17 abril 2008

Detectives sanitarios ayudan a comunidades y países a combatir brotes

El Servicio de Inteligencia Epidemiológica capacita epidemiólogos desde 1951

 
El doctor Anthony Sánchez del CDC monta un laboratorio para combatir el virus del Ébola en el norte de Uganda en 2000. (© AP Images)
El doctor Anthony Sánchez del CDC monta un laboratorio para combatir el virus del Ébola en el norte de Uganda en 2000. (© AP Images)

Atlanta – En cada incendio o explosión mortal que ocurre alrededor del mundo, se observan numerosas personas aterrorizadas que escapan de la devastación. Tan sólo unos cuantos – miembros del personal de auxilio – corren hacia el humo y las llamas.

Un fenómeno similar, pero mucho menos conocido, ocurre cuando un virus o bacteria letal invade una ciudad o país, o una sustancia química desconocida enferma o mata personas en una comunidad. Cuando la salud pública esta en juego, los epidemiólogos corren hacia el peligro.

La epidemiología es una rama de la medicina que trata de la incidencia, distribución y control de enfermedades que se presentan en una población. Los epidemiólogos, que en algunas ocasiones son llamados detectives de enfermedades, realizan este trabajo y, aproximadamente el 80 de ellos recibe capacitación anual en un programa de dos años de duración conocido como el Servicio de Inteligencia Epidemiológica (EIS) de los Centros de Estados Unidos para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), con sede en la ciudad de Atlanta.

“Las áreas temáticas que tratan los epidemiólogos comprenden el espectro completo de la salud”, dijo el director del EIS al Servicio Noticioso desde Washington, el Dr. Douglas Hamilton, “pero el conjunto de habilidades que la gente utiliza es muy similar. Lo que los epidemiólogos hacemos es bastante simple – prácticamente, contamos cosas. Determinamos poblaciones de interés y buscamos relaciones".

La mayoría de las enfermedades no se presentan al azar; se relacionan con el medio ambiente al igual que con características personales que varían de acuerdo al lugar, tiempo y personas en situación de riesgo. Los epidemiólogos recolectan información para averiguar quién es propenso a una enfermedad, dónde es más alto el riesgo de que se presente, cuándo es más probable que ocurra y sus tendencias a través del tiempo, así como a qué han estado sus víctimas expuestas y cuántas de estas instancias tienen en común, entre otras cosas.

INTELIGENCIA EPIDÉMICA

EIS fue establecido en 1951 con 23 estudiantes como un sistema de alerta anticipada para la guerra biológica y epidemias deliberadas. Actualmente, es una unidad de vigilancia y respuesta contra epidemias, que incluye las enfermedades y lesiones crónicas en todo el mundo.

A través de las décadas, los funcionarios de EIS han desempeñado papeles críticos en grandes y pequeñas epidemias: en los esfuerzos para erradicar la viruela; identificar el método de transmisión de VIH; la lucha contra la epidemia de obesidad en Estados Unidos; y combatir los brotes de malaria en el Este de África, sarampión en Tanzania, fiebre amarilla en Kenya y el virus zika, que es similar al dengue y se ha encontrado en la región de Micronesia.

El programa, que es altamente competitivo, está disponible para médicos, dentistas, veterinarios, científicos y otras personas con títulos universitarios superiores, al igual que para personas con algunos títulos de estudios técnicos avanzados, tales como enfermeras, ayudantes médicos y farmacéuticos.

En la promoción en curso que tiene 80 estudiantes, explicó Hamilton, aproximadamente la mitad son médicos y diez de los 80 son estudiantes internacionales. Aproximadamente del 60 al 65 por ciento de los estudiantes son mujeres y del 30 al 35 por ciento son miembros de minorías étnicas. El salario oscila entre 50.000 a 87.000 dólares anuales, dependiendo de la capacidad y experiencia.

El doctor Jeffrey Koplan, ex director del CDC, participó en la erradicación de la viruela en Bangladesh en la década de 1970. (CDC)
El doctor Jeffrey Koplan, ex director del CDC, participó en la erradicación de la viruela en Bangladesh en la década de 1970. (CDC)

Los nuevos funcionarios pasan aproximadamente un mes en las aulas, donde reciben orientación sobre la salud pública, indicó Hamilton. “Les enseña lo que es trabajar para el gobierno federal, ya que tenemos diferentes responsabilidades a las que tiene un hospital, y los integra para que empiecen a funcionar como un equipo.

Después, los funcionarios reciben asignaciones individuales. Cada año, se asigna directamente cerca del 35 por ciento de los funcionarios nuevos a departamentos de salud locales o estatales. El otro 65 por ciento se asigna a la sede del CDC para trabajar en áreas que incluyen la salud ambiental, prevención de lesiones, salud y seguridad laboral, enfermedades crónicas, enfermedades infecciosas y estadísticas de salud.

“La capacitación de EIS se produce por medio del servicio", afirmó Hamilton. “De manera que aprenden al proporcionar servicio”.

DETECTIVES DE ENFERMEDADES

En sus asignaciones principales, los funcionarios conducen investigaciones epidemiológicas, investigación y vigilancia de la salud pública; atienden las necesidades epidemiológicas de los departamentos estatales de salud; presentan documentación en conferencias científicas y médicas; publican su trabajo en publicaciones científicas; y comunican información de salud pública a los medios de comunicación y al público.

La otra parte de su trabajo es atender directamente los casos de brotes y emergencias nacionales e internacionales: correr hacia el peligro.

“Cuando algo importante sucede”, expresa Hamilton “todos van”.

Cuando se produjeron los ataques de ántrax contra oficinas gubernamentales de Estados Unidos que se presentaron en 2001, agregó, “contaba con 140 funcionarios, y unos 132 de ellos terminaron saliendo al terreno para trabajar con el ántrax. Al producirse la devastación del huracán Katrina en 2005, se desplegaron aproximadamente 90 funcionarios en Louisiana, Mississippi, Texas y Alabama”.

De acuerdo con CDC, desde 1951, más de 2.700 funcionarios de EIS han atendido solicitudes de ayuda epidemiológica en Estados Unidos y en todo el mundo.

Investigaciones recientes de EIS incluyen la erradicación de la polio en África y Asia, muertes violentas asociadas a las escuelas en Estados Unidos, preparación contra el bioterrorismo, un brote del virus hanta en el suroeste de Estados Unidos, brotes de la fiebre del Nilo en el noroeste estadounidense así como brotes de Ébola en Uganda y en la República Democrática del Congo.

En octubre de 2006, se pidió al CDC que investigara varias enfermedades y muertes en Panamá causadas por fallos renales. Cuando los epidemiólogos “contaron”, indicó Hamilton, “lo único que los pacientes tenían en común, era el jarabe para la tos que recibieron de la farmacia gubernamental”.

“El equipo de CDC realizó un asombroso trabajo al identificar los factores de riesgo, tomar muestras, enviar las muestras de regreso al CDC, así como al utilizar una nueva prueba de laboratorio para medir el dietilenglicol en los componentes”, añadió. En menos de 24 horas, CDC detectó dietilenglicol, un ingrediente de sabor dulce pero altamente tóxico que se utiliza en anticongelantes, en el jarabe para la tos.

“Nuestra prioridad número uno es proteger la salud del público”, afirmó Hamilton, “y usamos estas habilidades para resolver las preguntas que sean necesarias para lograrlo”.

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