23 octubre 2008
Cobertura periodística puede ayudar a mejorar situación y asistencia a esos derechos

Washington — Los reporteros que cubren mundialmente los temas relacionados con los derechos humanos pueden ayudar a estimular reformas benéficas en un país, aunque a veces ellos mismos tienen que eludir intentos para bloquear su trabajo, dijeron varios periodistas en declaraciones a America.gov.
Aaron Goodman, un vídeo periodistas canadiense establecido en Bangkok que durante los diez años pasados ha cubierto noticias y temas humanitarios en Asia, dice que se siente afortunado al no haber sido nunca atacado o censurado por autoridades estatales u otros grupos.
Sin embargo, Goodman dijo que los periodistas locales en Asia “enfrentan muchas más amenazas inmediatas, que yo como reportero extranjero”.
“Los gobiernos que lanzan ataques contra su propia gente o cometen graves abusos a los derechos humanos suelen ser reacios a acosar a un periodista extranjero, porque ello podría crearles una mala prensa, pero esto no impide que se hayan perpetrado muchos ataques contra los periodistas locales”, afirmó.
Goodman declaró que los riesgos para los periodistas están aumentando, pero que “ojalá con algunos esfuerzos internacionales que proporcionen a los periodistas más protección y derechos por medio de marcos internacionales se ayude a mejorar la seguridad de los reporteros en el campo”. (Ver Medios informativos independientes son importantes para democracia en el mundo)
El problema más difícil que alguna vez ha encontrado es el acceso, señaló Goodman.
“Hay algunas historias importantes sobre derechos humanos que me gustaría cubrir, como Sri Lanka y la guerra civil que se tiene lugar en ese país. Estoy seguro que hay manera de llegar a esos temas, pero los gobiernos pueden hacerle muy difícil a un reportero llegar a las áreas afectadas”, indicó Goodman.
Goodman dijo que no puede evaluar si su tarea ayuda a mejorar la situación de los derechos humanos en un país.
“Lo mejor que puedo esperar como reportero y cineasta es que mi trabajo ayude a llamar la atención sobre la situación en la que me enfoco”, dijo Goodman. “Los medios noticiosos y el relato de los acontecimientos tienen el poder para informar y movilizar a la gente, y espero que inspirar a otros para que inicien cambios positivos”.
Periodistas hallan obstáculos en Rusia y las antiguas repúblicas soviéticas.

El ex-corresponsal extranjero Stephen Handelman habló de su experiencia de informar desde Moscú. “Como muchos otros cubría a los disidentes” en la antigua Unión Soviética, reveló.
Pero después de que la Unión Soviética desapareciera en 1991, la situación de los derechos humanos en Rusia fue “mucho más difícil de cubrir, dado que había muchos temas ambiguos: mucha libertad en la letra para los disidentes, pero más dureza para los activistas de derechos humanos que querían hacerse escuchar”, dijo Handelman, actualmente director del Centro de Medios, Crimen y Justicia en la Facultad de Justicia Criminal John Jay de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, además de ser antiguo columnista y redactor principal en la revista Time y en el periódico Toronto Star.
En su afán de conseguir la atención de las audiencias extranjeras para los casos de justicia criminal y los delitos económicos que ocurrían en Rusia, Handelman aseveró que “las presiones rara vez cesan para la gente de los movimientos de base, incluyendo a los periodistas locales”.
Handelman dijo que halló difícil “llamar la atención de la audiencia extranjera” sobre el tema de los derechos humanos en Rusia. La audiencia, dijo, estaba “muy convencida de que el derrumbe de la Unión Soviética había implantado la prometida democracia del libre mercado. Internamente hablar de los temas delictivos era muy difícil porque muy pocas fuentes se sentían seguras como para hablar”.
Handelman, cuyos libros incluyen el titulado Comrade Criminal: Russia’s New Mafia, (Camarada Delincuente: La nueva mafia de Rusia), un análisis de la corrupción y el crimen organizado en la era posterior a la soviética, afirmó que la “trayectoria más triste” en Rusia es “la tenue y arriesgada posición” de los periodistas rusos, “que ha seguido cayendo desde fines de la década de 1990”.
Agregó que las “cosas son considerablemente peores en muchas de las antiguas repúblicas soviéticas, particularmente en Asia Central que ha experimentado, si acaso, una mayor restricción a los derechos humanos desde el colapso de la Unión Soviética”.
Barreras a la cobertura de los derechos humanos en América Latina
Alvaro Vargas Llosa, columnista sindicado con difusión nacional para el Washington Post Writers Group, un grupo de escritores adscritos a dicho diario, que ha cubierto con amplitud América Latina, reveló que como periodista enfrentó tres tipos de obstáculos: los gobiernos que niegan el acceso a personas que “pueden dar su testimonio” sobre una situación de los derechos humanos; el de las víctimas de los abusos a los derechos humanos demasiado asustadas como para hablar, y finalmente, la falta de información definitiva y fidedigna.
Vargas Llosa, asociado principal y director del Centro para la Prosperidad Global del Instituto Independiente, con sede en Washington, aseveró que uno de los grandes problemas de los derechos humanos en América Latina es que las organizaciones no gubernamentales y las organizaciones noticiosas más preocupadas por el tema “tienden a preferir la izquierda política y por ello miran al otro lado cuando los gobiernos izquierdistas cometen las violaciones. No hay suficientes organizaciones dispuestas a considerar los derechos humanos según los fundamentos de cada caso, sin que importen las implicaciones políticas”.
Vargas Llosa dijo que la serie documental sobre la política en América Latina, con un claro énfasis en los derechos humanos, que acaba de completar para el canal de televisión del grupo National Geographic ha comenzado a difundirse en la región. Sin embargo, una porción del documental no fue difundida en Caracas, Venezuela, porque los operadores de la televisión por cable de ese país fueron amenazados con la pérdida de licencia.
Aseveró que Cuba en el único país entre 15 países en los que ha trabajado, que le ha negado permiso para filmar escenas para un documental.
Para más información, en inglés, véase el sitio electrónico de Goodman. Más información, también en inglés, está disponible en el sitio electrónico del Centro para la Prosperidad Global.
Véase artículo relacionado Día Mundial de la Libertad de Prensa apoya a periodistas que enfrentan amenazas.