02 junio 2009
Pronunciará un discurso el 4 de junio en la Universidad de El Cairo

Washington — El objetivo central del presidente Obama, en los cincos días de su recorrido por Oriente Medio y Europa será el discurso que tiene previsto pronunciar el 4 de junio en la Universidad de El Cairo, donde abordará el tema de las relaciones entre Estados Unidos y el mundo musulmán, indican asesores de la Casa Blanca.
“El discurso del presidente Obama será un componente importante de su compromiso con el mundo musulmán, que comenzó en su discurso inaugural y prosiguió por diferentes caminos, como la realización de su entrevista con Al Arabiya, su mensaje en Nowruz, y su discurso y el cabildo abierto en Turquía”, dijo Robert Gibbs.
Obama iniciará sus visitas el 3 de junio, en Riyadh, Arabia Saudita, donde hará consultas con el rey Abdullah sobre temas que comprenden el proceso de paz en Oriente Medio, energía y terrorismo. El 4 de junio irá a El Cairo, donde se reunirá con el presidente egipcio Hosni Mubarak y pronunciará su largamente esperado discurso en la Universidad de El Cairo, que también será patrocinado por la Universidad Al Azhar, considerada en el mundo como una de las principales entidades de educación superior islámica.
El 5 de junio Obama irá a Dresden, Alemania, para conversaciones con la canciller Angela Merkel, una visita a los soldados de Estados Unidos internados heridos en un hospital militar en Landstuhl, una visita al antiguo campo de concentración nazi en Buchenwald. El 6 de junio terminará su gira con un viaje a Francia, para reunirse con el presidente Nicolas Sarkozy en Caen y participar en las ceremonias de conmemoración del 65 aniversario del Día D, la invasión aliada a Normandía. Obama pronunciará un discurso en el cementerio estadounidense en Colleville-sur-Mer.
El discurso en El Cairo
Sin embargo será su discurso en El Cairo el momento decisivo en su gira, afirmó Gibbs desde la Casa Blanca en una teleconferencia con los periodistas el 29 de mayo. “El discurso indicará su determinación personal para el compromiso, basada en los intereses mutuos y el respeto mutuo. Se referirá a la manera que las comunidades de Estados Unidos y los musulmanes de todo el mundo pueden reparar algunas de las diferencias que los han dividido”, declaró Gibbs.
El presidente hablará sobre el extremismo violento y el conflicto israelí-palestino, y sobre posibilidades de nuevas asociaciones que serán de beneficio mutuo para Estados Unidos y los pueblos musulmanes, anotó Gibbs.
Un hecho importante en la elección de El Cairo para pronunciar su discurso, es la importancia que Egipto tiene como aliado estratégico de Estados Unidos desde hace tiempo, dijo Denis McDonough, vice asesor de seguridad nacional para comunicación estratégica.
“El mensaje que el presidente quiere transmitir no es diferente, francamente, al que ha estado enviando desde que asumió, es decir que nosotros consideramos que esta es una oportunidad para nosotros en Estados Unidos. Queremos retornar a una asociación compartida, retomar una conversación enfocada en nuestros valores compartidos”, agregó McDonough.
El viaje ofrece la oportunidad para seguir con el acercamiento del presidente a Oriente Medio y Europa, añadió McDonough. El 18 de mayo el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu estuvo en Washington para sostener conversaciones con el presidente sobre cómo reiniciar el estancado proceso de paz entre palestinos e israelíes, y luego el 28 de mayo Mahmoud Abbas, el presidente de la Autoridad Palestina, sostuvo prolongadas reuniones con Obama en la Casa Blanca.
La reunión entre Obama y Mubarak estaba prevista para el 26 de mayo en Washington pero se tuvo que posponer cuando la familia de Mubarak sufrió una tragedia por la muerte de un nieto. Ambos se encontrarán durante la visita de Obama a El Cairo. Mubarak ha estado intensamente comprometido en los intentos para restablecer el proceso de paz y conseguir el apoyo del mundo árabe al proceso.
“Con Mubarak, algunos de los temas tradicionales relativos a Oriente Medio estarán, obviamente, en el frente y en el centro, y creo que el presidente, como siempre lo hace con los líderes de todo el mundo, no dudará en plantear algunos de los importantes asuntos pertinentes a la sociedad civil, asuntos sobre la democracia, que planteó a los chinos y otros”, declaró Mark Lippert, vice asesor de seguridad nacional y jefe de gabinete en el Consejo de Seguridad Nacional.
El discurso en El Cairo, que se calcula será atentamente escuchado por los 1.500 millones de musulmanes en el mundo, tendrá lugar poco antes de las determinantes elecciones en Líbano e Irán.
Conversaciones europeas
McDonough añadió que en las consultas con Merkel, de Alemania, y con Sarkozy, de Francia, dos aliados esenciales de Estados Unidos en la relación trasatlántica, se tratarán los temas de Afganistán y Pakistán, los preparativos para la venidera cumbre económica del Grupo de los Ocho (G8), a realizarse en julio en Italia, y sobre los esfuerzos para hacer que el armamento más peligroso del mundo no esté al alcance de extremistas.
Las preocupaciones sobre la no proliferación están directamente relacionadas con Irán y su pretensión de armas nucleares, agregó McDonough. “Hay la necesidad fundamental, de acuerdo al presidente, de cambiar la manera sobre cómo se tratan esos temas, sobre cómo se logra la participación de nuestros aliados”, indicó.
McDonough afirmó que la manera sobre cómo logramos la participación de nuestros aliados en el futuro también será parte de las conversaciones con cada uno de los líderes globales: el rey Abdullah, el presidente Mubarak, la canciller Merkel, el presidente Sarkozy, así como con el primer ministro británico Gordon Brown y con el primer ministro canadiense Stephen Harper.