12 diciembre 2008
EE.UU. plantea resolución para perseguir a piratas en aguas de Somalia

Washington — Estados Unidos, junto a otros países y entidades internacionales como las Naciones Unidas, la Liga Árabe, la Unión Europea y la OTAN, intenta hallar nuevas maneras de frenar la piratería en la costa al este del África.
El 9 de diciembre la administración Bush presentó un proyecto de resolución al Consejo de Seguridad de la ONU que, de ser aprobado, permitiría a los países extranjeros notificar al Gobierno Federal de Transición de Somalia de la persecución de piratas en la costa de Somalia para frenar la planificación o el facilitamiento de sus robos. El proyecto de resolución también autorizaría el ingreso al espacio aéreo de Somalia y favorece la ampliación de los recursos disponibles a quienes ahora combaten la piratería en el mar.
La Oficina Marítima Internacional informó que en el año 2008 se capturaron 40 barcos y que los piratas tienen en su poder a cientos de tripulantes. El informe Alerta sobre piratas, que la OIM difundió el 4 de diciembre, dice que algunos piratas somalíes operan en la actualidad cerca de Kenia, y que usan “barcos matriz” para ayudar a naves más pequeñas de ataque.
Los barcos de la Armada de Estados Unidos, y de varios otros países, han puesto en cuarentena al barco ucraniano MV Faina, que está tomado por piratas, para evitar que su carga de 30 tanques, armas y municiones de la era soviética, pueda llegar a las costas africanas. Se calcula que actualmente hay unos 14 barcos en manos de piratas.
En un comunicado de 3 de diciembre, la OTAN reitera su compromiso de combatir la “plaga” de la piratería frente al Cuerno de África. Los barcos de los países miembros de la OTAN, entre ellos naves de Italia, Turquía y el Reino Unido, recientemente han escoltado naves con carga del Programa Mundial de Alimentos para Somalia.
La OTAN comenzó esa tarea, oficialmente denominada Operación Proveedor Aliado, luego que se hiciera demasiado peligroso para los barcos contratados por el PMA navegar por el Golfo de Aden. La misión ha permitido al PMA distribuir toneladas de ayuda humanitaria.
La Armada de Estados Unidos ya tiene naves en la zona para frenar el terrorismo y entrenar a las armadas africanas. El vice almirante Gortney de Estados Unidos, que dirige las Fuerzas Marítimas Combinadas, dijo que aunque los ataques piratas son una amenaza al comercio mundial, las empresas marítimas comerciales deben entender que las armadas no pueden proteger complemente un área de un millón de kilómetros cuadrados de aguas navegables.
La Armada de Estados Unidos recibió nueva ayuda el 8 de diciembre cuando la Unión Europea estacionó seis barcos y tres portaviones en la región. La Fuerza Naval Somalia de la Unión Europea (también conocida como Operación Atalanta), se ha hecho cargo de escoltar los embarques del PMA.

Los barcos de la Unión Europea fueron desplegados en cumplimiento de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre piratería. Específicamente, el 2 de diciembre, el Consejo de Seguridad amplió la Resolución 1846, patrocinada por Estados Unidos, para permitir a las armadas combatir la piratería en aguas somalíes. Rosemary DiCarlo, embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas y representante alterna para Asuntos Políticos Especiales, dijo que la Resolución 1846 “es el comienzo para establecer un enfoque integral para tratar con la piratería en esa región”.
Las autoridades de Estados Unidos, además de los esfuerzos de Naciones Unidas, están trabajando con varios países europeos. Di Carlo dijo que es importante que los países comprometidos en frenar la piratería se enfoquen en cómo manejar a los piratas capturados. Dijo que una convención de la ONU ofrece los medios suficientes para procesar a los piratas, pero que también deben considerarse otras autoridades legales.
Aunque menos del uno por ciento de los barcos que pasan por el Golfo de Aden han sido importunados por el ataque de los piratas, los especialistas calculan que el problema se irá agravando. Por ejemplo, Dominick Donald, de Aeges Defense, una empresa con sede en Londres dedicada a la seguridad y la administración de riesgos, dijo ante la Fundación Heritage el 24 de noviembre pasado que los piratas se han dado cuenta de los vacíos en la capacidad de las armadas.
J. Peter Pham, profesor de la Universidad James Madison, que escribe sobre la piratería, dijo a America.gov que los ataques están proliferando “porque la piratería es un delito de oportunidad”. Un gobierno débil como el de Somalia está incapacitado para refrenar a las pandillas de piratas y por ello los propietarios de los barcos deben pagar enormes rescates.
Pham agregó que la ampliación de la presencia naval no necesariamente tendrá resultados. Aunque varias armadas hayan intercambiado las cortesías de costumbre, Pham señaló que todavía les falta integrar sus actividades.
Las organizaciones internacionales están avanzando hacia una postura más agresiva y coordinada. Ya se están completando las reglas para gobernar enfrentamientos, para orientar a la fuerza de tareas navales de la Unión Europea cuando la Operación Atalanta ingrese en aguas infestadas por piratas. Las autoridades de la OTAN dicen que podrían considerar misiones adicionales contra la piratería.
Buscar soluciones en tierra firme
El teniente de la Armada de Estados Unidos, Nathan Christensen, que trabaja para la Quinta Flota de Estados Unidos con sede en Bahrain, dijo que la solución verdadera a la piratería está en tierra firme. El oficial declaró a la revista Time que los piratas en algún momento tienen que tocar tierra y que la raíz del problema es la falta de legalidad en Somalia, porque eso permite a los piratas prosperar, y debe ser resuelto.
Pham lo expuso de esta manera: “en el fondo no se verá el final de la falta de legalidad en el mar mientras no se resuelva el tema de la falta de la presencia de un estado en tierra firme en Somalia”. Sin embargo abogó en favor de mitigar el problema haciendo que los barcos inviertan más en seguridad y rechacen pagar rescates. La promoción de acciones de fuerza por parte de las armadas y la elevación de los costos para los piratas harán que “su rapiña sea menos atractiva”, dijo.
El 16 de diciembre la secretaria de Estado Rice visitará las Naciones Unidas para presionar en favor de la aprobación de una resolución que permita a los países y organizaciones extranjeras cooperar con el gobierno de Somalia para “tomar todas las medidas necesarias” contra los piratas, tanto en la costa como en el espacio aéreo de Somalia. El acceso estaría limitado a un período de 12 meses.
Aunque implicaría un compromiso a largo plaza de la comunidad internacional, el restablecimiento del estado de derecho es la solución favorecida por DiCarlo. “Tenemos que establecer un ambiente seguro y salvo en Somalia, para permitir el funcionamiento del gobierno de transición”.