12 junio 2009
Administración Obama agradecida al gobierno de Bermuda

Washington — La administración de Obama dijo que está “sumamente agradecida” al gobierno de Bermuda por aceptar a cuatro detenidos chinos de la etnia uigur a los que se ha declarado listos para ser puestos en libertad tras su detención en el centro de la bahía de Guantánamo.
En una declaración del Ministerio de Justicia de 11 de junio el secretario de Justicia Eric Holder elogió al gobierno de Bermuda por su asistencia en reinstalar con éxito a los cuatro detenidos, y añadió: “valoramos el liderazgo que han demostrado en este importante asunto”.
Los uigures, que son una minoría musulmana de habla túrquica del oeste de China, fueron apresados en Pakistán en 2001 después de que las fuerzas estadounidenses que luchaban contra el talibán y al Qaeda bombardearan su campo en Afganistán. Desde entonces el Departamento de Justicia ha concluido que “estos individuos no viajaron a Afganistán con la intención de entablar actuaciones hostiles contra Estados Unidos” y la administración de Obama ha estado desde entonces discutiendo posibilidades de su reasentamiento con distintos países.
Antes de que se hiciera pública la noticia de los reasentamientos en Bermuda, el gobierno de Palaos dijo que aceptaría a 17 detenidos uigures “como gesto humanitario” que estaría “sujeto a revisión periódica”.
La transferencia de los cuatro detenidos a Bermuda marca el primer reasentamiento de uigures de Guantánamo desde 2006, año en que Albania convino en aceptar a cinco de ellos. Un informe del Departamento de Justicia sobre los cinco uigures reasentados en Albania no halló ningún indicio de actividad delictiva o terrorista por parte de estos hombres desde que fueran puestos en libertad.
El 22 de enero, su segundo día en el cargo, el presidente Obama firmó una orden presidencial para cerrar el centro de detención de Guantánamo en el plazo de un año. Antes de la reubicación de los uigures en Bermuda, el Grupo de trabajo para revisión de Guantánamo llevó a cabo un examen exhaustivo de los cuatro detenidos que incluía una evaluación de si constituyen una amenaza.
El portavoz del Departamento de Estado Ian Kelly dijo a los periodistas el 11 de junio que el cierre del centro de Guantánamo es “máxima prioridad” para el presidente Obama y su administración está “trabajando muy arduamente para alcanzar su meta de cerrarlo en el período que el presidente ha establecido”. Lo describió como “un proceso complicado que implica negociaciones con muchos países distintos” así como con varios organismos del gobierno de Estados Unidos.
Kelly dijo que Estados Unidos participa en conversaciones continuas con distintos gobiernos, entre ellos el de Palaos, respecto a donde reasentar al resto de los uigures, y recibe de buen grado cualquier oferta de reinstalar a los detenidos. Dijo que un acuerdo con Palaos todavía “no está concluido”.
El portavoz también reconoció que el gobierno chino, que quiere que los uigures sean repatriados a China, ha manifestado de manera sistemática su preocupación por los reasentamientos en otros países.
“También hemos considerado esas inquietudes, pero hemos dejado muy claro que no los vamos a enviar de vuelta a China”, dijo.
Como principio general, no sólo en cuanto a China, Estados Unidos ha dicho que no “trasladará prisioneros a países en los que haya un temor bien fundado de que puedan ser objeto de persecución” dijo Kelly.
China ha insistido en que los uigures son parte de un movimiento separatista al que acusa de llevar a cabo actos terroristas en la provincia de Xinjiang, en la frontera con Asia Central.
El texto completo del aviso del Departamento de Justicia (en inglés) está disponible en su sitio web.