28 julio 2008

Lucha internacional continúa para desarrollar vacuna contra el VIH/SIDA

Organismo de salud de EE.UU. decide no realizar estudio propuesto para vacuna

 
Micrografía por barrido electrónico muestra un brote de VIH en un linfocito cultivado.
Micrografía por barrido electrónico muestra un brote de VIH en un linfocito cultivado.

Washington – La iniciativa de 20 años para desarrollar una vacuna que proteja contra el virus del SIDA que causa la inmunodeficiencia humana (VIH), enfrenta más retos a medida que se suspenden pruebas clínicas y que el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) reconsidera su estrategia para la elaboración y desarrollo de una vacuna contra el VIH.

El NIAID, que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), anunció en septiembre de 2007 que suspendería dos pruebas clínicas para la vacuna contra el VIH. El 17 de julio, anunció que no procederá con una prueba clínica para la vacuna llamada PAVE 100, que habría incluido a 8.500 voluntarios en Estados Unidos, América del Sur, el Caribe y el este y sur de África.

“Si existe un área de la ciencia del VIH que todavía es bastante problemática, es la que tiene que ver con las vacunas”, dijo el director de NIAID, Anthony Fauci, durante una sesión informativa realizada el 15 de julio.  “¿Por qué? Contamos con bastantes fondos, contamos con mucho personal brillante que piensa en la vacuna, ¿por qué es tan difícil? La razón es que el VIH es diferente – es decir, la respuesta inmune natural [humana] al VIH es inadecuada”.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, para finales de 2007, un aproximado de 33,2 millones de personas alrededor del mundo vivían con VIH y 2,1 millones de éstas eran niños. Se calcula que 2,5 millones de personas fueron recientemente infectadas en 2007 y, 2,1 millones murieron de SIDA. Cerca de dos tercios de todas las personas que viven con VIH se encuentran en África al sur del Sahara.

LAS PRUEBAS FRACASARON

Uno de los estudios suspendidos fue una prueba clínica internacional a gran escala para la vacuna contra el VIH llamada estudio STEP. A principios de 2004 se inscribieron 3.000 voluntarios que no estaban infectados con VIH en Australia, Brasil, Canadá, la República Dominicana, Haití, Jamaica, Perú, Puerto Rico y Estados Unidos.

El estudio fue copatrocinado por el NIAID y la compañía farmacéutica Merck & Co., Inc., que desarrolló y suministró una vacuna candidata diseñada para estimular la producción de linfocitos T en el sistema inmunológico que pueden destruir las células infectadas con VIH. El objetivo era determinar si la vacuna podía prevenir la infección de VIH o reducir la cantidad de VIH en la sangre, o ambas cosas.

“Si se inyecta a un primate no humano con una vacuna que induce una respuesta de los linfocitos T”, explicó Fauci, “no se le protege contra la infección pero se reduce el ataque viral original, así como se establece un punto de referencia [la carga viral relativamente constante durante el periodo asintomático de la infección de VIH] bajo de manera que dos cosas sean posibles. Una, el animal contará con un periodo más largo de tiempo sin requerir terapia. Dos, será muy poco probable que el animal sea infeccioso [para otros] debido a que su carga viral es baja”.

Con base en eso como un principio, agregó, se desarrolló el estudio STEP.

En 2007, una junta independiente de vigilancia de datos y seguridad, concluyó que la vacuna del estudio STEP no prevenía la infección de VIH o afectaba el curso de la enfermedad en quienes resultaron infectados con VIH. Algunos de los voluntarios, en un efecto paradójico aún no explicado, indicó Fauci, “de hecho tenían un riesgo más grande de ser infectados con VIH que si hubiesen sido expuestos de forma natural al VIH”.

Virus del VIH y linfocitos T humanos normales. (Doctor Tom Folks, NIAID)
Virus del VIH y linfocitos T humanos normales. (Doctor Tom Folks, NIAID)

La misma vacuna se probaba en Sudáfrica por intermedio de la Red de Estudios de Vacunas contra el VIH, financiada por NIAID, y por la Iniciativa Sudafricana para la Vacuna contra el SIDA en una prueba clínica separada patrocinada por NIAID, llamada estudio Phambili. Las inmunizaciones de 799 voluntarios en ese estudio fueron suspendidas.

La prueba PAVE 100 iba a comenzar el reclutamiento en Estados Unidos en octubre de 2007, pero su pospuso después de la decisión de suspender inmunizaciones en el estudio STEP.

NUEVA ESTRATEGIA

Para acelerar la transición de descubrimientos básicos sobre el VIH hacia avances en el diseño y evaluación de la vacuna, NIAID formó en junio la Unidad de Descubrimiento de Vacuna en la División de Investigación de Vacuna contra el SIDA.

“Existe un amplio consenso científico de que para diseñar una vacuna segura y eficaz para prevenir la infección de VIH, se requerirá de enormes avances más allá del conocimiento actual”, señaló Fauci en una declaración.

La nueva unidad vigilará los desarrollos científicos en múltiples campos relacionados con el descubrimiento de una vacuna contra el VIH, creando más vínculos entre los investigadores básicos y los diseñadores de una vacuna contra el VIH, identificando brechas en el conocimiento para desarrollar una vacuna preventiva contra el VIH, así como promoviendo la investigación para eliminar esas brechas.

La Unidad de Descubrimiento de Vacuna tendrá a su cargo la supervisión del Centro para Inmunología de la Vacuna contra el VIH/SIDA, que es un consorcio de centros médicos universitarios y académicos que el NIAID estableció para resolver los problemas principales en el desarrollo y diseño de una vacuna contra el VIH.

“Una vacuna para el VIH no será como una vacuna para cualquier otro tipo de infección”, agregó Fauci. El principio fundamental del desarrollo de una vacuna, añadió, es imitar lo que la infección natural hace en el cuerpo.

“Si se analizan todos las enfermedades mortales – viruela, sarampión, polio –, aunque un cierto porcentaje de personas se enferma y un porcentaje menor muere, al final la mayoría de las personas se recupera espontáneamente de estas terribles enfermedades”, dijo Fauci. “Sucede así debido a que sus cuerpos generan una respuesta inmunológica que al final elimina el virus o microbio del cuerpo y entonces lo protege contra cualquier reto subsiguiente. Una vez que se ha tenido viruela, eso es todo. Si se sobrevive, no se padece de viruela otra vez”.

Ese no es el caso con el VIH, expresó.

“Es muy poco probable que contemos con una vacuna completa contra el VIH. Lo que se tendrá que hacer es usar la vacuna del VIH como un instrumento muy importante en la prevención del VIH. No se podrá decir ‘ahora estoy vacunado, así que no corro ningún riesgo’. Pero se tiene la esperanza de que será un instrumento lo suficientemente poderoso como para disminuir la tasa de infección”.

La declaración del NIAID (formato PDF, 17 KB) con el anuncio sobre la suspensión de inmunizaciones, está disponible en el sitio web del instituto.

Más información sobre VIH/SIDA (http://aidsinfo.nih.gov/infoSIDA/), está disponible en el sitio web de NIH.

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