el P5+1.

Al hablar el 14 de junio en el programa de la cadena de televisión NBC Meet the Press, Biden dijo que los intereses de Estados Unidos con Irán continúan siendo los mismos que antes de la elección. La administración Obama desea que Irán “cese y desista del logro de un arma nuclear y de tener una en su posesión, y en segundo lugar, que deje de apoyar a terroristas”.

Biden dijo que el presidente Obama ha decidido que hablar con los líderes iraníes va en el interés de la seguridad nacional de Estados Unidos. “Estamos listos para participar, estamos listos para hablar”, pero “las conversaciones con Irán no son un premio al buen comportamiento”.

El vicepresidente agregó que cualquier discusión es “algo que se hará con el régimen. No con una única persona”, y duda que nada “de consecuencia” pueda hacerse sin la aprobación del líder supremo de Irán el Ayatollah Khamenei.

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