13 julio 2009

Washington — Al mencionar que él también tenía sangre africana, el presidente Obama afirmó que no consideraba que los pueblos africanos vivan en un mundo aparte, sino que son una parte fundamental de un mundo interconectado.
“He venido a Ghana por una sencilla razón: El siglo XXI será configurado no sólo por lo que habrá de suceder en Roma, Moscú o Washington, sino por lo que ocurra también aquí en Accra”, dijo Obama el 11 de junio, en un discurso ante el Parlamento de Ghana durante su primera visita como presidente a un país de África subsahariana.
“Llevo en mí la sangre de África y la historia de mi familia incluye tanto la tragedia como los triunfos de la historia africana en general”.
La visita de 21 horas a Ghana, el discurso de Obama y la recepción por parte de los africanos fueron muy conmovedores porque es el primer presidente estadounidense afroamericano cuyo padre es de Kenia, donde el presidente tiene aún parientes. El abuelo de Obama fue cocinero para los británicos en Kenia y su padre se crió en un pequeño pueblo, donde era pastor de cabras.
El discurso del 11 de julio en Accra puso fin a una jornada que comenzó el 6 de julio en Moscú, seguido por la Cumbre del Grupo de los Ocho en L’Aquila (Italia) del 8 al 10 de julio, una visita con el Papa Benedicto XVI en el Vaticano el 10 de julio, y luego su visita a Ghana, desde donde regresó a Washington.
Obama comenzó el día con un desayuno y reunión con el presidente de Ghana, John Atta, en el Castillo de Christiansborg, en Accra. Antes de que el presidente pronunciara su discurso en el parlamento, él y la primera dama Michelle Obama asistieron a un breve acto sobre la salud materna en el Hospital La General.
Ghana fue elegido por la Casa Blanca como escenario del primer discurso de Obama ante el pueblo africano debido, en parte, a sus logros en materia de gobernabilidad democrática, según explicó el presidente en una entrevista reciente con el sitio web AllAfrica.com, que divulga noticias africanas a todo el continente.
Ghana fue el primer país del África subsahariana que logró la independencia. Estuvo bajo el control colonial británico, luego tuvo un periodo de régimen militar y finalmente un gobierno democrático. Anteriormente, los presidentes Bush y Clinton visitaron el país, cuya población es de 23 millones de habitantes.
HACER REALIDAD EL POTENCIAL
Obama dijo que a pesar del progreso logrado en el continente africano en la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI, gran parte de la promesa que encierra África no se ha cumplido.
“Partes del continente africano han sido devastadas por enfermedades y conflictos. En muchos lugares, la esperanza de la generación de mi padre se tornó en cinismo, hasta en desesperación”, declaró el presidente ante una sesión especial del Parlamento de Ghana que tuvo lugar en el Centro Internacional de Conferencias de Accra.
El buen gobierno es la clave del desarrollo, aseveró Obama. “Este es el cambio que puede liberar el potencial de África. Y es una responsabilidad que solamente los africanos pueden asumir”.
Para Estados Unidos, y para Occidente, dijo Obama, el compromiso con África debe ser mayor que las asignaciones anuales de ayuda extranjera; ello involucra formar alianzas para crear capacidad de cambio transformacional. El presidente delineó cuatro aspectos decisivos para el futuro de África: el gobierno democrático, la oportunidad económica, el fortalecimiento de la salud pública y la resolución pacífica de los conflictos.
El presidente afirmó que la ayuda extranjera de Occidente no es un fin en sí mismo. “El propósito de la asistencia extranjera debe ser la creación de las condiciones para que no haga falta más ayuda”.
Los gobiernos que respetan la voluntad de los pueblos tienden a ser más prósperos, más estables y más exitosos, dijo Obama. Pero ningún país puede crear riqueza para su pueblo si sus líderes explotan la economía para su ganancia personal.
“En el siglo XXI, las instituciones capaces, fidedignas y transparentes son la clave del éxito: parlamentos fuertes; fuerzas policiales honradas; jueces independientes; una prensa independiente; un sector privado vibrante; una sociedad civil. Estas son las cosas que dan vida a la democracia, porque esto es lo que cuenta en la vida diaria de la gente”, dijo Obama.
África es rica en recursos naturales, y el pueblo africano ha demostrado tener la capacidad y la dedicación para crear sus propias oportunidades, señaló el presidente. Pero advirtió que los viejos hábitos son los más difíciles de romper.
“La dependencia de los productos básicos o de un solo tipo de exportación tiende a concentrar la riqueza en las manos de unos pocos y deja a la gente demasiado vulnerable a los cambios desfavorables de la economía”, dijo.
Obama declaró que África tiene dones inagotables para generar su propia energía al tiempo que exporta energía limpia, lucrativa, al exterior.
Fortalecer la salud pública es de importancia crítica, dijo Obama. Los africanos han luchado contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria, aunque también contra otras enfermedades como la poliomielitis y otras enfermedades tropicales a menudo ignoradas. El presidente dijo que los programas de salud pública también deben promover el bienestar y mejorar la atención de la salud de las madres y sus hijos.
Finalmente, Obama afirmó que los conflictos han ocupado demasiado lugar en la vida de África, y que se tienen que aplicar soluciones pacíficas.
“Todavía es demasiado fácil para quienes no tienen conciencia manipular a comunidades enteras para que vayan a la guerra por religiones y entre tribus. Estos conflictos son una piedra de molino atada al cuello de África”, constató.
Indicó también que nunca es justificable apuntar a los inocentes en nombre de una ideología. “Forzar a los niños a matar en guerras es la sentencia de muerte de una sociedad”, dijo.
Los africanos se han parado firmes contra esa inhumanidad, dijo.
“Tu herencia es la libertad. Ahora es tu responsabilidad construir sobre los cimientos de la libertad”, dijo el presidente.
La transcripción completa del discurso del presidente se encuentra en America.gov.