04 junio 2009

Obama propone un nuevo comienzo a musulmanes de todo el mundo

Pronunció discurso en El Cairo, el 4 de junio

 
El presidente Obama pronuncia su discurso en la Universidad de El Cairo el 4 de junio en El Cairo, Egipto.
El presidente Obama pronuncia su discurso en la Universidad de El Cairo el 4 de junio en El Cairo, Egipto.

Washington — En un discurso pronunciado en El Cairo el 4 de junio, el presidente Obama afirmó que llegaba en busca de un nuevo comienzo entre Estados Unidos y musulmanes de todo el mundo, y declaró que el ciclo de sospechas y discordias que había definido la relación durante tanto tiempo tenía que terminar.

Obama afirmó que deseaba un nuevo comienzo basado en el interés y respeto mutuos.

El anticipado discurso, que se esperaba que fuera escuchado por los 1.500 millones de musulmanes en el mundo, se pronunció en la Universidad de El Cairo y fue copatrocinado por la Universidad Al-Azhar. Era la segunda jornada del viaje oficial de cinco días que el presidente hace por Oriente Medio y Europa. El 3 de junio se reunió en Riad con el rey Abdula, antes de viajar a El Cairo para celebrar reuniones con el presidente egipcio Hosni Mubarak.

Funcionarios de la Casa Blanca informaron que el viaje es una oportunidad para continuar el acercamiento del presidente tanto con Oriente Medio como con Europa, y es posterior a las visitas a Washington del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu el 18 de mayo, y del presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas el 28 de mayo, que abordaron la manera de reanudar el estancado proceso de paz entre palestinos e israelíes.

OBAMA ABORDA DIVERSA GAMA DE TEMAS

Obama declaró que los problemas que afrontan Estados Unidos y musulmanes en todo el mundo se deben resolver por medio de la colaboración y el progreso, y han de compartirse. Las fuentes de la tensión, añadió el presidente, han de ser atendidas directamente.

El temario del que habló Obama en su amplio discurso comenzó con el extremismo violento, la amenaza que supone y las medidas que ha tomado Estados Unidos como respuesta; el conflicto en Afganistán y Pakistán; Iraq; el proceso de paz entre palestinos e israelíes; y los asuntos relacionados con la democracia y los derechos humanos.

Afirmó que Estados Unidos se enfrentará a los extremistas violentos que planteen una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos y agregó que la actual situación en Afganistán pone de manifiesto las metas de Estados Unidos y la necesidad de trabajar juntos para acabar con la violencia contra hombres, mujeres y niños inocentes.

Las víctimas de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos nada tenían que ver con las reivindicaciones políticas o la ideología de al Qaeda, señaló.

El presidente también reconoció que la fuerza militar no podrá resolver por sí sola los problemas en Afganistán y Pakistán, por lo cual Estados Unidos está invirtiendo anualmente miles de millones de dólares en los próximos cinco años para colaborar con los pakistaníes en la construcción de hospitales, escuelas, carreteras y comercios, y para ayudar a quienes se han visto desplazados por la insurgencia militante. Por ese motivo, Estados Unidos encabeza una coalición de países en Afganistán, para contribuir a establecer los cimientos de una nación y lograr la estabilidad y la paz para el pueblo afgano.

La segunda fuente de tensión que encaran Estados Unidos y los musulmanes es el actual estancamiento entre israelíes, palestinos y el mundo árabe. Las conversaciones entre los negociadores israelíes y palestinos se estancaron en el año 2008 y la administración de Obama ha tratado de ponerlas en marcha.

Durante muchos años, dijo Obama, Estados Unidos y otros países de Europa y Oriente Medio se han esforzado por animar a Irán a que frenara su programa para fabricar armas nucleares. Al respecto afirmó que se ha llegado a un punto decisivo y que no está en el interés de nadie que se desate una devastadora carrera armamentista nuclear.

Aunque será difícil superar las décadas de desconfianza, Estados Unidos, Irán y otros países tienen que avanzar con determinación para acabar con esta crisis, dijo Obama.

DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS

El presidente indicó que, si bien ningún país ha de imponer sobre otro ninguna modalidad de gobierno, cree firmemente en un sistema de gobierno que le dé voz al pueblo y que respete el estado de derecho y los derechos de todos.

Al respaldar el papel de la democracia, Obama también pidió mayor libertad religiosa,

como elemento necesario para que los pueblos del mundo puedan convivir.

También se pronunció a favor de ampliar los derechos de la mujer.

El presidente concluirá su gira con una escala en Alemania el 5 de junio y otra en Francia, el 6 de junio.

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