13 abril 2009
Por Dale Medearis
Este artículo pertenece al periódico electrónico de abril de 2009 “El uso eficiente de la energía”. Para consultar los demás artículos de este periódico haga clic a la derecha.
Durante más de una década, los funcionarios de la región norte del estado Virginia y sus homólogos europeos han intercambiado ideas sobre la planificación ambiental. La alianza ha ampliado su enfoque hacia la mitigación y adaptación al cambio climático, la eficiencia energética, la energía renovable y las normas ecológicas de los edificios.
El Dr. Dale Medearis, es el principal planificador medioambiental de la Comisión Regional del Norte de Virginia (NVRC), en cuya capacidad dirige los programas relacionados con el clima, la energía y las relaciones internacionales. Antes de integrarse a NVRC, Medearis trabajó durante casi veinte años en la Oficina de Asuntos Internacionales de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU., donde estuvo a cargo de los programas para Europa y los entornos urbanos internacionales.
Cientos de miles de veces al día, viajeros del Metro de la ciudad de Washington se paran en el andén y miran expectantes a las vías a la espera de que llegue el tren. Sus miradas se dirigen con frecuencia hacia arriba, a un letrero electrónico que cuelga encima del andén y cuya información se actualiza constantemente. El letrero informa a los pasajeros sobre los minutos que faltan para que entre el próximo tren, y el tren que le sigue.
En el pasado, los viajeros de este sistema de transporte de 170 kilómetros de longitud tenían poca información sobre cuándo llegarían o partirían los trenes. Ahora, tienen información en tiempo real sobre la situación de los trenes y los autobuses, porque los planificadores del transporte han adoptado ideas de ciudades como Berlín y Estocolmo.
La presencia de estos letreros en las estaciones del Metro, la adopción de medidas para reducir la velocidad de los automóviles que circulan en las calles y la comodidad de compartir automóviles se han convertido en elementos permanentes de la rutina habitual para desplazarse al trabajo. Cuando los residentes y peatones del condado de Fairfax exigieron mayor seguridad en las calles, se fijaron en el diseño vial urbano de Stuttgart (Alemania). El plan que se está elaborando actualmente transformará un cruce peligroso en un paisaje urbano seguro para los peatones.
Los residentes de Alexandria (Virginia) disfrutan de programas en los que se comparten automóviles, de manera parecida a lo que se hace en Berlín y Zurich, lo cual les da acceso a automóviles seguros, limpios y de bajo costo, sin tener que preocuparse por el estacionamiento, el mantenimiento ni la contaminación. El éxito de estos programas no solo aumenta la movilidad en una región donde hay mucho tráfico, sino que también representa la influencia de la “diplomacia suave” y la importancia de los gobiernos estatales y municipales como laboratorios de la transferencia transatlántica de innovaciones hacia Estados Unidos.
Intercambio de soluciones
La Comisión Regional del Norte de Virginia (NVRC) es un consejo de gobiernos municipales al servicio de los 2,5 millones de residentes de este estado al sur de la capital del país. Su homólogo regional en Stuttgart, el Verband Region Stuttgart, es un consejo similar para los 2,5 millones de residentes de esa ciudad alemana. Los dos organismos han establecido una alianza modelo que se centra en compartir y aplicar en sus respectivas regiones planes innovadores para el medio ambiente, la planificación y el transporte. A partir de 1998, el Verband y NVRC han congregado a profesionales y formuladores de política para que aprendan unos de otros acerca de aspectos como la planificación en el uso del suelo, la infraestructura de los recursos híbridos, el transporte, el diseño ecológico y la gestión del agua de lluvia. Como consecuencia, se ha transformado el proceso de planificación ambiental en el norte de Virginia.
Nuestro trabajo con Stuttgart, y con otras regiones europeas, es fácil de justificar. En la mayoría de los puntos de referencia relativos a la energía, el clima o el medio ambiente, regiones europeas como la de Stuttgart superan a Estados Unidos. Por ejemplo, a partir de 1990, Alemania ha reducido sus emisiones de gases de efecto invernadero en más de un ocho por ciento. En el mismo período, según la Administración de Información Energética de EE.UU., las emisiones de gases de efecto invernadero en Estados Unidos aumentaron más de 10 por ciento. Además, el sector de la energía renovable en Alemania representa más del 12 por ciento de la producción total de energía eléctrica, y a partir de 1998 ha creado más de 250.000 puestos de trabajo. En comparación, en Estados Unidos la energía renovable representa menos del tres por ciento de toda la producción energética. Se calcula que el total de la capacidad solar fotovoltaica instalada en el norte de Virginia no supera los 50 kilovatios hora, capacidad inferior a la de la estación de trenes de Freiburgo (Alemania).
A medida que esta región de Virginia considera los desafíos futuros que plantean el cambio climático, el crecimiento económico y la dotación de viviendas y movilidad para los 500.000 residentes nuevos que se anticipa que residirán en la región en 2019, la necesidad de utilizar las lecciones aprendidas de Stuttgart y otras regiones europeas será más imperativa aún. Al igual que en el resto del país, más de dos terceras partes de las emisiones de gases de efecto invernadero de nuestra región se derivan del “entorno construido”. Esto incluye el calentamiento y enfriamiento del aire en casas, apartamentos y edificios comerciales y públicos, así como los combustibles que se consumen para transportar a la gente hacia y desde sus lugares de trabajo. Las autoridades estatales y locales en Estados Unidos ejercen una enorme influencia en el entorno construido, puesto que están a cargo de las normas que se aplican a la construcción, de las normas de eficiencia energética, de los permisos para producir energía renovable, y de la construcción y mantenimiento de carreteras y medios de transporte público. En resumidas cuentas, los gobiernos estatales y locales están en el centro de las políticas mundiales relativas a la energía, el clima y la sostenibilidad. Según la atención del mundo se dirige a los retos que plantean la energía y el clima, será imprescindible intercambiar conocimientos acerca del entorno construido.
La región norte de Virginia y Stuttgart han adoptado medidas nuevas que respaldan la transferencia y aplicación de innovaciones en las políticas sobre el clima y la energía. Una reunión celebrada en 2008 con homólogos alemanes de Hamburgo, Erlangen y Stuttgart reafirmó que se puede compartir una extensa gama de prácticas y políticas alemanas con el norte de Virginia. Entre éstas figuran:
Planificación comunitaria de los recursos energéticos. La planificación climática y energética en Virginia exige la adopción generalizada del diseño energéticamente eficiente para edificios y viviendas, la generación y distribución eficiente de las energías renovables y convencionales, y el uso mixto y compacto del suelo, que frecuentemente se construye alrededor de los centros de tránsito. Estas medidas han de estar respaldadas por metas claras, a corto y largo plazo, de ahorro energético y de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Hafen City, el distrito portuario de Hamburgo, y Scharnhauser Park, de Stuttgart, son modelos de planificación comunitaria de los recursos energéticos que ofrecen muchas lecciones para ciudades de Virginia como Alexandria y Arlington, y también para la zona metropolitana de Washington.
Energía renovable. En el norte de Virginia se puede aumentar el desarrollo y la expansión de energía renovable (eólica, solar fotovoltaica, solar térmica, y calefacción y enfriamiento geotérmicos) por medio de incentivos gubernamentales, como los sistemas de compra de electricidad de fuentes renovables. En Alemania, estos sistemas fomentan la producción de energías renovables por medio de una tasa de compra garantizada, fijada generalmente por encima de las tasas convencionales.
Etiquetas que indican el rendimiento energético de los edificios. En el norte de Virginia se puede acelerar el fomento de la eficiencia energética, especialmente cuando se modernizan los edificios. La presencia de etiquetado que registre e indique su eficiencia y rendimiento energéticos es otra estrategia para aumentar las gestiones relacionadas con el ahorro energético.
Modernización de edificios y financiación. Las autoridades locales de la región norte de Virginia deben considerar la creación de un fondo de capital, administrado públicamente, que gestione préstamos a bajo interés o sin interese para proyectos de energía renovable, de instalación de materiales de aislamiento, o de aclimatación de viviendas y empresas.
Retos compartidos
Con frecuencia se pasa por alto la labor y los logros de las alianzas internacionales a nivel local. Los medios informativos estadounidenses e internacionales prestan atención desproporcionada a las diferencias que existen en los debates políticos multilaterales sobre el cambio climático. Pero las autoridades estatales, locales y regionales han desempeñado y, continuarán desempeñando, un papel igualmente significativo que afecta las políticas relativas al clima y la energía sostenible. La convergencia abrumadora de los retos compartidos entre las autoridades locales crea un terreno fértil para la búsqueda, el intercambio y la transferencia de ideas innovadoras sobre la energía y el clima. Debe acelerarse la transferencia de políticas innovadoras del exterior hacia Estados Unidos y debe procurarse que la transferencia sea más enfocada y persistente.
La globalización de la economía también sustentará y ampliará los lazos entre las ciudades y los estados, especialmente entre Europa y Estados Unidos. Las inversiones comerciales y financieras entre Estados Unidos y Europa exceden cuatro billones de dólares al año y crean millones de empleos. La poderosa interdependencia económica entre Europa y Estados Unidos sustentará el aprendizaje y los intercambios entre las autoridades estatales y locales. Estos temas motivan a los funcionarios estadounidenses a colaborar con sus homólogos de otros países en la búsqueda de soluciones a los problemas compartidos. Estos intercambios son una modalidad de diplomacia suave que contribuye a mejorar las relaciones internacionales y el entendimiento mutuo entre los países.
Conclusión
Carol Browner, principal asesora del presidente Obama para asuntos sobre el medio ambiente y el clima, sostiene que el cambio climático es el “reto más grande que jamás hayamos enfrentado”. La ciencia indica claramente que el norte de Virginia no será inmune a estos retos. En ese contexto, la colaboración que existe entre el norte de Virginia y Stuttgart puede demostrar a las autoridades que afrontan retos similares en otras comunidades que las alianzas y colaboración internacionales –especialmente entre las autoridades locales, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil– no son sólo valiosas, sino que son de importancia crítica para la búsqueda y puesta en marcha de soluciones mundiales a largo plazo relacionadas con el clima y la energía.
Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente el punto de vista ni la política del gobierno de Estados Unidos.