22 junio 2009
Nuevo informe explica ventajas de los “seguros basados en índices” para el desarrollo

Este es el primer artículo de una serie sobre los seguros basados en índices, prometedora herramienta que podría ayudar a la gente pobre de todo el mundo a afrontar la variabilidad climática y el cambio climático.
Washington – Las condiciones meteorológicas extremas impactan seriamente a los agricultores de todo el mundo. En los países desarrollados, los agricultores pueden comprar seguro de cosechas para afrontar este riesgo. No hace mucho tiempo, los agricultores pobres de países en desarrollo, donde casi no existe el seguro de cosechas, no tenían más remedio que asumir sus propios riesgos y eso significaba que a menudo se hundían en la pobreza.
Actualmente, una herramienta relativamente nueva, denominada seguro basado en índices, puede significar para estos agricultores y otras personas pobres de todo el mundo una forma asequible de afrontar los efectos de la variabilidad climática y el cambio climático en su sustento, tanto actualmente como en el futuro.
La estabilidad económica de los agricultores como consecuencia de ello puede hacer que los acreedores estén más dispuestos a conceder créditos, lo cual les permite invertir en semillas, fertilizantes y equipo, es decir invertir en su propia productividad agrícola, y comenzar a escapar permanentemente, cosecha tras cosecha, de las trampas de la pobreza en el mundo en desarrollo.
“El seguro basado en índices ha sido realmente prometedor en un par de docenas de lugares en el mundo”, dijo a America.gov Molly Hellmuth, directora de la Secretaría de publicación del Clima y la Sociedad, que forma parte del Instituto Internacional de Investigaciones del Clima y la Sociedad (IRI), con sede en Nueva York.
MEDICIÓN DE LAS PRECIPITACIÓN PLUVIAL
En el caso de los seguros de cosechas, el agricultor paga dinero, denominado prima, a una compañía de seguros para protegerse contra la pérdida de la cosecha. Si algo le sucede a la cosecha, el agricultor presenta una reclamación y la empresa envía un perito de la compañía a la granja para valorar las pérdidas y decidir cuánto la compañía de seguros le pagará el agricultor.
Las estafas en casos de seguros pueden ser un problema –lo que se conoce como riesgo moral– porque pagar por la pérdida de una cosecha puede debilitar el incentivo que tiene agricultor para producir una buena cosecha. Este peligro y la necesidad de que el perito de seguros visite la granja para evaluar cada reclamación tienden a hacer que las primas de este seguro sean caras.
“Es un problema en todo el mundo”, dijo a America.gov Daniel Osgood, científico de investigación adjunto para modelos económicos y el clima en el IRI.
Con el seguro basado en índices, el agricultor paga una prima muy pequeña para protegerse, por ejemplo, contra las pérdidas de cosechas debido a la sequía –el uso más común en los países en desarrollo, hasta ahora. En lugar de estar vinculado con la pérdida de una cosecha, el pago está vinculado con un índice meteorológico, en este caso la lluvia.

ÍNDICES METEOROLÓGICOS
Para determinar el pago, la compañía de seguros mide las precipitaciones utilizando los datos de pluviómetros instalados cerca de los campos del agricultor. Si los datos del pluviómetro revelan que la cantidad de lluvia está por debajo de cierto nivel indicado, la compañía de seguros le paga al agricultor.
“Esto significa que, en lugar de darle a la gente seguro por sus pérdidas, demos pagos cuando sucede un acontecimiento que podría destrozar sus cosechas”, explicó Osgood. “La ventaja es que si conozco el nivel de lluvia no hay forma de que la gente puede realizar un engaño para conseguir el pago. Eso lo simplifica mucho más y [los peritos de seguros] no tiene ver si las cosechas de la gente han quedado destrozadas”.
Los pagos se pueden realizar rápidamente, lo cual evita que los agricultores tengan que vender sus equipos para obtener dinero o utilizar sus animales de arado para alimentarse, medidas todas ellas que afectan su capacidad de labranza y los hunde aún más en la pobreza.
No obstante, el nuevo seguro también tiene desventajas, revela Osgood. Una de ellas es que es un producto y se necesita tiempo y recursos para explicarle a los agricultores cómo funciona. Otro problema se denomina "riesgo de base" y se refiere a cuando los pagos de la prima del seguro no se corresponden con las pérdidas reales.
“Si mi granja está muy lejos del pluviómetro y instrumento registra una sequía y mis tierras no, o si mis tierras sufren una sequía y el pluviómetro no lo registra, entonces no estoy cubierto”, explicó. “Habrá pagos que no necesite, porque la fórmula no será perfecta y tendré que pagar por ello en la prima, porque el dinero que saque del seguro es un desembolso que proviene de la prima que pago”.
EL CLIMA Y LA SOCIEDAD
Hellmuth es redactor jefe de un informe sobre el tema que se dará a conocer próximamente y que es parte de una serie sobre asuntos relacionados con el clima que se denomina Los seguros basados en índices y el riesgo climático: Perspectivas para el desarrollo y la gestión de desastres. La publicación estará disponible el 24 de junio después de su publicación en el Foro Humanitario Mundial 2009 que tendrá lugar en Ginebra.
El IRI, establecido en el año 1996 como un acuerdo de cooperación entre la Administración Nacional de Asuntos Oceanográficos y Atmosféricos (NOAA) de Estados Unidos y la Universidad de Columbia, publicará el informe en colaboración con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, Oxfam America, Swiss Re, la NOAA, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Programa Mundial de Alimentos. (Véase Instituto de EE.UU. ayuda a países en desarrollo a utilizar datos climáticos).
La edición que inaugura la serie, Gestión del riesgo climático en África: Aprender de la práctica, fue una colaboración entre el IRI, la Unión Africana, la Comisión Económica de la ONU para África, el Banco Africano de Desarrollo y el Sistema Mundial de Observación del Clima. Recibió apoyo del Departamento británico de Desarrollo Internacional y de la NOAA, en respuesta a un enfoque sobre el clima y el desarrollo sostenible en África en la reunión cumbre del Grupo de los Ocho (G8) en 2005.
“El seguro basado en índices es actualmente un proceso bastante intensivo para los expertos, así que quisimos captar algunos de los casos y compartir información acerca de si tuvieron o no éxito. Debido a que somos una institución más bien técnica, queríamos enseñar algunas de las formas en que la climatología y la tecnología se utilizan en aplicaciones prácticas”, dijo Hellmuth.
Para más información, en inglés, sobre el IRI, visite la página web del Instituto, donde podrá consultar las publicaciones sobre el Clima y la Sociedad, también en inglés.