10 octubre 2008
Defensa de ciudadanos en cualquier parte parece violar ley internacional

Washington — Las alegaciones de Rusia de tener una esfera “privilegiada” de influencia dentro de las fronteras de la desaparecida Unión Soviética, luego de su ataque contra Georgia, y su declaración de tener derecho a intervenir en nombre de los ciudadanos rusos fuera de sus fronteras, han provocado expresiones de confusión, desaliento y rechazo directo por parte de Estados Unidos y Europa.
“Rusia quiere hacer retroceder el surgimiento democrático en sus fronteras, para destruir cualquier posibilidad de agrandamiento de la OTAN o de la Unión Europea, y restablecer una esfera de hegemonía sobre sus vecinos”, escribieron dos diplomáticos de la antigua administración Clinton, en un comentario publicado en el diario The Washington Post. Richard Holbrooke, actualmente miembro del Consejo de Relaciones Exteriores, con sede en Nueva York, negoció los acuerdos de paz de Dayton para Bosnia; Ronald Asmus, ex-vicesecretario de Estado, es parte del Fondo Marshall Alemán, en Bruselas.
“INTERESES PRIVILEGIADOS”
No obstante que niegan que Rusia busque un conflicto ideológico o una nueva Guerra Fría, tanto el presidente Dmitry Medvedev como el primer ministro Vladimir Putin han repetido declaraciones preocupantes sobre los derechos y autoridad unilateral de Rusia en una variedad de foros públicos. (Ver artículo relacionado ""OTAN apoya integridad y unidad de Georgia contra acciones rusas")")
En la reunión anual del Club de Debates Valdai, en Moscú, que congrega a expertos rusos procedentes de todo el mundo, Medvedev aseveró que “nuestros vecinos representan la tradicional esfera de intereses de la Federación Rusa”.
En entrevistas con la televisión rusa, Medvedev presentó cinco principios de relaciones internacionales, entre ellos las esferas de influencia. “Rusia, como cualquier otro país, tiene regiones en las que tiene sus intereses privilegiados”, dijo, de acuerdo con un informe de la BBC.
Cuando se le preguntó si se refería a sus países vecinos Medvedev dijo que “ciertamente las regiones fronterizas [con Rusia] pero no solamente esas”.
Otro principio se refiere a la protección de los ciudadanos. “Nuestra prioridad incuestionable es proteger la vida y la dignidad de nuestros ciudadanos, donde se encuentren”, agregó Medvedev.
CIUDADANÍA, PASAPORTES Y LA LEY
Los expertos en leyes expresan profundo escepticismo en cuanto a las alegaciones de Rusia de que meramente defiende los derechos de sus ciudadanos. “En Osetia del Sur, Abjasia. Trans-Dniester (Moldovia), Crimea (Ucrania), y otras regiones, Rusia ha venido emitiendo pasaportes sistemáticamente, declarando a los miles de residentes ciudadanos rusos, y luego afirmando su derecho de intervenir en su defensa, según lo que indican los informes noticiosos.
El principio de soberanía nacional no les permite a los estados conceder la ciudadanía “en masa” a los ciudadanos de otro país, sin el consentimiento explícito de ese estado, dice Natalie Wild, científica política de la Universidad de Oxford.
“Las medidas de Rusia en Georgia no sólo violaron las leyes y los principios internacionales, sino también demostraron hasta donde la noción de intervención humanitaria puede ser abusada”, escribió Wild en un comentario para Radio Europa Libre/Radio Libertad.
Christopher Waters, profesor de leyes en la Universidad de Windsor, en Canadá y director de El Estado de la Ley en el Cáucaso Sur, considera que la concesión de pasaportes en gran escala en esas conflictivas regiones “en las que Rusia busca tener influencia es por conveniencia propia, y en gran medida, un fraude”.
En otro artículo en línea electrónica el académico alemán Andreas Umland, editor de una serie de libros titulada Política y Sociedad Soviética y Postsoviética, planteó: “¿Cual sería la reacción de Moscú si Alemania comenzara a ofrecer pasaportes alemanes a los habitantes de la región de Kaliningrado y proteger los ‘derechos y la dignidad’ de esos nuevos alemanes?”
Umland señala que Rusia está distribuyendo pasaportes en Osetia del sur, y en otras regiones en disputa, “para acelerar los conflictos locales, crear un pretexto para la participación rusa y conseguir la justificación para la anexión territorial”.
RETIRO DE EUROPA UNIFICADA
Muchos observadores ven una peligrosa secuela detrás de estos comentarios, apuntando no solamente a las acciones rusas en Georgia, sino también al enlace entre la represión en el país y la confrontación internacional.
En una entrevista con America.gov el analista de defensa Robert Hamilton, del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos, con sede en Washington, dijo que “el concepto de las esferas privilegiadas y lo que ellos llaman el ‘Cercano Exterior’ es desestabilizador. La relación de Rusia con la OTAN ha cambiado debido a que la política interna rusa se ha inclinado hacia el autoritarismo”. Hasta principios de año Hamilton dirigió el programa de Estados Unidos de entrenamiento militar en Georgia para las tropas desplegadas en Iraq.
Putin ha protestado contra la ampliación de la OTAN diciendo que es “una grave provocación, y calificó el sistema internacional vigente de injusto para Rusia. Pero, en contra de los mitos, Rusia no ha sido “humillada” desde 1989, de acuerdo a Denis MacShane, miembro del Parlamento británico y ex ministro en la Unión Europea, en un artículo que escribió para la revista Newsweek.
“En realidad, ningún otro enemigo anterior de la democracia occidental ha sido tan bien recibido. Rusia fue llevada al G7. El Consejo de Europa le abrió sus puertas a Rusia, a pesar de que la Duma rehúsa reconocer la Corte Europea de Derechos Humanos. Las inversiones llovieron sobre Rusia. El presidente Bush, el ex-primer ministro Tony Blair, el ex-canciller alemán Gerhard Schroeder todos llenaron de elogios a Putin cuando llegó a la presidencia el año 2000”, escribió MacShane.
Robert Hunter, ex-embajador ante la OTAN y actualmente analista principal en la Corporación RAND, dijo en un reciente comentario que las administraciones de Estados Unidos persiguieron dos objetivos: “Sacar permanentemente a Europa Central del ajedrez geopolítico y empujar a Rusia hacia el mundo exterior”. Esas metas tenían la intención, en parte, de reemplazar la política de las “esferas de influencia” con instituciones de cooperación basadas en la democracia y el avance económico.
Para más información, en inglés, ver la sección Standing with Georgia en America.gov.