18 mayo 2009
Solidario con aquellos en Birmania que luchan por la democracia

Washington — Estados Unidos está indigando por el hecho de que la junta militar de Birmania hayar emplazado nuevos cargos contra la galardonada con el premio Nobel de la Paz y detenida Aung San Suu Kyi.
“Estoy profundamente consternada por la decisión del gobierno de Birmania de haber acusado a Aung San Suu Kyi de un delito sin fundamento”, dijo la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton en un comunicado de prensa el 14 de mayo en el Departamento de Estado. “Nos oponemos a los esfuerzos del régimen para utilizar este incidente como pretexto para imponerle mayores restricciones injustificadas y por ello hacemos un llamamiento a las autoridades birmanas a que la liberen inmediata e incondicionalmente, junto con su doctor y los más de 2.100 prisioneros políticos detenidos en la actualidad”.
Clinton indicó a los periodistas que pensaba hablar con el secretario general de la Asociación de Países del Sudeste Asiático (ASEAN) para obtener apoyo para la liberación de Aung San Suu Kyi.
“También plantearemos este asunto a otros países como China y veremos si es que se puede en base a un carácter humanitario, obtener alivio para Aung San Suu Kyi por estos últimos esfuerzos para intimidarla e incluso posiblemente encarcelarla”, dijo Clinton.
La embajadora de Estados Unidos Susan Rice, representante permanente de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, dijo en declaraciones publicadas el 14 de mayo que estaba “profundamente preocupada por la situación actual de Aung San Suu Kyi y los nuevos cargos emplazados contra ella por haber violado presuntamente los términos de su arresto domiciliario”.
“Las autoridades de Birmania no deben utilizar la situación actual como pretexto para extender su detención. El gobierno de Estados Unidos solicita la liberación inmediata e incondicional de Aung San Suu Kyi”, dijo Rice.
Rice indicó que Estados Unidos es solidario con aquellos en Birmania que luchan por la democracia.
“Instamos firmemente al progreso hacia una Birmania democrática que respete los derechos de todos los ciudadanos”, dijo.
Aung San Suu Kyi, de 63 años de edad, y de quien se dice que está en frágil estado de salud, fue arrestada el 14 de mayo por agentes de seguridad de Birmania. Está en espera de que se celebre un juicio por haber permitido a un ciudadano estadounidense, John William Yettaw, que permaneciera en su complejo una noche sin permiso del gobierno, algo que las autoridades consideran una aparente violación de su arresto domiciliario a largo plazo.
Los cargos contra Aung San Suu Kyi conllevan una sentencia de hasta cinco años, según informes noticiosos. Esta confinada en una “instalación residencial” en los terrenos de la prisión de Insein, cerca de la ciudad principal de Birmania, Rangoon, según explicó su abogado a los periodistas.