09 junio 2009
Cumbre de Salud del Pacífico destacará colaboraciones público-privadas

Washington – A miles de kilómetros de distancia, un aula en Filipinas, una red de clínicas en Brasil y un centro de investigación médica en Corea del Sur demuestran un elemento clave de la respuesta de Estados Unidos a la tuberculosis resistente a los fármacos (TB DR).
Las alianzas –entre los gobiernos, el sector privado y las organizaciones no gubernamentales (ONG)– son fundamentales en los esfuerzos mundiales para vencer la tuberculosis multirresistente (TB MDR) y la tuberculosis extremadamente resistente a los fármacos (TB XDR).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la tuberculosis resistente a los medicamentos como una “bomba de relojería” para la salud mundial, con casi 500.000 nuevos casos de TB MDR en 2008. La TB MDR se produce cuando la mayoría de los medicamentos antituberculosos son ineficaces; la TB XDR, enfermedad mortal en el 53 por ciento de los casos, se produce cuando ningún fármaco contra la tuberculosis tiene efecto. Estados Unidos, el principal país donante al Fondo Mundial contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria, es un país líder en las iniciativas dirigidas a combatir la TB MDR.
“No debemos olvidar el hecho de que 1,7 millones de personas mueren, garantizados, de tuberculosis todos los años, con la precisión de un reloj”, dijo el doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), y uno de los principales expertos estadounidenses en enfermedades infecciosas.
La quinta Cumbre anual de Salud del Pacífico, que se celebrará del 16 al 18 de junio en Seattle, que se centra en la TB MDR como amenaza importante para la salud mundial pondrá de relieve el valor de las alianzas en la lucha contra la tuberculosis farmacorresistente. Asistirán al encuentro cientos de científicos, funcionarios del gobierno, líderes de empresas e investigadores de más de 24 países (entre ellos Perú, Sudáfrica, Japón, Kenia, Suiza, China, India, Brasil y Estados Unidos).
“Hay un sentimiento creciente de que la colaboración es la clave del futuro para todos”, dijo Michael Birt, director ejecutivo de la cumbre y director del Centro de Salud y Envejecimiento en la Oficina Nacional de Investigación de Asia, uno de los centros co-fundadores de la cumbre. “Ese es un elemento fundamental del pensamiento estratégico de Estados Unidos en este momento”.
NUMEROSAS PAREJAS EN MÚLTIPLES NIVELES
Los esfuerzos del gobierno de Estados Unidos en la lucha contra la TB MDR pueden encontrarse en todos los niveles, desde gobiernos locales y estatales hasta organismos federales como el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), los Centros de EE.UU. para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Las alianzas suelen concentrarse en los 22 países con el mayor número de casos de tuberculosis y se centran en la búsqueda de nuevos medicamentos y herramientas de diagnóstico. (Véase Innovación es crítica en batalla contra tuberculosis).
En Filipinas, el CDC y un instituto filipino de enfermedades tropicales están creando un nuevo marco de formación sobre TB MDR para los trabajadores de la salud mediante un programa de clases durante todo el año. Las anteriores colaboraciones de capacitación de los CDC en Letonia, Malawi, Sudáfrica y Perú se centraron en sesiones de una semana de duración y de una sola vez, pero el nuevo curso se dividirá en cuatro sesiones que aprovecharán las aptitudes de los estudiantes.

“Ése es el modelo hacia el cual seguramente nos dirigimos”, dijo el Dr. Timothy Holtz, líder de equipo en la rama de investigación internacional de la División de Eliminación de la Tuberculosis en los CDC. Holtz es el representante de los CDC para la Iniciativa del Comité Luz Verde, una colaboración internacional con la OMS y la Alianza Alto a la Tuberculosis, cuyo objetivo es encontrar nuevos fármacos y herramientas de diagnóstico para el tratamiento de la TB MDR.
En otros lugares, el NIAID y el gobierno de Corea del Sur respaldan un centro de investigación en Masan (Corea del Sur) que somete a prueba los nuevos fármacos contra la tuberculosis, y USAID trabajó con el Ministerio de Salud de Brasil para aumentar el número de centros de TB MDR en Brasil, de 63 en 2004, a 122 en 2007. Entre otros proyectos del CDC cabe destacar la iniciativa bilateral con México CureTB, que coordina la atención a la tuberculosis en la frontera entre México y Estados Unidos.
El sector privado también lleva a cabo diversas iniciativas, por ejemplo la Fundación Bill y Melinda Gates firmó en abril un acuerdo de 33 millones de dólares con el Ministerio de Salud chino para realizar estudios sobre la TB y la TB MDR en seis provincias chinas. El NIAID también colabora con el gigante farmacéutico Eli Lilly and Company en la investigación de nuevos medicamentos como la Alianza Lilly sin fines de lucro para ensayos clínicos en fase inicial de descubrimiento de fármacos contra la tuberculosis.
El gobierno de Estados Unidos “no puede hacerlo todo, ni tampoco puede ser todo para todo el mundo”, dijo Fauci. “Así que, por necesidad hemos tenido que desarrollar entidades estratégicas y alianzas estratégicas”.
RESPUESTAS MUNDIALES EN AUMENTO
China, que junto con la India tiene los más altos niveles de infección por TB MDR, está reforzando sus esfuerzos para luchar contra la TB MDR. En abril, Pekín organizó reuniones a nivel ministerial sobre la TB MDR que destacaron el papel que desempeñan “los socios en todo el sistema de salud y más allá” para recaudar lo que se calcula que son 2.000 millones de dólares necesarios para combatir la tuberculosis resistente a los medicamentos durante los próximos dos años.
“El control de la tuberculosis resistente a los medicamentos en la India y China tendrá un impacto directo en el control de la tuberculosis resistente a los medicamentos en Estados Unidos”, dijo Holtz, dada la facilidad con que de las enfermedades infecciosas pueden propagarse a nivel mundial.
Científicos, activistas y proveedores de servicios de salud dicen que detectan un nuevo impulso en la lucha contra la tuberculosis resistente a los medicamentos, ejemplo de lo cual son las reuniones ministeriales de China, una reunión de la Alianza Alto a la Tuberculosis en Brasil que tuvo lugar en febrero, y una resolución de la Asamblea Mundial de la Salud sobre la TB MDR, adoptada en mayo aún cuando el brote del virus H1N1 acaparó todos los titulares.
El objetivo de la Cumbre de Salud del Pacífico es aprovechar ese impulso, dijo Claire Topal, directora principal del programa de la cumbre. En última instancia, todos los socios se centran en un indicador clave: el hecho de que el aumento mundial de casos de tuberculosis se ha ralentizado un poco, aunque el aumento de la tuberculosis resistente a los medicamentos no lo ha hecho.
“Creo que hay motivos de esperanza y optimismo de que las cosas puedan mejorar”, dijo Holtz, “pero estamos aún en medio de [...] una epidemia mundial de tuberculosis”.
Para más información sobre la Alianza Mundial Alto a la Tuberculosis, en inglés, y el plan de la OMS sobre la tuberculosis multirresistente, véanse las páginas web respectivas de cada organización.