20 marzo 2009
NASA y Cisco colaboran para integrar información climática y tecnología web

Washington ― Todos los días, en la Tierra y sobre ella, millones de sensores recolectan amplias cantidades de datos que representan las interacciones entre los sistemas terrestres, aéreos, acuíferos y vivientes del planeta. Este es el tipo de información necesaria para tratar la complejidad del cambio climático o un cambio hacia una economía mundial que produzca menos dióxido de carbono, aunque el juntar la información es tan sólo el primer paso.
Los siguientes pasos, apenas posibles dado el estado de la tecnología de información, involucran la integración de datos de instrumentos que se desplazan por aire y en el espacio, así como instrumentos terrestres con modelos computerizados de clima, ecosistemas y sistemas biológicos, y después el análisis y la información de resultados de modo que se ajusten a las necesidades de países y comunidades.
El 3 de marzo, durante el Simposio de Estados Unidos sobre Acción Climática celebrado en Washington, NASA y Cisco Systems, una compañía dedicada al diseño y venta de tecnología y servicios de redes de cómputo y comunicaciones con sede en Estados Unidos y con un volumen de negocio de 3.900 millones de dólares, anunciaron una asociación para colaborar en la investigación y desarrollo de la construcción de dicho sistema.
De acuerdo con una declaración de Cisco, durante los próximos años, el sistema Piel planetaria (Planetary Skin) proporcionará una plataforma común para la integración de datos; modelos científicos, económicos y de riesgo; procesamiento de datos y redes de comunicaciones; y herramientas de visualización y colaboración.
“Intentamos convertir los productos de información geofísica y biológica en información que pueda ser utilizada por los que elaboran las políticas y toman las decisiones de gestión”, dijo Steve Hipskind, encargado de la División de Ciencias Terrestres del Centro de Investigación Ames de la NASA en California, a America.gov.
“No prevemos que Cisco o la NASA se conviertan en operadores de la infraestructura Piel planetaria”, expresó Juan Carlos Castilla-Rubio, director administrativo del grupo de Estrategia e Innovación de Cisco para la práctica del cambio climático, a America.gov. “Nos centramos en los elementos de investigación y desarrollo, los elementos técnicos y, esperamos que en el futuro esa capacidad se replique y se lleve a cabo a escala mundial”.
Cisco ya colabora en el programa con las Naciones Unidas, bancos multilaterales de desarrollo, empresas, agencias gubernamentales internacionales, universidades, grupos de políticas, organizaciones no gubernamentales y fundaciones.
SISTEMA DE SISTEMAS
Existen otras iniciativas en marcha para integrar la diversa información marítima, atmosférica, aérea y espacial en el mundo.
El programa internacional más grande es el Sistema de Sistemas de Observación Mundial de la Tierra, llamado GEOSS, que es un plan de diez años (de 2005 a 2015) para integrar información de redes ampliamente distribuidas de observación de la Tierra y facilita el acceso a esta información a ejecutivos y otros usuarios.
Más de 70 países participan en la alianza para incorporar sensores nuevos y existentes en una infraestructura pública mundial que genera información ambiental completa y oportuna.
El grupo intergubernamental para Observaciones Terrestres, una organización voluntaria que consiste de 72 gobiernos, la Comisión Europea y 46 organizaciones intergubernamentales, internacionales y regionales, coordina la iniciativa GEOSS.
“Una de las metas que buscamos alcanzar con el proyecto Piel planetaria”, indicó Lipskind, “es el de progresar en conectar el sistema de sistemas”.

MITIGAR Y ADAPTAR
En el Foro Económico Mundial de 2009, líderes de los sectores público y privado delinearon tres requisitos para mitigar y adaptarse a un clima cambiante:
1. Los países deben establecer metas para las emisiones de CO2 que en efecto fijen el precio del carbono.
2. Los países desarrollados y en desarrollo deben proporcionar financiación a gran escala (de 350.000 millones de dólares a 450.000 millones de dólares), predecible y sostenible para las estrategias de mitigación y adaptación.
3. Se debe crear un mecanismo confiable a nivel mundial para medir, informar y verificar las emisiones de CO2.
“Todavía no ha llegado el día, pero es probable que no esté distante, en que el carbono tendrá que tener un mismo precio en todo el mundo”, afirmó el enviado especial de Estados Unidos para cambio climático Todd Stern a los asistentes al simposio en uno de los discursos principales. “Esto logrará dos cosas: dar marcha atrás al incentivo para continuar con el uso de fuentes de energía baratas ricas en carbono y crear la oportunidad para el tipo de los grandes flujos financieros necesarios”.
Según el acuerdo, NASA y Cisco desarrollarán el sistema Piel planetaria como una plataforma de colaboración en línea, lo que pondrá la información disponible para el público, gobiernos y empresas.
“Cuando se habla sobre una colaboración mundial en que todos los países tienen que hacer su parte en términos de mitigación y adaptación, se necesita poder vigilar y verificar [las emisiones de CO2]”, señaló Castilla-Rubio.
Piel planetaria, según agregó, podrá ayudar a cumplir con ese requisito.
NASA y Cisco lanzarán el sistema Piel planetaria con una serie de proyectos piloto, entre los que se incluye uno llamado Piel del bosque pluvial (Rainforest Skin) del cual habrá un prototipo en 2010. Según los científicos, la destrucción de la selva pluvial añade CO2 a la atmósfera y lo mantiene ahí, lo que contribuye al calentamiento mundial.
La iniciativa se centrará en la deforestación tropical en todo el mundo y explorará como integrar una red integral de sensores. Examinará también como capturar, analizar y presentar información sobre los cambios en la cantidad de CO2 en los bosques pluviales.
Mientras tanto, agregó Lipskind, “hay que llevar a cabo mucha investigación”.
Obtener pronósticos regionales y locales del modelo de circulación mundial —un modelo matemático de la circulación atmosférica y los océanos— y relacionar esa información por medio de herramientas de pronóstico biológicas o ecológicas creadas en el centro Ames de la NASA, añadió, “exigirá considerablemente más capacidad de supercomputación de la que tenemos en la actualidad”.
Para consultar más información, en inglés, sobre el sistema Piel planetaria, véase el sitio web del proyecto.
Para conocer información adicional, en inglés, sobre la División de Ciencias Terrestres del Centro de Investigación Ames, véase el sitio web de la NASA.