07 abril 2009
Estados Unidos no está, ni nunca estará, en guerra contra el Islam”, afirmó

Washington — El presidente Obama culminó en Turquía su primera gira por el extranjero, y dijo que los nuevos esfuerzos de Estados Unidos por acercarse al mundo musulmán son parte del compromiso de su administración con una política exterior enraizada en el respeto mutuo y en la búsqueda de soluciones comunes a los desafíos mundiales.
“Sé que la confianza que vincula a Estados Unidos y Turquía está tirante y se que es esa tirantez es compartida en muchos lugares donde se practica la fe musulmana. Por ello permítanme decir algo de la manera más clara posible: Estados Unidos no está, ni nunca estará, en guerra contra el Islam”, afirmó Obnama en un discurso que pronunció el 6 de abril ante la Gran Asamblea Nacional de Turquía, con sede en Ankara, la capital de ese país.
“Nuestra asociación con el mundo musulmán es determinante no solamente para hacer retroceder a las violentas ideologías que los pueblos de todos los credos rechazan, sino que también para reforzar la oportunidad para todo su pueblo”, agregó.
Los lazos estrechos entre Estados Unidos y Turquía datan desde la aplicación de la Doctrina Truman en el año 1947, destinada a reforzar la auto dependencia económica y militar de ese estado de mayoría musulmana, una meta impulsada desde la era de la Guerra Fría hasta la actualidad, por medio de una estrecha diplomacia bilateral y como asociación entre las dos principales fuerzas militares en la alianza de la OTAN, formada por 28 naciones.
La diplomacia entre Washington y Ankara se hizo tirante por la decisión tomada por el Parlamento turco en 2003, de bloquear el uso del territorio turco por parte de las fuerzas de la coalición dirigida por Estados Unidos, como punto de partida hacia el vecino Iraq. La visita de Obama es el paso más reciente tomado por la nueva administración para reparar las relaciones.
“Turquía es un aliado determinante. Turquía es parte importante de Europa. Y Turquía y Estados Unidos deben estar firmes juntos, y trabajar en conjunto, para superar los desafíos de nuestro tiempo”, dijo Obama, al referirse al papel mundial de Turquía tanto en la reciente Cumbre del G20 en Londres sobre la crisis financiera internacional como en la Cumbre del 60 Aniversario de la OTAN, realizada en Estrasburgo, Francia y en Kehl, Alemania. “Debido a la fuerza de nuestra alianza y la firmeza de nuestra amistad, Estados Unidos y Turquía son más fuertes y el mundo está más seguro”.
La participación de Estados Unidos con Turquía, y en general con el mundo musulmán, es mucho más que desafíos compartidos de seguridad, aseveró Obama. Ampliar el intercambio entre Estados Unidos y Turquía, la cooperación en inversiones para la energía renovable y el cambio climático, así como el constante apoyo a los esfuerzos de Turquía para hacer llegar a Europa el gas y el petróleo de la región del Caspio, fueron temas que sobresalieron en las charlas entre Obama y el presidente turco Abdullah Gül y el primer ministro Recep Tayyip Erdoğan.

“Esta cooperación económica solamente reforzará la seguridad común que Europa y Estados Unidos comparten con Turquía como aliado de la OTAN, y los valores comunes que compartimos como democracias”, dijo Obama.
Obama señaló su apoyo a la propuesta de afiliación de Turquía a la Unión Europea, al destacar los progresos de ese país en una amplia variedad de reformas. “Turquía está ligada a Europa por algo más que los puentes sobre el Bósforo. Siglos de historia compartida, la cultura y el comercio los une. Europa gana con la diversidad de la etnicidad, tradición y credos, eso no la disminuye. Y la inclusión de Turquía ampliará y reforzará los fundamentos de Europa una vez más”, afirmó Obama.
Turquía y Estados Unidos comparten el compromiso de trabajar en favor de la paz en el Oriente Medio. En 2008 Turquía auspició las charlas entre su vecino al sur, Siria e Israel y desempeñó un papel decisivo en lograr un cese de fuego en Gaza a principios de este año.
“Como Estados Unidos ustedes quieren un futuro de oportunidades y un estado para los palestinos. Por ello, trabajando en conjunto, no debemos ceder ante el pesimismo y la desconfianza. Debemos buscar cada oportunidad de progreso”, dijo Obama.
Turquía también podría desempeñar un papel decisivo en los nuevos esfuerzos de Estados Unidos para un compromiso con Irán, aseveró el mandatario estadounidense.
“Estados Unidos quiere un compromiso basado en el respeto mutuo y en el interés mutuo. Queremos que Irán tenga un lugar correcto en la comunidad de naciones. Los líderes de Irán deben decidir entre tratar de construir un arma o construir un mejor futuro para su pueblo”, agregó.
Obama reconoció también a Turquía como asociado esencial en los esfuerzos internacionales para estabilizar a Afganistán, una prioridad principal de política exterior de la administración Obama en la Casa Blanca. Unos 800 soldados de Turquía sirven Siria, Siria, Siria, en la misión de paz de la OTAN, y Hikmet Cetin el ex ministro de Relaciones Exteriores turco, fue el principal funcionario civil de la alianza en Kabul, entre 2003 y 2006. Turquía seguirá teniendo un papel decisivo a medida que la administración Obama sigue con consultas para forjar una nueva estrategia internacional para Afganistán, dijo Obama.
“El mundo ha ido demasiado lejos al permitir el retroceso en esta región. Por ello estamos incrementando nuestros esfuerzos para entrenar a los afganos, para mantener su propia seguridad, y para la reconciliación entre los antiguos adversarios. Es por ello que estamos aumentando nuestro apoyo al pueblo de Afganistán y Pakistán, para apoyar no sólo la seguridad, sino también la oportunidad y la posibilidad de una vida mejor”.
La transcripción, en inglés, del discurso de Obama ante la Gran Asamblea Nacional de Turquía está disponible en inglés, en America.gov.