05 noviembre 2008
Tomates transgénicos contienen alto porcentaje de antioxidantes

Washington – Si se le agregan dos genes de la flor boca de dragón a una planta de tomates rojos, crecen tomates morados que podrían proteger contra una amplia gama de enfermedades humanas.
Investigadores del Centro John Innes en el Reino Unido agregaron genes de boca de dragón a una tomatera que produjo un tomate transgénico que contiene altos niveles de antocianinas, sustancias químicas que pueden proteger contra determinados cánceres y enfermedades cardiovasculares, según un informe del 26 de octubre en la revista académica Nature Biotechnology.
El estudio demostró que los ratones propensos al cáncer vivían durante más tiempo si en su dieta se incluían polvos de tomates morados, que no parecen ser tóxicos.
Frutos como las moras y los arándanos presentan altos niveles de antocianinas. Los científicos están investigando maneras de aumentar el porcentaje de compuestos que fomentan la salud en frutas y verduras de consumo habitual.
“Este es uno de los primeros ejemplos de ingeniería metabólica que ofrece el potencial para promover la salud a través de la dieta, reduciendo el impacto de las enfermedades crónicas”, dijo la profesora Cathie Martin, autora principal del estudio. Añadió que los tomates son un importante cultivo alimentario en todo el mundo.
Los investigadores siempre han pensado que los antioxidantes promueven la salud y abaten las enfermedades. Los Centros de Estados Unidos para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el Departamento de Salud y Servicios Sociales y el Instituto Nacional del Cáncer recomiendan que la gente consuma por lo menos cinco porciones de frutas y verduras al día. Sin embargo, sólo 23 por ciento de la población de Estados Unidos sigue estas recomendaciones, según el CDC.
DATOS CIENTÍFICOS RESPALDAN PROPIEDADES DE TOMATES MORADOS
Las antocianinas son pigmentos pequeños solubles en agua que le dan color rojo, azul o morado a las plantas en función de su contenido en ácido. Los arándanos, las berenjenas y las naranjas de pulpa roja derivan sus colores característicos, en parte, a partir de estas sustancias químicas. Las antocianinas también actúan como antioxidantes, lo que significa que disminuyen o impiden las reacciones de oxidación.
En una paradoja del metabolismo, el oxígeno es necesario para la vida, pero también puede dañar las células al causar reacciones de oxidación que producen radicales libres muy reactivos, moléculas que a menudo son tóxicas.
Se cree que los alimentos ricos en antioxidantes solubles en agua y grasa son la mejor protección contra las enfermedades. Los tomates tienen un alto contenido en licopeno, un antioxidante soluble en la grasa, pero contienen pequeñas cantidades de antioxidantes solubles en agua, la mayoría de los cuales se concentran en la piel del tomate.

Martin y sus colegas impulsaron los niveles de antioxidantes solubles en agua mediante la adición de dos genes de la flor boca de dragón antirrhinum majus a la variedad de tomate conocida como MicroTom.
Las células producen antocianinas a través de un proceso de varias etapas en las que un producto químico, el aminoácido fenilalanina, es sucesivamente modificado, del mismo modo en que una colcha se cose cosiendo y modificando los distintos retales.
Determinados genes activan cada etapa de la modificación; más de una docena regulan todas las etapas. Normalmente, estos genes no están activos en los tomates, por lo cual producen pocas antocianinas. Los dos genes de boca de dragón que agregaron los investigadores, sin embargo, ejercen de pautas reguladoras de la producción de antocianina, es decir activan los genes necesarios para producir las antocianinas, que normalmente están inactivas en los tomates.
El color morado es prueba de que la modificación genética surtió efecto. Los investigadores lo confirmaron midiendo los niveles de las antocianinas en la piel y la carne del tomate. Los tomates morados tenían un promedio de 2,83 miligramos de antocianinas por gramo de fruta. En los tomates modificados, las antocianinas eran “prácticamente indetectables”, según el informe.
¿PUEDEN LOS TOMATES MORADOS PREVENIR EL CÁNCER?
En el laboratorio, los antioxidantes revelan efectos beneficiosos para la salud, pero los científicos todavía tienen que demostrar beneficios concretos en estudios humanos.
Martin y sus colegas se plantearon si los tomates morados en realidad podrían ayudar a prevenir una enfermedad crónica. En un estudio piloto, los investigadores tomaron una cepa establecida de ratones con predisposición al cáncer, genéticamente modificados para desarrollar rápidamente tumores espontáneos, y les alimentaron con dietas en las que se incluía el tomate en polvo.
Estos ratones con predisposición al cáncer, alimentados con una dieta normal que contenía diez por ciento de tomate rojo en polvo, tenían una esperanza de vida media de entre 142 y 146 días. En la dieta complementada con polvo de tomates morados, los ratones vivían cerca del 30 por ciento más, o un promedio de 182 días.
Los investigadores investigan ahora si las antocianinas purificadas producirían un efecto similar.
El tomate morado, rico en antocianinas, es el primer ejemplo de una planta transgénica con un rasgo que “realmente ofrece un posible beneficio para todos los consumidores”, dijo Martin. El siguiente paso será realizar estudios en seres humanos “para ver si podemos promover la salud mediante estrategias alimentarias de prevención médica”.
Estados Unidos apoya avances en la tecnología de los alimentos, como por ejemplo los cultivos transgénicos, con la finalidad de impulsar la producción de alimentos, ha dicho la secretaria de Estado Condoleezza Rice.
Según Dan Precio, asesor adjunto de Seguridad Nacional para Asuntos Económicos Internacionales, los cultivos transgénicos dan lugar a mayores cosechas, y desalentar su uso en países en desarrollo priva a esos países de mayores cosechas a nivel nacional y para los mercados de exportación. (Véase “Rice pide enfoque a largo plazo para problemas de ayuda alimentaria”).