02 abril 2009
Ley que elimina prohibición de viaje cuenta con apoyo bipartidista

Washington – Un grupo bipartidista de senadores de Estados Unidos considera que permitir que ciudadanos estadounidenses viajen a Cuba sin restricciones romperá también las barreras económicas y comerciales que existen entre los dos países.
“El aumento de viajes al país isleño promoverá la causa de la democracia, fomentará los derechos humanos y beneficiará a los grupos empresariales y agrícolas estadounidenses”, dijo el senador Byron Dorgan el 31 de marzo. Dorgan es demócrata y representa a Dakota del Norte.
La medida, denominada Ley de derecho a viajar a Cuba, la copatrocinan los senadores Michael Enzi, republicano de Wyoming; Christopher Dodd, demócrata de Connecticut, y Richard Lugar, republicano de Indiana.
“Nuestra política hacia Cuba sanciona a los estadounidenses y prohíbe su derecho a viajar. Además, esta política no ha hecho nada para debilitar el régimen de Castro”, dijo Dorgan. “Ya es hora de cambiar esta política malograda”.
Enzi por su parte opinó que Estados Unidos había bloqueado viajar a Cuba y limitado duramente hacer negocios con la isla durante más de 50 años, pero ello no había dado resultado. Esta ley tiene por objeto poner fin a esa práctica y exponer Cuba a la democracia, dijo.
El mismo proyecto de ley se ha introducido en la Cámara de Representantes y tiene el apoyo de 120 legisladores. Ambos proyectos de ley deberán ser aprobados en las respectivas comisiones del Congreso y someterse a una votación en cada cámara antes de poder ser enviados al presidente para que se conviertan en ley. El proceso legislativo podría tardar dos años en completarse, dependiendo del grado de oposición que tenga y de las enmiendas que se agreguen antes de someterse a votación final.
El proyecto de ley prevé excepciones en casos de guerra, amenazas a la salud pública y la seguridad de los viajeros estadounidenses.
El presidente Obama dijo durante su campaña el año pasado que favorecía la eliminación de las restricciones para que las familias pudieran viajar a Cuba y enviar dinero a sus familiares, lo que se conoce como remesas.
El senador Robert Menéndez, demócrata de Nueva Jersey e hijo de inmigrantes cubanos, se opone a la legislación y sostiene que ahora es el momento de apoyar a los activistas pro-democracia en Cuba y no de proporcionar un auge económico al régimen de Castro.
Cuba es el único país al que Estados Unidos prohíbe viajar, aunque hay excepciones, como para periodistas o visitas humanitarias.
La ley cuenta con el apoyo del sector agrario estadounidense y de la Cámara de Comercio de Estados Unidos. Las organizaciones de comercio e industria esperan que si se eliminan las restricciones de viaje, también podría levantarse el actual embargo comercial.
Según la organización agraria estadounidense American Farm Bureau, las ventas a Cuba ascienden anualmente a 400 millones de dólares en arroz, trigo, aves de corral y otros productos agrícolas, pero podría alcanzar los 1.000 millones de dólares al año si hubiera menos restricciones.
Estados Unidos impuso un embargo de armas a Cuba después de que el actual régimen castrista llegara al poder tras la caída del gobierno de Fulgencio Batista en 1959. En 1962, Estados Unidos amplió el embargo para incluir otros aspectos, después de que el gobierno cubano bajo Fidel Castro se apoderase de las propiedades de empresas estadounidenses que tenían intereses comerciales en el país. El Congreso codificó las restricciones que se convirtieron en ley en 1992.