16 junio 2009

Washington — Estados Unidos recibe con agrado el endoso que el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu hace de la meta de establecer un estado palestino, lo que describe como un “importante paso adelante” y dice que el presidente Obama continuará trabajando con Israel, los palestinos y otros para lograr una solución de dos estados, así como una paz integral en la región entre Israel y sus vecinos.
El secretario de prensa de la Casa Blanca Robert Gibbs dijo el 14 de junio que el presidente cree que una solución de dos estados “puede y debe garantizar tanto la seguridad de Israel como la consecución de las aspiraciones legítimas de los palestinos para un estado viable”.
En un discurso pronunciado el 14 de junio, el primer ministro israelí aceptó la idea de tener dos estados uno al lado del otro, pero dijo que el Estado Palestino deber estar desmilitarizado y reconocer a Israel como el estado del pueblo judío. También dijo que Israel continuará permitiendo el “crecimiento natural” de los asentamientos judíos en la zona ocupada de Cisjordania.
El portavoz del Departamento de Estado Ian Kelly dijo que los funcionarios de Estados Unidos “toman como algo positivo que [Netanyahu] haya aceptado la idea de los dos estados que vivan uno al lado del otro”.
Al hablar el 15 de junio, Kelly dijo que llevar a cabo esa meta sería “una negociación complicada”. “El primer ministro Netanyahu ha dejado claro su punto de vista de la forma que lo ve como cabeza del gobierno de Israel [y] hemos visto la reacción de los varios funcionarios y líderes palestinos”.
Se debe “trabajar por” una solución “antes que nada y sobre todo, entre las dos partes implicadas”, dijo, describiendo el papel de Estados Unidos como “facilitador en este proceso”.
Va en interés de todos en Oriente Medio que encontremos una solución que lleve al “estado de Israel y a Palestina a vivir uno al lado del otro … y en un futuro de seguridad y prosperidad para ambos pueblos”, expresó Kelly.
Al preguntársele sobre la posición de Estados Unidos sobre los asentamientos israelíes, el portavoz dijo que Israel tiene una obligación de congelar todas las actividades de asentamiento según la hoja de ruta de 2003 para la paz. “Nuestra posición es que tienen que parar. Sabemos que es un asunto difícil, pero que debe tratarse. Y continuaremos conversando sobre este asunto con el gobierno de Israel”, comentó.
Sin embargo, dijo, los asentamientos son “solamente uno de los obstáculos” a la meta última de lograr una solución pacífica con los israelíes y los palestinos “para que vivan en sus tierras históricas”