23 febrero 2009
Terminación de arrendamiento complica esfuerzo internacional en Afganistán

Washington — A medida que Kirguistán procede a cerrar una importante base aérea que sirve de apoyo a los esfuerzos internacionales para estabilizar a Afganistán, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, dijo que Estados Unidos está abierto a más negociaciones, aunque explora también rutas alternativas de abastecimiento en la región.
“Sigo creyendo que este no es un asunto concluido y que queda el potencial de por lo menos reabrir este tema con los kirguises para posiblemente llegar a un nuevo acuerdo”, dijo Gates, durante una reunión de ministros de Defensa de la OTAN, realizada en Cracovia, Polonia, el 20 de febrero. “si no podemos lograrlo, en términos razonables, estamos elaborando métodos alternativos para llevar abastecimientos y gente a Afganistán”.
Desde el año 2001, Estados Unidos ha pagado al gobierno de Kirguistán 17,4 millones de dólares anuales por el alquiler de la Base Aérea de Manas. Alrededor de 1.000 efectivos militares y personal civil de Estados Unidos, Francia y España, así como cientos de ciudadanos kirguises, operan la antigua instalación soviética, que tiene 15 hectáreas. La base alberga aviones militares con tanques de combustible y cada mes moviliza más de 500 toneladas de carga, y más de 15.000 personas hacia y desde Afganistán, país sin constas, según indica el Departamento de Defensa de Estados Unidos.
Kirguistán, que a fines de la década de 1990 fue objetivo de las milicias extremistas que operaban desde sus fronteras compartidas con Uzbekistán y Tajikistán, fue uno de los primeros partidarios de los esfuerzos internacionales para derrocar al régimen Talibán en Afganistán, luego de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Desde la Revolución de los Tulipanes en 2005, el gobierno kirguís ha buscado mayor compensación por la base, ubicada a 35 kilómetros de la capital Bishkek.
Si bien en 2006 las autoridades de Estados Unidos y Kirguistán acordaron prorrogar el plazo de arrendamiento, el presidente kirguiz Kurmanbek Bakiyev anunció el 9 de febrero, durante una conferencia de prensa con el presidente ruso Dmitry Medvedev, su intención de terminar el contrato. Bakiyev cumplió lo prometido el 20 de febrero, al ratificar una medida de desalojo aprobada por 78 de 81 parlamentarios. El paso final será dar el aviso de desalojo de la base, en un plazo de 180 días.

Gates aseveró que Estados Unidos está dispuesto a considerar un aumento del alquiler para salvar el acuerdo, pero que ha venido considerando otras alternativas. Rusia ha aceptado permitir el paso de mercadería no militar por su territorio y el general David Petraeus, del Comando Central de Estados Unidos, ha venido reuniéndose con varios de los vecinos de Kirguistán, tratando de diversificar las opciones de transporte. Más tarde, el 20 de febrero, el vicealmirante Mark Harnitchek, del Comando de Transporte de Estados Unidos, les dijo a los reporteros que Tajikistán y Uzbekistán han autorizado el paso por sus territorios de embarques de material no bélico de la OTAN.
“Manas es importante, pero no es insustituible”, afirmó Gates.
Otra ruta importante para el abastecimiento por el Paso Kiber en las regiones tribales de Pakistán, se ha visto bajo creciente presión, a medida que las milicias aumentan sus ataques contra los convoyes pakistaníes que llevan carga hacia Afganistán. Casi 80 por ciento de los equipos, alimentos y abastecimientos médicos para las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN actualmente pasan por Pakistán.
El anuncio ocurre cuando la administración Obama realiza consultas con países aliados para formular un esfuerzo internacional más vigoroso para ayudar a los afganos a reconstruir y recuperar su país del resurgente Talibán, al Qaida y otras milicias que operan desde guaridas a lo largo de la frontera entre Afganistán y Pakistán.
El represente especial del presidente Obama para Afganistán y Pakistán, Richard Holbrooke, veterano negociador de paz de Estados Unidos, recientemente regresó luego de realizar consultas con líderes de la región y Obama ordenó el despliegue adicional de 17.000 soldados e infantes de marina a Afganistán para vigorizar a la Fuerza Internacional de Ayuda a la Seguridad, dirigida por la OTAN, y formada por 41 países. (Ver artículo relacionado "Obama ordena salida de primeras nuevas tropas hacia Afganistán").
Afganistán fue el tema principal en Cracovia, donde los ministros de la alianza siguieron con los preparativos para la Cumbre del 60 Aniversario de la OTAN, auspiciada por Francia y Alemania en el mes de abril. Gates acogió favorablemente los nuevos compromisos de Alemania e Italia, de hasta 1.100 soldados adicionales para Afganistán, mientras que unos 20 miembros de la alianza de 26 países se comprometieron a hacer mayores contribuciones militares y civiles para la reconstrucción de la destruida nación del sur de Asia.
“Si otros países no pueden reforzar su compromiso militar, pero están dispuestos a contribuir en el lado de la estabilidad, en desarrollo o en gobernabilidad, esa decisión sería muy bien acogida”, aseveró Gates.