10 febrero 2009
EE.UU. quiere revertir peligroso rumbo de vínculos con el Kremlin

Washington – La administración Obama reconstruirá las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, afirmó el vicepresidente Biden, al prometer cooperación en una amplia diversidad de desafíos mundiales que Washington y Moscú comparten.
“Es el momento de apretar el botón de recomienzo para replantear y revisar muchas áreas en las que podemos, y debemos, trabajar con Rusia”, dijo Biden, en un discurso que pronunció el 7 de febrero en la Conferencia sobre Política de Seguridad, realizada en Munich. El discurso de Biden, en el encuentro anual al que asistieron varios líderes mundiales e importantes diplomáticos, fue considerado por muchos la descripción de la dirección que seguirá la nueva política exterior de Estados Unidos.
En años recientes se ha visto “un alejamiento peligroso” en las relaciones entre Rusia y Occidente, dijo Biden. Revertir esta tendencia, que se ilustra en el deterioro de las relaciones entre Rusia y la OTAN, y la invasión de Rusia a Georgia en 2008, es esencial para todos quienes comparten intereses en alentar la estabilidad y el desarrollo económico”, dijo.
“Ninguno de nosotros puede negar, o ignorar, las nuevas amenazas del siglo XXI. Tampoco podemos eludir la responsabilidad de enfrentarlas”, dijo Biden, al destacar el renovado compromiso de Estados Unidos de reforzar la cooperación ante los desafíos mundiales que surgen para la seguridad, desde la expansión de las armas nucleares al terrorismo, al cambio climático y a las pandemias mundiales, a conflictos étnicos y estados fallidos que pueden incubar futuras amenazas.
“Participaremos. Escucharemos. Consultaremos”, aseveró Biden.
La nueva voluntad de conversar de Estados Unidos se extiende a Irán, señaló Biden. Rusia y Estados Unidos han trabajado estrechamente con China, Francia, Alemania y el Reino Unido en el grupo denominado P5+1 para convencer a Irán de que suspenda su programa nuclear y se sume a las negociaciones internacionales.
El exitoso lanzamiento del primer satélite de Irán, antes de la reunión del grupo el 4 de febrero, subraya las preocupaciones de Estados Unidos acerca de lo que se sospecha son las ambiciones nucleares de Irán, dijeron los funcionarios, así como la necesidad de constante investigación sobre el sistema defensivo de Europa contra misiles, una prioridad importante para la administración anterior. (Ver artículo relacionado "Naciones se comprometen a frenar desafío nuclear de Irán").

En 2008, Estados Unidos firmó acuerdos con Polonia para instalar en ese país 10 interceptores y con la República Checa para la instalación de un radar de rastreo para el sistema propuesto. Rusia considera desde hace tiempo que ese sistema de defensa contra misiles es una amenaza, no obstante las afirmaciones y de Estados Unidos y ofertas a Rusia de supervisar, e incluso participar, en el establecimiento del sistema, cuya capacidad y costo sigue siendo un tema de debate entre los principales encargados de la elaboración de políticas en Estados Unidos.
“Seguiremos desarrollando el sistema defensivo contra los misiles para contrarrestar la creciente capacidad de Irán, siempre que la tecnología se pruebe y sea económica”, dijo Biden, al comprometerse a consultar con la OTAN y Rusia sobre cualquiera de los futuros acontecimientos.
Estados Unidos y Rusia también tienen la obligación especial de dirigir los esfuerzos internacionales para reducir la cantidad de armas nucleares en el mundo, señaló Biden, al pedir esfuerzos continuados para asegurar los materiales nucleares, así como nuevas conversaciones entre Rusia y Estados Unidos sobre el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START), que expira a fines de 2009, y futuras negociaciones para reducir sus arsenales.
“Necesitamos establecer un nuevo mecanismo para el control de la reducción y la verificación de las armas estratégicas”, dijo Sergey Ivanov, viceprimer ministro de Rusia, luego de su reunión con Biden tras la conferencia. Los negociadores rusos están listos para iniciar charlas sobre el tratado START, dijo Ivanov, en lo que podría ser un primer paso en un diálogo más amplio. “Creo que necesitamos conversar no solamente sobre temas de seguridad, sino también de ampliar las relaciones bilaterales”.
Lograr la seguridad en Afganistán es otra prioridad compartida, anotó Biden, así como una nueva oportunidad para que Rusia restablezca sus lazos con la OTAN. “Estados Unidos rechaza la noción de que una ganancia para la OTAN es una pérdida para Rusia, o que el poderío de Rusia es la debilidad de la OTAN”, dijo Biden.
Recientemente, el Kremlin aceptó permitir el paso de embarques de material no militar por su territorio, para la Fuerza de Seguridad y Ayuda Internacional de la OTAN, formada por 41 países y de 40.000 efectivos, que opera en la convulsionada nación del sur de Asia. Pero las noticias de un aumento de los ataques a las rutas de suministro desde Pakistán, así como el reciente anuncio de Kirguistán del cierre de una importante base aérea de la OTAN usada para abastecer la misión en Afganistán, complican los planes de Estados Unidos para enviar apoyo adicional para asegurar y reconstruir Afganistán. Biden aseveró que Estados Unidos encontrará una alternativa a esa base aérea.
“Nosotros tenemos otras opciones”, dijo Biden, en una entrevista realizada más tarde ese día.
Biden se reunió por separado con el presidente de Georgia, Mikheil Saakashvili y con el primer ministro ucraniano Yulia Tymoshenko, en Munich, y destacó el constante apoyo de Estados Unidos a esas dos naciones y a sus aspiraciones de ingresar en la OTAN. Las reuniones tuvieron lugar luego del anuncio de Rusia, de que tiene previsto establecer bases militares en las regiones separatistas de Abajasia y Osetia del sur, regiones separatistas de Georgia que tienen apoyo de Moscú. (Ver artículo relacionado "EE.UU. se opone a bases militares rusas en Osetia del sur").
“No vamos a coincidir con Rusa en todo. Estados Unidos no reconocerá a Abjasia ni a Osetia del sur como estados independientes. No reconoceremos a ninguna nación con una esfera de influencia. Seguirá siendo nuestro criterio que los estados soberanos tienen el derecho de tomar sus propias decisiones y elegir sus propias alianzas. Pero Estados Unidos y Rusia pueden estar en desacuerdo y aun así trabajar en conjunción donde nuestros intereses coinciden”.
Ver en America.gov, la transcripción, en inglés, del discurso de Biden.