05 septiembre 2008
Comentario publicado en el diario The Miami Herald, el 20 de agosto de 2008

“Estados Unidos colaborará muy de cerca con las otras 33 democracias del hemisferio que participarán en la próxima cumbre, con el objetivo de consolidar los numerosos logros de reuniones anteriores. En la próxima Quinta Cumbre de las Américas, auspiciada por Trinidad y Tobago en abril de 2009, esperamos ver más avances en prosperidad regional, seguridad energética, sustentabilidad ambiental, seguridad pública y cumplimiento del estado de derecho”, dicen el secretario de Estado adjunto Thomas A. Shannon y el embajador Héctor Morales, coordinador de Estados Unidos para la Cumbre de las Américas en un artículo de opinión publicado el 20 de agosto por el periódico The Miami Herald.
A continuación una traducción del artículo:
(comienza el texto)
Cumbre de las Américas promueve seguridad, prosperidad y democracia
Thomas A. Shannon, Secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental
Embajador Héctor Morales, Coordinador de Estados Unidos para la Cumbre de las Américas
The Miami Herald, 20 de agosto de 2008
La ciudad de Atlanta auspició con éxito el segundo Foro Anual de
Competitividad en las Américas esta semana, al reunir a líderes de los sectores público y privado y a organizaciones académicas y no gubernamentales de las Américas, para dialogar sobre cómo hacer a nuestro hemisferio más próspero y competitivo.
Este foro es uno de los logros más positivos de la Cumbre de las Américas. La cumbre es la única reunión programada regularmente para todos los jefes de estado elegidos de manera democrática, al igual que ofrece una oportunidad única para el diálogo y el éxito. La cumbre ha disfrutado de un apoyo incondicional y bipartidista en Estados Unidos desde su creación en 1994. El presidente Bush ha asistido a tres cumbres – en Canadá en 2001, en México en 2004 y en Argentina en 2005 – desempeñando un papel especial en la formación de la agenda multilateral del hemisferio. Bush alineó la política de nuestro propio hemisferio para reflejar el consenso alcanzado en las Américas sobre las prioridades de consolidación de las instituciones democráticas, promoción de la prosperidad y oportunidad económica, inversión en el pueblo y protección de la seguridad del estado democrático.
El proceso de la cumbre ha reducido el costo de remesas, proporcionado medicinas a personas que viven con VIH/SIDA y negado refugio a funcionarios corruptos.
En la tercera cumbre realizada en la ciudad de Québec en 2001, los líderes del hemisferio aprobaron la Declaración sobre Seguridad en las Américas, que les permite emprender una iniciativa regional contra los desafíos de seguridad tales como el terrorismo, drogas, desastres naturales y trata de personas, así como aplicar contramedidas más amplias y más integrales que ninguna nación individual pudiese lograr.
Sustentar y aumentar la prosperidad requiere que los gobiernos enfrenten áreas no sólo de crisis, sino también sus responsabilidades más fundamentales. Por ejemplo, en la última cumbre se creó el Programa de Desarrollo de Infraestructura de las Américas, que generará 2.600 millones de dólares en inversión privada para mejorar el acceso a servicios básicos para los pueblos de las Américas.
Quizás lo más importante, es que estas cumbres han ayudado a reforzar el entendimiento de las Américas de que el desarrollo sostenible requiere de un compromiso con la gobernabilidad democrática, en donde se enfrasquen todos los sectores de la población y se erradique el pernicioso problema de la corrupción. Estos principios de gobernabilidad democrática y libertades fundamentales son preservados en la Carta Democrática Interamericana, que une a los gobiernos del hemisferio en una serie de obligaciones sin precedente para defender estos derechos básicos.
Estados Unidos colaborará muy de cerca con las otras 33 democracias del hemisferio que participarán en la próxima cumbre, con el objetivo de consolidar los numerosos logros de reuniones anteriores. En la próxima Quinta Cumbre de las Américas, auspiciada por Trinidad y Tobago en abril de 2009, esperamos ver más avances en prosperidad regional, seguridad energética, sustentabilidad ambiental, seguridad pública y cumplimiento del estado de derecho. Cada cumbre ha servido como una meta para las sucesivas administraciones de Estados Unidos a medida que éstas han trabajado para el mejoramiento de la región. Debido a que la cumbre tendrá lugar a menos de cuatro meses después de la toma de poder, ofrecerá al siguiente presidente estadounidense una oportunidad de oro para demostrar el compromiso inquebrantable y bipartidista que nuestra nación tiene con la seguridad, prosperidad y democracia en las Américas.
Hemos progresado mucho para consolidar y enfrentar más retos, pero el proceso está puesto. Estados Unidos espera continuar su colaboración con nuestros vecinos hemisféricos, a medida que nos preparamos para la Quinta Cumbre de las Américas.
(termina el texto)