13 abril 2009
Texto del podcast del 13 de abril de 2009

La transcripción de este podcast pertenece al periódico electrónico de abril de 2009 “El uso eficiente de la energía”. Para consultar los demás artículos de este periódico haga clic a la derecha.
(comienza el texto)
El 17 de febrero pasado, el presidente Barack Obama promulgó la Ley de Estados Unidos para Recuperación y Reinversión de 2009. En los meses finales de las elecciones presidenciales estadounidenses, la crisis económica se convirtió en el principal tema de interés para el público. En consecuencia, Obama propuso proyectos para inyectar fondos públicos en la economía. El proyecto de ley en su versión final ascendió a 787.000 millones de dólares, y gran parte de los fondos de estímulo económico se destinarán a proyectos de energía.
El gasto total en proyectos de energía asciende a unos 43.000 millones de dólares. El plan de estímulo económico incluye desembolsos directos como subvenciones, así como devoluciones e incentivos fiscales. El objetivo de muchos de los programas es mejorar la eficiencia energética.
Unos 5.000 millones de dólares se destinarán al Programa de Asistencia de Climatización. Este programa, que existe desde hace 30 años, paga por realizar mejoras que incrementan el ahorro energético de los hogares de familias de bajos ingresos. Más de 5,6 millones de familias han recibido estos servicios desde que se creó el programa en 1976.
Se destinarán más de 4.000 millones de dólares para convertir los edificios del gobierno federal en estructuras ecológicas de alto rendimiento energético, combinando técnicas que incrementen el ahorro energético con la producción de energía renovable.
También se brindará ayuda directamente a los contribuyentes. Se han asignado reembolsos por valor de unos 300 millones de dólares para los consumidores que compren aparatos eléctricos de bajo consumo, y se han aumentado también los créditos fiscales que se conceden a los propietarios de viviendas y empresas que mejoren el uso de energía en sus propiedades.
Otra sección de la ley de recuperación está enfocada en la creación de una red eléctrica inteligente. Se destinarán cerca de 4.500 millones de dólares a la restructuración completa de la red eléctrica del país.
En colaboración con empresas de agua y luz, gobiernos locales y otras partes interesadas, el Departamento de Recursos Energéticos de Estados Unidos empleará los fondos que se les asigne en iniciativas que faciliten la adopción de nuevas tecnologías que contribuyan a regular el flujo de electricidad por la red eléctrica del país. El objetivo es crear un sistema inteligente que utilice la tecnología de la información para ayudar a los consumidores a ahorrar energía, que facilite la distribución de la electricidad de distintas fuentes renovables y que detecte y corrija los problemas antes de que causen problemas a los consumidores.
Diversos acontecimientos recientes en Estados Unidos han demostrado la debilidad del actual sistema eléctrico. En los últimos años, serios apagones y escaseces de energía han dado un carácter urgente a garantizar que las nuevas alianzas colaboren juntas para asegurarse que las tecnologías, arquitecturas y normas avanzadas de la red inteligente se realicen en el plazo previsto.
Según el Departamento de Recursos Energéticos y otros expertos, varias tecnologías impulsarán la evolución de la red inteligente. Entre éstas cabe destacar los sistemas de comunicación integrados que conectan los componentes de la red con los programas informáticos, lo cual permite que cada elemento de la red “hable” y “escuche”. Por otro lado, las tecnologías de detección y medición apoyan la capacidad de vigilancia remota y la fijación de los precios al momento del consumo. Otras tecnologías de redes inteligentes incluyen componentes avanzados que aplican las últimas novedades en superconductividad, almacenamiento, electrónica de potencia y diagnóstico.
No será posible crear una red realmente inteligente a menos que los dispositivos y sistemas principales puedan comunicarse con cualquier otro sistema de la red. Ello depende de una estructura de protocolos y normas que se encuentra en las primeras etapas de planificación. Para tener éxito, los distintos protagonistas de la industria eléctrica han de participar en el proceso de planificación. La Comisión Federal de Regulación Energética, que tiene competencia sobre la distribución interestatal y venta de electricidad, examinará finalmente las propuestas de las partes regulatorias y del sector eléctrico con la finalidad de establecer normas.
Para más información, en inglés, sobre el proyecto de la red inteligente, consulte el sitio web del Departamento de Recursos Energéticos en: http://www.oe.energy.gov/smartgrid.htm.
Audio: MP3 – 04:42 min/3,8 MB
(termina el texto)