19 agosto 2008
Alianza se reúne en Bruselas para reconsiderar relaciones con Moscú

Washington -- Los 26 ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se reunirán en una sesión de emergencia para destacar el compromiso de la alianza con el futuro de Georgia y evaluar sus futuras relaciones con Rusia tras su ataque aéreo y terrestre contra la democracia emergente en el sur del Cáucaso.
“En este momento estamos firmemente centrados en que las fuerzas rusas salgan de Georgia, en lograr que el alto el fuego se cumpla, en ayudar al pueblo de Georgia”, dijo la secretaria de Estado Condoleezza Rice en una entrevista realizada el 17 de agosto con el programa informativo de la cadena de televisión estadounidense NBC Meet the Press. “Georgia se reconstruirá. La reputación de Rusia puede que no”.
Rice concedió una serie de entrevistas después de informar al presidente Bush sobre sus visitas a Francia y Georgia que tuvieron lugar entre el 13 y 15 de agosto y antes de partir hacia Bruselas, Bélgica, donde los ministros de la OTAN se reunirán el 19 de agosto para considerar una misión internacional de vigilancia y ayuda para la reconstrucción, así como para formular una respuesta diplomática consolidada a la intervención militar de Rusia.
“Aparentemente Rusia quiere jugar a dos bandas. Quiere ser parte de las instituciones que son esenciales para la economía y el orden internacionales, y por otro lado quiere practicar un comportamiento de estilo soviético, de intimidar e invadir a sus vecinos”, dijo Rice en declaraciones al programa Face the Nation del canal de televisión CBS.
Rusia no puede “utilizar una fuerza desproporcionada” contra Georgia y ser bien recibida en las instituciones internacionales, dijo Rice. “Rusia pagará un precio”, agregó.
En Bruselas debe esperarse “un mensaje muy claro de solidaridad con Georgia”, dijo Carmen Romero, portavoz de la OTAN.
“Hemos de reiterar el compromiso asumido en la cumbre de la OTAN de 2008 en Bucarest, Rumanía, y se espera que la reunión también apruebe un paquete de medidas de apoyo a Georgia”, dijo Romero, además se incluirá apoyo a otros 100 monitores internacionales de la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa, así como a un equipo de la OTAN que ayude a los funcionarios de Georgia a evaluar los daños causados a sus instalaciones militares por las fuerzas rusas.
La OTAN ya ha prohibido la participación de un barco ruso en un ejercicio multinacional próximo a celebrarse. Se espera que los ministros en Bruselas hagan una revisión del espectro completo de los esfuerzos de cooperación entre la OTAN y Rusia para considerar más recortes, incluso en áreas esenciales como el antiterrorismo, la lucha contra narcóticos y la defensa de misiles.
“Nos tomaremos el tiempo necesario para evaluar que otras consecuencias puede haber para la relación”, dijo Rice.
Pero los funcionarios no han cerrado completamente las puertas a Rusia y no tienen previsto disolver el Consejo Rusia-OTAN, un cuerpo consultivo establecido en 2002 para mejorar la cooperación en materia de seguridad entre el este y el oeste.
“No queremos destruir el Consejo Rusia-OTAN, pero las acciones de Rusia han puesto en duda la premisa de la relación entre la OTAN y Rusia”, dijo Kurt Volker, embajador de Estados Unidos, en declaraciones a la agencia Reuters el 16 de agosto.
Mientras los miembros de la alianza consideran el futuro de su relación con Moscú estarán observando la afirmación de Rusia de que se retirará de Georgia, según los términos del alto el fuego negociado por la Unión Europea. “Creo que los aliados se mostrarán firmes respecto a que esto fue una violación de la integridad territorial de Georgia”, indicó Romero.
La alianza expresará su apoyo a un esfuerzo diplomático internacional para resolver las diferencias en torno a las regiones separatistas de Georgia en Osetia del sur y Abjasia.
“Las negociaciones comenzarán con la premisa de que la integridad territorial de Georgia debe ser respetada, de que Abjasia y Osetia del sur están dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas de Georgia, y de que procederemos según las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que así lo reconocen”, afirmó Rice.
La alianza transatlántica también tratará el compromiso que asumió en la cumbre de Bucarest en 2008, sobre la futura afiliación de Georgia y Ucrania, una medida que provocó fuertes críticas por parte de Moscú y que muchos expertos consideran como un factor que contribuyó a la decisión del Kremlin de lanzar operaciones militares. (Véase EE.UU. respalda ingreso de Ucrania y Georgia en la OTAN)
“Georgia es un asociado y amigo respetado y un día Georgia se sumará a la OTAN", declaró a la prensa el 12 de agosto Jaap de Hoop Scheffer, secretario general de la OTAN, tras una reunión a nivel de embajadores del Consejo del Atlántico Norte de la entidad que condenó el ataque de Rusia contra Georgia por su “excesivo y desproporcionado uso de la fuerza”.
Después de la reunión de la OTAN Rice viajará a Varsovia, Polonia, donde firmará un acuerdo formal para que ese país instale 10 interceptores defensivos de misiles, un componente clave para un sistema limitado de defensa antimisiles planificado con base en Europa, que también se enfrentó a una fuerte oposición por parte de Moscú. Polonia fue uno de los varios estados del antiguo bloque soviético que se pronunció inmediatamente de parte de Georgia tras la incursión militar de Rusia.
En el programa Fox News Sunday del canal de televisión estadounidense Fox News Rice declaró que “si los rusos intentaban intimidar con este acto, lo único que han logrado es reforzar las actitudes de los pequeños estados en su entorno. Creo que los rusos han cometido un gran error en este caso”.