03 agosto 2009
Concursos de prototipos de automóvil ayudan a la industria automotriz de EE.UU.

Washington — Olvide el volcán hecho de papel maché que arroja vinagre y bicarbonato de sodio. Hoy en día, estudiantes estadounidenses que participan en competencias de proyectos científicos, tienen una mayor posibilidad de ver una demostración en tecnología vehicular de celdas de combustible presentada por un grupo de estudiantes universitarios de ingeniería que están a la vanguardia en el movimiento de tecnología verde.
“Los estudiantes tienden a aprender más cuando ven algo que causa más de un impacto en sus propias vidas”, dijo Beth Bezaire, una estudiante de postgrado en ingeniería mecánica en la Universidad del Estado de Ohio. Bezaire es una de las integrantes del equipo universitario EcoCAR: The Next Challenge (El próximo desafío: Un auto ecológico), un grupo de estudiantes y asesores de la facultad que compiten con otras universidades de América del Norte para producir un prototipo automovilístico de tecnología punta.
El programa EcoCAR: The NeXt Challenge es una competencia de tres años que desafía a estudiantes como Bezaire a reinventar un automóvil Saturn VUE, un vehículo deportivo utilitario para cinco pasajeros fabricado por la compañía General Motors, con el objetivo de aumentar su eficiencia y causar el menor daño posible al medio ambiente. Los proyectos son calificados en base al éxito que tengan al incorporar tecnologías que reduzcan el consumo de petróleo, aumenten la eficiencia energética del vehículo, reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero y de otros tipos de gases y mantengan el gusto del consumidor por el vehículo.
El Departamento de Recursos Energéticos de Estados Unidos dice que sólo se utiliza el 15 por ciento del combustible en el tanque de un vehículo para que el automóvil se desplace en una carretera o para el funcionamiento de accesorios útiles, tales como el aire acondicionado. El resto se pierde debido a ineficiencias en el motor y por estar parado. Las tecnologías de vanguardia para vehículos intentan mejorar tanto el manejo como la eficiencia del automóvil.
En junio de 2009, el equipo de Bezaire recibió altos honores en la primera etapa de la competencia de EcoCAR en Toronto. Diseñó su Saturn VUE para que obtuviera un aumento del 300 por ciento en eficiencia de combustible sobre un Saturn VUE tradicional de cuatro cilindros. Durante los próximos dos años, cada uno de los 17 equipos finalistas construirá un vehículo completamente funcional que sea eléctrico, híbrido, híbrido eléctrico o híbrido con celda de combustible. Además, serán responsables de finalizar los planes de negocio, mercadeo y promoción para sus vehículos.
El programa es similar al programa Proceso mundial de desarrollo vehicular de la empresa GM, donde los equipos tienen los mismos recursos a su disposición que los propios ingenieros de la compañía. GM proporciona a cada equipo un Saturn VUE 2009 tradicional de cuatro cilindros disponible en cualquier concesionario Saturn, así como partes adicionales, fondos para comenzar y asesoramiento.
Los estudiantes de ingeniería de la Universidad del Estado de Misisipí recibieron el tercer lugar en Toronto por su vehículo híbrido eléctrico con biodiesel. La universidad obtuvo el primer lugar general en la última competencia completa que se llevó a cabo de 2004 a 2008, conocida en ese entonces como Challenge X.

Matthew Doude, estudiante de postgrado en ingeniería mecánica, dirige el equipo actual de la Universidad del Estado de Misisipí. Donde escribió lo siguiente en la página web de Facebook de la Universidad del Estado de Ohio después de su victoria en la primera etapa en 2009: “Su equipo realiza bien todas las partes de la competencia, desde las presentaciones e informes hasta construir excelentes automóviles”.
Ese tipo de carácter competitivo sincero, dijo el líder del equipo de la Universidad del Estado de Ohio Eric Schacht, es lo que hace de EcoCAR una valiosa experiencia. “El objetivo más grande del programa es el de educarnos como ingenieros en cuanto a cómo diseñar y trabajar con un vehículo como éste, como lo haría un fabricante como GM”, expresó Schatcht. Calcula que los integrantes del equipo pasan de 10 a 30 horas cada semana en el laboratorio de diseño. Muchos, como él, no toman sus vacaciones de verano para cumplir con las fechas de entrega, esperando que este trabajo complemente otras asignaciones de investigación o abra oportunidades para una carrera. A lo largo del proyecto, señaló Schacht, los equipos buscan obtener grandes avances que mejoren la eficiencia y disminuyan los costos de producción como si su vehículo se fuera a producir en serie.
El concurso es patrocinado principalmente por GM, el Departamento de Recursos Energéticos de Estados Unidos y el Gobierno de Canadá.
“Los diseños de los vehículos que cada equipo ha creado representan los tipos de tecnología que llevarán a nuestra industria hacia un futuro más verde”, indicó Elizabeth Lowery, vicepresidenta de Medio Ambiente, Energía y Política de Seguridad de GM. “En GM, estamos reinventando al automóvil y la compañía, por lo que las soluciones de tecnología verde son clave para la reinvención”.
Lowery dijo que la competencia EcoCAR es necesaria para el éxito futuro de la compañía.
El 1 de junio, GM presentó suspensión de pagos y se declaró en bancarrota. Esta es la cuarta solicitud más grande de este tipo en la historia de Estados Unidos. Desde entonces, el gobierno estadounidense adquirió una participación mayoritaria en las acciones de la compañía. GM cuenta con plantas manufactureras en Estados Unidos y Canadá. Juntos, los gobiernos han proporcionado a la compañía cerca de 40.000 millones de dólares en ayuda monetaria. A pesar de las dificultades, los dirigentes de GM se han comprometido a fabricar automóviles “más verdes” y, como parte de este compromiso, apoyan las competencias de automóviles de tecnología punta como EcoCAR.
De hecho, señala el equipo de la Universidad del Estado de Ohio, GM está duplicando su apoyo.
“En términos de hacer disponibles motores y transmisiones, motores eléctricos y sistemas de energía de celdas de combustible, no tiene precedente”, expresó Shawn Midlam-Mohler, un científico y profesor asesor del equipo de Ohio. “No están escatimando ningún esfuerzo en esto”.
Para más información sobre las competencias estudiantiles de vehículos, en inglés, véanse los sitios web del Laboratorio Nacional Argonne, el Premio X Automotriz Progresista (Progressive Automotive X Prize) y el Desafío Solar de América del Norte (North American Solar Challenge).