18 junio 2009
Funcionarios de salud pública afrontan interrogantes respecto enfermedad

Washington – La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elevado el nivel de alerta de pandemia a la fase 6, su nivel más alto, tras confirmar con virólogos y países miembros que el nuevo virus H1N1, que en la mayoría de la gente provoca una leve gripe estacional, se ha propagado de persona a persona de manera sostenida en 74 países en tres continentes.
La declaración de la pandemia –la primera desde 1968-1969, cuando una cepa de la gripe H3N2, detectada inicialmente en Hong Kong, causó 700.000 muertes– significa que el virus se ha extendido por todo el mundo y no que se haya vuelto más grave, y que todos los países deben comenzar a seguir sus planes nacionales de pandemia.
“He realizado consultas con destacados expertos en gripe, virólogos y funcionarios de salud pública. De conformidad con los procedimientos previstos en el Reglamento Sanitario Internacional, he recabado la orientación y la opinión del Comité de Emergencias establecido con esa finalidad”, dijo la secretaria general de la OMS, la doctora Margaret Chan, en una sesión informativa el 11 de junio. “Sobre la base de los datos disponibles, y de la evaluación de los datos por esos expertos, cabe concluir que se cumplen los criterios científicos que definen las pandemias de gripe”.
“El mundo se encuentra ahora en el inicio de la pandemia de gripe de 2009”, dijo Chan.
El 11 de junio, la OMS reveló que 74 países habían informado oficialmente de 28.774 casos de infección por H1N1 y 144 muertes. Los países con el mayor número de casos son: Australia (1.307), Canadá (2.446), Chile (1.694), México (6.241) y Estados Unidos (13.217).
“Una característica de las pandemias es que se propagan rápidamente por todo el mundo. En el siglo pasado, la propagación tardaba por regla general entre 6 y 9 meses, incluso en épocas en las que la mayoría de los viajes internacionales se hacían en barco o en tren”, dijo Chan.
Agregó: “Los países deberían contar con que en un futuro próximo tendrán casos en su interior, o aumentará el número de los casos que tienen. Los países donde los brotes parecen haber alcanzado un máximo deberían prepararse para una segunda oleada de infecciones. Se han mandado orientaciones sobre medidas de protección y precaución a los ministros de salud de todos los países”.
“Como resultado de la labor realizada durante los últimos cuatro años para responder a la influenza aviar y prepararse para una pandemia de gripe, el mundo está mucho mejor preparado ahora para afrontar una pandemia de lo que estaba en el año 2005”, dijo a America.gov el doctor David Nabarro, coordinador para la influenza en las Naciones Unidas, en una comunicación por correo electrónico.

Nabarro fue nombrado al cargo en 2005, dos años después de que la gripe aviar H5N1, altamente patógena, empezara a extenderse por todo el sudeste asiático y luego al resto de Asia, Europa y África, desatando medidas mundiales concertadas para controlar la enfermedad y prepararse para la próxima pandemia de gripe .
LA PREPARACIÓN DE LOS PAÍSES
Los funcionarios de la OMS han venido trabajando con los países miembros durante semanas para asegurarse de que todos están preparados para afrontar la transición de la fase 5, que según la OMS declaró el 29 de abril supone una señal inequívoca de que una pandemia es inminente y un aviso a los países de que ya era hora de organizarse, comunicarse entre sí y poner en práctica las medidas de mitigación.
Los preparativos en curso incluyen asegurarse de que los países tengan la información esencial y herramientas para sus ciudadanos; enfocarse en el desarrollo de vacunas; aumentar la oferta de los medicamentos antivíricos; elaborar pautas clínicas para el tratamiento, y suministrar datos actualizados sobre la comprensión científica de este nuevo y complejo virus H1N1.
La mayoría de los planes nacionales de pandemia se elaboraron en 2003, durante la propagación del virus de gripe aviar H5N1, altamente patógeno, entre las aves y las personas. A diferencia del H1N1, el H5N1 no se transmite fácilmente entre las personas, pero es mucho más mortal. Los planes de pandemia que se basan en ese virus puede que establezcan pautas, como cierres de fronteras y embargos comerciales, que son más extremas que las que se necesitan para atender el H1N1.
LOS MÁS VULNERABLES
En una reunión informativa celebrada el 11 de junio, el doctor Thomas Frieden, quien asumió el liderazgo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) el 8 de junio, declaró que Estados Unidos continuaría su acción enérgica contra el nuevo virus H1N1.
“Nuestros objetivos principales son determinar dónde los virus se están extendiendo y reducir su impacto, en particular en los que son más vulnerables, es decir personas con problemas de salud y bebés, en este caso”.
Los CDC, un centro colaborador de la OMS para la vigilancia, epidemiología y control de la influenza, ha dado los primeros pasos para desarrollar una vacuna posible y ha enviado el virus a varios laboratorios y fabricantes en otros países, informó Schuchat en una sesión informativa del 4 de junio. El virus puede utilizarse para elaborar lotes de vacuna experimental para la realización de pruebas que determinen si produce una respuesta inmunológica y si es segura para que la personas lo tome.
“Ha habido excelente cooperación mundial con la Organización Mundial de la Salud y con países de todo el mundo”, aseguró Frieden. “Esta es una de las numerosas ocasiones que nos recuerdan que todos estamos conectados y que muchas de nuestras decisiones en Estados Unidos se basarán en información útil de países de América Latina, África, Asia, Australia y otros lugares. Es muy importante que enfrentemos esto conjuntamente”.
Para consultar más información sobre la respuesta a la enfermedad H1N1, visite las páginas web que los CDC y la OMS han elaborado para ese propósito.