10 diciembre 2009
Dice que la condición humana se puede perfeccionar

Washington – Con “profunda gratitud y gran humildad” el presidente Obama aceptó el Premio Nobel de la Paz, y reconoció que, como comandante en jefe del ejército de un país involucrado en dos guerras, él y los demás líderes del mundo afrontan el desafío de reconciliar “dos hechos aparentemente irreconciliables: que la guerra a veces es necesaria y que la guerra es, de cierta manera, una expresión de desatino humano”.
En su discurso pronunciado en Oslo el 10 de diciembre, Obama dijo que en comparación con algunas de las demás figuras que han recibido el premio, como Nelson Mandela, Albert Schweitzer y Martin Luther King Jr., “mis logros son pequeños”. Al mismo tiempo, hay millones de hombres y mujeres desconocidos en todo el mundo que sufren en su búsqueda de la justicia, que trabajan para aliviar el sufrimiento y que se “merecen este honor muchísimo más que yo”, declaró.
Reconoció que la decisión del Comité Nobel de otorgarle el premio ha sido polémica y que, como presidente, es responsable de enviar a soldados estadounidenses a luchar en lugares donde matarán o les matarán.
Agregó que no hubo nada débil, pasivo ni ingenuo en las vidas de Mahatma Gandhi y King, quienes demostraron la fuerza moral de la no violencia, “pero en mi calidad de jefe de Estado que juró proteger y defender a mi país, no me puede guiar solamente su ejemplo”.
“La maldad sí existe en el mundo. Un movimiento no violento no podría haber detenido los ejércitos de Hitler. La negociación no puede convencer a los líderes de al-Qaeda a deponer las armas. Decir que la fuerza es a veces necesaria no es un llamado al cinismo; es reconocer la historia, las imperfecciones del hombre y los límites de la razón”, dijo.
En la era posterior a la Guerra Fría, puede que ya no exista la posibilidad de que se desate una guerra entre dos superpotencias nucleares, pero la proliferación nuclear “puede aumentar el peligro de catástrofes”, afirmó. Aunque el terrorismo no sea una táctica nueva en la historia humana, “la tecnología moderna permite que unos cuantos hombres insignificantes con enorme ira asesinen a inocentes a una escala horrorosa”.
Pero incluso si la naturaleza humana no es perfecta, la condición humana se puede perfeccionar y el mundo puede ser un lugar mejor, según Obama. Personas como Gandhi y King predicaban un mensaje de amor y compartían la “fe en el progreso humano”, dijo Obama, y “eso siempre debe ser la estrella que nos guíe en nuestra travesía”.
El presidente dijo que para lograr una paz duradera, se deben desarrollar alternativas a la violencia “que sean lo suficientemente firmes como para cambiar la conducta”. Citó como ejemplo los esfuerzos dirigidos a evitar la proliferación de armas nucleares y dijo que quienes deseen la paz no pueden permanecer cruzados de brazos mientras países como Irán y Corea del Norte se arman para una guerra nuclear.
El mismo se aplica a los regímenes que tratan brutalmente a su propio pueblo, sostuvo. “Cuando hay genocidio en Darfur; violaciones sistemáticas en el Congo o represión en Birmania, deben haber consecuencias”.
Mientras más unida esté la comunidad internacional frente a las amenazas de seguridad y derechos humanos, “menores las probabilidades de que nos veamos forzados a escoger entre la intervención armada y la complicidad con la opresión”, dijo Obama.
Prometió que Estados Unidos seguirá siendo una voz para las aspiraciones universales humanas. “Daremos testimonio de la silenciosa dignidad de reformistas como Aung Sang Suu Kyi; de la valentía de los zimbabuenses que emitieron sus votos a pesar de palizas; de los cientos de miles que han marchado silenciosamente por las calles de Irán”, dijo.
“Dice mucho el que los líderes de estos gobiernos les teman a las aspiraciones de sus propios pobladores más que al poder de cualquier otra nación. Y es la responsabilidad de todas las personas libres y los países libres dejarles en claro a estos movimientos que la esperanza y la historia están de su lado”, dijo el presidente.
Obama añadió que la paz justa exige la inversión en el desarrollo y dijo que “la paz verdadera no es solamente la falta de temor, sino también la falta de privaciones” y que la falta de esperanza de tener mejores condiciones de vida y oportunidades “puede corromper a una sociedad desde su interior”.
Por ese motivo, el mundo debe hacer frente también al tema del cambio climático. “Hay pocos científicos que no estén de acuerdo en que si no hacemos algo, enfrentaremos más sequías, hambrunas y desplazamientos masivos que alimentarán más conflictos durante décadas”, declaró.
Con fe en el progreso humano, dijo Obama, “aspiremos al mundo que debería existir: esa chispa de divinidad que aún llevamos como inspiración en el alma”.
“Hoy en algún lugar, en estos precisos momentos, en el mundo como lo es, un soldado ve que alguien lo sobrepasa en potencia de fuego pero permanece firme para mantener la paz. Hoy en algún lugar de este mundo, una joven manifestante aguarda la brutalidad de su gobierno, pero tiene la valentía de seguir marchando. Hoy en algún lugar, una madre enfrenta una pobreza devastadora pero de todos modos se da tiempo para enseñarle a su hijo, junta las pocas monedas que tiene para enviar a ese niño a la escuela porque cree que un mundo cruel todavía puede dar cabida a sus sueños”.
“Vivamos siguiendo su ejemplo”, recalcó el presidente.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )