17 agosto 2009

Washington — Las elecciones nacionales en Afganistán, previstas para el 20 de agosto, son un paso esencial para darle legitimidad al gobierno y son también decisivas para derrotar a los talibanes, que luchan por recuperar sus bastiones ahora que millones de afganos se empadronan con antelación a los comicios, declaró el embajador Richard Holbrooke.
“La celebración de elecciones en tiempos de guerra es siempre difícil y si se celebran cuando el enemigo ha declarado que tratará de impedirlo lo hace aún más difícil”, aseveró Holbrooke durante un acto convocado por el Center for American Progress, una organización de investigación de políticas con sede en Washington. Holbrooke es el representante especial para Afganistán y Pakistán en el Departamento de Estado.
Holbrooke afirmó el 12 de agosto que las elecciones legitimizará al gobierno. El 14 de agosto el embajador partió en viaje oficial hacia Pakistán. A continuación, viajará a Afganistán para presenciar los comicios y acto seguido viajará a Turquía, donde auspiciará un encuentro de la organización Friends of Democratic Pakistan (Amigos de un Pakistán Democrático).
Las fuerzas de seguridad dirigidas por la OTAN se han dedicado a reforzar la seguridad antes de las elecciones presidenciales y provinciales, a fin de garantizar el acceso de los votantes a las urnas, informó Geoff Morrel, secretario de prensa del Departamento de Defensa, durante una rueda de prensa realizada en el Pentágono el 11 de agosto. “Me parece que ya se han inscrito otros cuatro millones de votantes afganos”, llegando a un total de 17 millones de votantes, dijo.
“Queremos que estas elecciones sean lo más confiables, seguras e incluyentes posibles, y que el resultado sea un veredicto legítimo que el pueblo afgano y el mundo reconozcan como la voluntad del pueblo afgano”, declaró Morrel.
En los comicios del 20 de agosto unos 41 candidatos, entre ellos dos mujeres, se presentan como candidatos a presidente, y otras 3.324 personas se presentan como candidatos a los 420 escaños del consejo provincial, indicó Holbrooke. Esta será la segunda elección democrática del país. En las elecciones de 2004 Hamid Karzai fue elegido presidente y este año se postula para la reelección. Los comicios parlamentarios están previstos para el año 2010, por separado.
Holbrooke declaró que el dinámico equipo de la embajada estadounidense, dirigido por el embajador Karl Eikenberry y su vice ayudante Frank Ricciardone, está ayudando al gobierno afgano en los preparativos de las elecciones. Por el lado militar está el general Stanley McChrystal, nuevo comandante estadounidense y de la OTAN en Afganistán.
“No estamos aquí hoy para decirles que estamos ganando o que estamos perdiendo. No estamos aquí hoy para decirles que somos optimistas o pesimistas. Estamos aquí para decirles que estamos en esta lucha de manera distinta, con la determinación de ganar”, añadió Holbrooke.
Una victoria de los talibanes en Afganistán les daría a los terroristas de al Qaeda más territorio desde donde operar. A menos que renuncien explícitamente a su apoyo a al Qaeda, están básicamente peleando en apoyo del otro, es decir son aliados”, dijo.
“Si se abandona la lucha en Afganistán también se sufrirá contra al Qaeda. Tenemos que ser claros en cuanto a nuestros intereses nacionales aquí”, agregó Holbrooke.
Afganistán figura entre los países más pobres del mundo, sin contar a África. El país ha sufrido 30 años de guerra y Estados Unidos está decidido a reconstruirlo, dijo Holbrooke. Aunque el componente militar de la lucha en Afganistán no es un acontecimiento sin final visible, la ayuda civil de Estados Unidos continuará por mucho más tiempo”, explicó.
Una vez que las elecciones determinen a un ganador y después de que se haya resuelto cualquier disputa posterior, la comunidad internacional esperará a que el gobierno asuma el liderazgo, agregó.
“Tenemos muchos programas que han sido postergados, debido al retraso de las elecciones, que esperamos poner en marcha a medida que los militares sigan adelante desarticulando a los talibanes”, dijo Holbrooke.
En la rueda de prensa del 13 de agosto en el Pentágono, el secretario de Defensa Robert Gates dijo que era decisivo que las fuerzas de seguridad de Estados Unidos y la OTAN garanticen la seguridad adecuada que permita a los más de 17 millones de votantes afganos depositar su voto sin problemas en todo el país.
“El papel de las fuerzas militares afganas e internacionales es apoyar las elecciones que ha administrado y organizado el gobierno de Afganistán. El objetivo es crear un entorno de seguridad que sea lo más conducente posible a la celebración de elecciones justas, confiables y libres de violencia e intimidación”, declaró Gates.\
El vicejefe del Estado Mayor Conjunto, el general James Cartwright, dijo también en la rueda de prensa que las tropas adicionales de la Infantería de Marina y el Ejército de Estados Unidos darán mayor seguridad a las elecciones en Afganistán.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )